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Parashot 1 de abril 2023

Parashot 1 de abril 2023

Job 16–17, II Corintios 7–8, Tehilim 144

Job 16

  1. Job tomó la palabra y dijo:

  2. ¡He oído muchas cosas como ésas! ¡Consoladores funestos sois todos vosotros!

  3. «¿No acabarán esas palabras de aire?» O: «¿qué es lo que te pica para responder?»

  4. También yo podría hablar como vosotros, si estuvierais en mi lugar; contra vosotros ordenaría discursos, meneando por vosotros mi cabeza;

  5. os confortaría con mi boca, y no dejaría de mover los labios.

  6. Mas si hablo, no cede mi dolor, y si callo, ¿acaso me perdona?

  7. Ahora me tiene ya extenuado; tú has llenado de horror a toda la reunión

  8. que me acorrala; mi calumniador se ha hecho mi testigo, se alza contra mí, a la cara me acusa;

  9. su furia me desgarra y me persigue, rechinando sus dientes contra mí. Mis adversarios aguzan sobre mí sus ojos,

  10. abren su boca contra mí. Ultrajándome hieren mis mejillas, a una se amotinan contra mí.

  11. A injustos Elohim me entrega, me arroja en manos de malvados.

  12. Estaba yo tranquilo cuando él me golpeó, me agarró por la nuca para despedazarme. Me ha hecho blanco suyo:

  13. me cerca con sus tiros, traspasa mis entrañas sin piedad y derrama por tierra mi hiel.

  14. Abre en mí brecha sobre brecha, irrumpe contra mí como un guerrero.

  15. Yo he cosido un sayal sobre mi piel, he hundido mi frente en el polvo.

  16. Mi rostro ha enrojecido por el llanto, la sombra mis párpados recubre.

  17. Y eso que no hay en mis manos violencia, y mi oración es pura.

  18. ¡Tierra, no cubras tú mi sangre, y no quede en secreto mi clamor!

  19. Ahora todavía está en los cielos mi testigo, allá en lo alto está mi defensor,

  20. que interpreta ante Elohim mis pensamientos; ante él fluyen mis ojos:

  21. ¡Oh, si él juzgara entre un hombre y Elohim, como entre un mortal y otro mortal!

  22. Pues mis años futuros son contados, y voy a emprender el camino sin retorno.

Job 17

  1. Mi aliento se agota, mis días se apagan sólo me queda el cementerio.

  2. ¿No estoy a merced de las burlas, y en amarguras pasan mis ojos las noches?

  3. Coloca, pues, mi fianza junto a ti, ¿quién, si no, querrá chocar mi mano?

  4. Tú has cerrado su mente a la razón, por eso ninguna mano se levanta

  5. Como el que anuncia a sus amigos un reparto, cuando languidecen los ojos de sus hijos,

  6. me he hecho yo proverbio de las gentes, alguien a quien escupen en la cara.

  7. Mis ojos se apagan de pesar, mis miembros se desvanecen como sombra.

  8. Los hombres rectos quedan de ello asombrados, contra el impío se indigna el inocente;

  9. el justo se afianza en su camino, y el de manos puras redobla su energía.

  10. Pero, vosotros todos, volved otra vez, ¡no hallaré un solo sabio entre vosotros!

  11. Mis días han pasado con mis planes, se han deshecho los deseos de mi corazón.

  12. Algunos hacen de la noche día: se acercaría la luz que ahuyenta las tinieblas.

  13. Mas ¿qué espero? Mi casa es el seol, en las tinieblas extendí mi lecho.

  14. Y grito a la fosa: «¡Tú mi padre!», a los gusanos: «¡Mi madre y mis hermanos!»

  15. ¿Dónde está, pues, mi esperanza? y mi felicidad ¿quién la divisa?

  16. ¿Van a bajar conmigo hasta el seol? ¿Nos hundiremos juntos en el polvo?

II Corintios 7

  1. Teniendo, pues, estas promesas, queridos míos, purifiquémonos de toda mancha de la carne y del espíritu, consumando la santificación en el temor de Elohim.

  2. Dadnos lugar en vuestros corazones. A nadie hemos ofendido; a nadie hemos arruinado; a nadie hemos explotado.

  3. No os digo esto con ánimo de condenaros. Pues acabo de deciros que en vida y muerte estáis unidos en mi corazón.

  4. Tengo plena confianza en hablaros; estoy muy orgulloso de vosotros. Estoy lleno de consuelo y sobreabundo de gozo en todas nuestras tribulaciones.

  5. Efectivamente, en llegando a Macedonia, no tuvo sosiego nuestra carne, sino, toda suerte de tribulaciones: por fuera, luchas; por dentro, temores.

  6. Pero el Elohim que consuela a los humillados, nos consoló con la llegada de Tito,

  7. y no sólo con su llegada, sino también con el consuelo que le habíais proporcionado, comunicándonos vuestra añoranza, vuestro pesar, vuestro celo por mí hasta el punto de colmarme de alegría.

  8. Porque si os entristecí con mi carta, no me pesa. Y si me pesó — pues veo que aquella carta os entristeció, aunque no fuera más que por un momento -

  9. ahora me alegro. No por haberos entristecido, sino porque aquella tristeza os movió a arrepentimiento. Pues os entristecisteis según Elohim, de manera que de nuestra parte no habéis sufrido perjuicio alguno.

  10. En efecto, la tristeza según Elohim produce firme arrepentimiento para la salvación; mas la tristeza del mundo produce la muerte.

  11. Mirad qué ha producido entre vosotros esa tristeza según Elohim: ¡qué interés y qué disculpas, qué enojo, qué temor, qué añoranza, qué celo, qué castigo! En todo habéis mostrado que erais inocentes en este asunto.

  12. Así pues, si os escribí no fue a causa del que injurió, ni del que recibió la injuria. Fue para que se pusiera de manifiesto entre vosotros ante Elohim vuestro interés por nosotros.

  13. Eso es lo que nos ha consolado. Y mucho más que por este consuelo, nos hemos alegrado por el gozo de Tito, cuyo espíritu fue tranquilizado por todos vosotros.

  14. Y si en algo me he gloriado de vosotros ante él, no he quedado avergonzado. Antes bien, así como os hemos dicho siempre la verdad, así también el motivo de nuestra gloria ante Tito ha resultado verdadero.

  15. Y su corazón se inclina todavía más hacia vosotros al recordar la obediencia de todos vosotros y cómo le acogisteis con temor y temblor.

  16. Me alegro de poder confiar totalmente en vosotros.

II Corintios 8

  1. Os damos a conocer, hermanos, la gracia que Elohim ha otorgado a las Iglesias de Macedonia.

  2. Pues, aunque probados por muchas tribulaciones, su rebosante alegría y su extrema pobreza han desbordado en tesoros de generosidad.

  3. Porque atestiguo que según sus posibilidades, y aun sobre sus posibilidades, espontáneamente

  4. nos pedían con mucha insistencia la gracia de participar en el servicio en bien de los santos.

  5. Y superando nuestras esperanzas, se entregaron a sí mismos, primero al Adon, y luego a nosotros, por voluntad de Elohim,

  6. de forma que rogamos a Tito llevara a buen término entre vosotros esta generosidad, tal como la había comenzado.

  7. Y del mismo modo que sobresalís en todo: en emuna, en palabra, en ciencia, en todo interés y en la caridad que os hemos comunicado, sobresalid también en esta generosidad.

  8. No es una orden; sólo quiero, mediante el interés por los demás, probar la sinceridad de vuestra caridad.

  9. Pues conocéis la generosidad de nuestro Yeshúa Hamashiaj, el cual, siendo rico, por vosotros se hizo pobre a fin de que os enriquecierais con su pobreza.

  10. Os doy un consejo sobre el particular: que es lo que os conviene a vosotros, ya que desde el año pasado habéis sido los primeros no sólo en hacer la colecta, sino también en tomar la iniciativa.

  11. Ahora llevadla también a cabo, de forma que a vuestra prontitud en la iniciativa corresponda la realización conforme a vuestras posibilidades.

  12. Pues si hay prontitud de voluntad es bien acogida con lo que se tenga, y no importa si nada se tiene.

  13. No que paséis apuros para que otros tengan abundancia, sino con igualdad.

  14. Al presente, vuestra abundancia remedia su necesidad, para que la abundancia de ellos pueda remediar también vuestra necesidad y reine la igualdad,

  15. como dice la Escritura: El que mucho recogió, no tuvo de más; y el que poco, no tuvo de menos.

  16. ¡Gracias sean dadas a Elohim, que pone en el corazón de Tito el mismo interés por vosotros!,

  17. pues aceptó mi ruego y, más solícito que nunca, por propia iniciativa fue donde vosotros.

  18. Con él enviamos al hermano, cuyo renombre a causa del Evangelio se ha extendido por todas las Iglesias.

  19. Y no sólo eso, sino que fue designado por elección de todas las Iglesias como compañero nuestro de viaje en esta generosidad, en que servimos nosotros para la gloria del mismo Adon, por iniciativa nuestra.

  20. Así evitaremos todo motivo de reproche por esta abundante suma que administramos;

  21. pues procuramos el bien no sólo ante el Adon sino también ante los hombres.

  22. Con ellos os enviamos también al hermano nuestro, cuya solicitud tenemos ya comprobada muchas veces y de muchas maneras; solicitud aún mayor ahora por la gran confianza que tiene en vosotros.

  23. En cuanto a Tito, es compañero y colaborador mío cerca de vosotros; en cuanto a los demás hermanos, son los delegados de las Iglesias: la gloria de Yeshúa.

  24. Mostrad, pues, ante la faz de las Iglesias, vuestra caridad y la razón de nuestro orgullo respecto de vosotros.

Tehilim 144

  1. De David. Bendito sea Yahweh, mi Roca, que adiestra mis manos para el combate, mis dedos para la batalla;

  2. él, mi amor y mi baluarte, mi ciudadela y mi libertador, mi escudo en el que me cobijo, el que los pueblos somete a mi poder.

  3. Yahweh, ¿qué es el hombre para que le conozcas, el hijo de hombre para que en él pienses?

  4. El hombre es semejante a un soplo, sus días, como sombra que pasa.

  5. ¡Yahweh, inclina tus cielos y desciende, toca los montes, que echen humo;

  6. fulmina el rayo y desconciértalos, lanza tus flechas y trastórnalos!

  7. Extiende tu mano desde lo alto, sálvame, líbrame de las muchas aguas, de la mano de los hijos de extranjeros,

  8. cuya boca profiere falsedad y cuya diestra es diestra de mentira.

  9. Oh Elohim, quiero cantarte un canto nuevo, salmodiar para ti al arpa de diez cuerdas,

  10. tú que das a los reyes la victoria, que salvas a David tu servidor. De espada de infortunio

  11. sálvame. líbrame de la mano de extranjeros, cuya boca profiere falsedad y cuya diestra es diestra de mentira.

  12. Sean nuestros hijos como plantas florecientes en su juventud, nuestras hijas como columnas angulares, esculpidas como las de un palacio;

  13. nuestros graneros llenos, rebosantes de frutos de toda especie, nuestras ovejas, a millares, a miríadas, por nuestras praderías;

  14. nuestras bestias bien cargadas; no haya brecha ni salida, ni grito en nuestras plazas.

  15. ¡Feliz el pueblo a quien así sucede feliz el pueblo cuyo Elohim es Yahweh!