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Parashot 10 de agosto 2024

Parashot 10 de agosto 2024

Eclesiástico 46-47, Marcos 10-11 y Tehilim 65

Eclesiástico 46

  1. Esforzado en la guerra fue Josué, hijo de Nun, sucesor de Moisés como profeta; él fue, de acuerdo con su nombre, grande para salvar a los elegidos del Adon, para tomar venganza de los enemigos que surgían e introducir a Israel en su heredad.

  2. ¡Qué gloria ganó cuando alzaba la mano y blandía la espada contra las ciudades!

  3. ¿Quién antes de él tan firme fue? ¡Que las batallas del Adon él las hacía!

  4. ¿No se detuvo el sol ante su mano y un día llegó a ser como dos?

  5. El invocó al Altísimo Soberano, cuando los enemigos por todas partes le estrechaban, y le atendió el Gran Adon lanzando piedras de granizo de terrible violencia.

  6. Cayó de golpe sobre la nación hostil, y en la bajada aniquiló a los adversarios, para que conocieran las naciones la fuerza de sus armas, porque era frente al Adon la guerra de ellas.

  7. Pues caminó en seguimiento del Todopoderoso, hizo el bien en los días de Moisés, él y también Caleb, hijo de Yefunné, resistiendo ante la asamblea, cerrando al pueblo el paso del pecado, reduciendo a silencio la murmuración de la maldad.

  8. Y ellos dos solos se salvaron entre seiscientos mil hombres de a pie, para ser introducidos en la herencia, en la tierra que mana leche y miel.

  9. Y el Adon dio a Caleb la fuerza que le duró hasta su vejez, le hizo subir a lo alto de la tierra, que como herencia conservó su linaje,

  10. para que sepan todos los hijos de Israel que es bueno caminar en seguimiento del Adon.

  11. También los jueces, cada cual según su nombre, ellos cuyo corazón no se prostituyó, y que del Adon no se apartaron: ¡sea su recuerdo lleno de bendición,

  12. reflorezcan sus huesos en la tumba, y sus nombres se renueven en los hijos de estos hombres ilustres!

  13. Amado fue de su Adon Samuel, profeta del Adon fundó la realeza, y ungió a los príncipes puestos sobre su pueblo.

  14. Según la ley del Adon juzgó a la asamblea, y el Adon pueso sus ojos en Jacob.

  15. Por su fidelidad se acreditó como profeta, por sus oráculos fue reconocido fiel vidente.

  16. Invocó al Adon Todopoderoso cuando los enemigos por todas partes le estrechaban, ofreciendo un cordero lechal.

  17. Y tronó el Adon desde los cielos, con gran ruido hizo resonar su voz;

  18. aplastó a los jefes adversarios y a todos los príncipes de los filisteos.

  19. Antes de la hora de su sueño eterno, dio testimonio ante el Adon y su ungido: «Bienes, ni siquiera sandalias, a nadie le he tomado», y nadie reclamó nada de él.

  20. Y después de dormido todavía profetizó y anunció al rey su fin; del seno de la tierra alzó su voz en profecía para borrar la iniquidad del pueblo.

Eclesiástico 47

  1. Después de él surgió Natán para profetizar en los días de David.

  2. Como grasa puesta aparte en el sacrificio de comunión, así David de entre los hijos de Israel.

  3. Con leones jugó cual con cabritos, con osos como con corderos.

  4. ¿No mató de joven al gigante, y quitó el oprobio del pueblo, blandiendo en la mano la piedra de la honda y abatiendo la arrogancia de Goliat?

  5. Pues invocó al Adon Altísimo, que a su diestra dio vigor, para aniquilar a un potente guerrero, y realzar el cuerno de su pueblo.

  6. Por eso le dieron gloria por diez mil, y le alabaron con las bendiciones del Adon, ofreciéndole la diadema de gloria.

  7. Pues él aplastó a los enemigos del contorno, aniquiló a los filisteos, sus adversarios, para siempre quebrantó su cuerno.

  8. En todas sus obras elevó acción de gracias al Santo Altísimo en oráculo de gloria. Con todo su corazón entonó himnos, mostrando su amor a su Hacedor.

  9. Ante el altar instituyó salmistas y con sus voces dio dulzura a los cantos.

  10. Dio a las fiestas esplendor, vistosidad acabada a las solemnidades, cuando ellos alaban el santo nombre del Adon, cuando resuena desde la aurora el santuario.

  11. El Adon le perdonó sus pecados y exaltó su cuerno para siempre: le otorgó la alianza real, un trono de gloria en Israel.

  12. Después de él surgió un hijo sabio, que gracias a él vivió en holgura.

  13. Reinó Salomón en días de paz, Elohim le concedió reposo por doquier, para que levantara una Casa a su nombre y preparara un santuario eterno.

  14. ¡Qué sabio eras en tu juventud, lleno de inteligencia como un río!

  15. Cubrió tu alma la tierra, la llenaste de proverbios enigmáticos.

  16. Tu nombre llegó hasta las islas lejanas, y fuiste amado en medio de tu paz.

  17. Por tus cantos, tus sentencias, tus proverbios y tus interpretaciones te admiraron los países.

  18. En nombre del Adon Elohim, el llamado Elohim de Israel, amontonaste oro como estaño, como plomo multiplicaste plata.

  19. Mas reclinaste tu costado en mujeres, y te dejaste dominar en tu cuerpo.

  20. Pusiste así tacha a tu gloria, y profanaste tu linaje, acarreando la ira sobre tus hijos y llenándoles de aflicción por tu locura,

  21. hasta quedar partida en dos la dinastía y surgir de Efraím un reino apóstata.

  22. Pero el Adom no renuncia jamás a su misericordia, no deja que se pierdan sus palabras ni que se borre la descendencia de su elegido, el linaje de quien le amó no extirpa. Por eso dio a Jacob un resto, y un brote a David salido de él.

  23. Descansó Salomón con sus padres, y después de él dejó a uno de su linaje, lo más loco del pueblo, falto de inteligencia, Roboam, que apartó de su cordura al pueblo.

  24. Y Jeroboam, hijo de Nabat, fue el que hizo pecar a Israel, y señaló a Efraím el camino del pecado. Desde entonces se multiplicaron sus pecados tanto que expulsaron al pueblo de su tierra.

  25. Toda clase de maldades frecuentaron, hasta que vino sobre ellos el castigo.

Marcos 10

  1. Y levantándose de allí va a la región de Judea, y al otro lado del Jordán, y de nuevo vino la gente donde él y, como acostumbraba, les enseñaba.

  2. Se acercaron unos fariseos que, para ponerle a prueba, preguntaban: «¿Puede el marido repudiar a la mujer?»

  3. El les respondió: ¿Qué os prescribió Moisés?»

  4. Ellos le dijeron: «Moisés permitió escribir el acta de divorcio y repudiarla.»

  5. Yeshúa les dijo: «Teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón escribió para vosotros este precepto.

  6. Pero desde el comienzo de la creación, El los hizo varón y hembra.

  7. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre,

  8. y los dos se harán una sola carne. De manera que ya no son dos, sino una sola carne.

  9. Pues bien, lo que Elohim unió, no lo separe el hombre.»

  10. Y ya en casa, los discípulos le volvían a preguntar sobre esto.

  11. El les dijo: «Quien repudie a su mujer y se case con otra, comete adulterio contra aquélla;

  12. y si ella repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio.»

  13. Le presentaban unos niños para que los tocara; pero los discípulos les reñían.

  14. Mas Yeshúa, al ver esto, se enfadó y les dijo: «Dejad que los niños vengan a mí, no se lo impidáis, porque de los que son como éstos es el Reino de Elohim.

  15. Yo os aseguro: el que no reciba el Reino de Elohim como niño, no entrará en él.»

  16. Y abrazaba a los niños, y los bendecía poniendo las manos sobre ellos.

  17. Se ponía ya en camino cuando uno corrió a su encuentro y arodillándose ante él, le preguntó: «Maestro bueno, ¿ qué he de hacer para tener en herencia vida eterna?»

  18. Yeshúa le dijo: «¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Elohim.

  19. Ya sabes los mandamientos: No mates, no cometas adulterio, no robes, no levantes falso testimonio, no seas injusto, honra a tu padre y a tu madre.»

  20. El, entonces, le dijo: «Maestro, todo eso lo he guardado desde mi juventud.»

  21. Yeshúa, fijando en él su mirada, le amó y le dijo: «Una cosa te falta: anda, cuanto tienes véndelo y dáselo a los pobres y tendrás un tesoro en el cielo; luego, ven y sígueme.»

  22. Pero él, abatido por estas palabras, se marchó entristecido, porque tenía muchos bienes.

  23. Yeshúa, mirando a su alrededor, dice a sus discípulos: «¡Qué difícil es que los que tienen riquezas entren en el Reino de Elohim!»

  24. Los discípulos quedaron sorprendidos al oírle estas palabras. Mas Yeshúa, tomando de nuevo la palabra, les dijo: «¡Hijos, qué difícil es entrar en el Reino de Elohim!

  25. Es más fácil que un camello pase por el ojo de la aguja, que el que un rico entre en el Reino de Elohim.»

  26. Pero ellos se asombraban aún más y se decían unos a otros: «Y ¿quién se podrá salvar?»

  27. Yeshúa, mirándolos fijamente, dice: «Para los hombres, imposible; pero no para Elohim, porque todo es posible para Elohim.»

  28. Pedro se puso a decirle: «Ya lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido.»

  29. Yeshúa dijo: «Yo os aseguro: nadie que haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o hacienda por mí y por el Evangelio,

  30. quedará sin recibir el ciento por uno: ahora al presente, casas, hermnanos, hermanas, madres, hijos y hacienda, con persecuciones; y en el mundo venidero, vida eterna.

  31. Pero muchos primeros serán últimos y los últimos, primeros.»

  32. Iban de camino subiendo a Jerusalén, y Yeshúa marchaba delante de ellos; ellos estaban sorprendidos y los que le seguían tenían miedo. Tomó otra vez a los Doce y comenzó a decirles lo que le iba a suceder:

  33. «Mirad que subimos a Jerusalén, y el Hijo del hombre será entregado a los sumos sacerdotes y a los escribas; le condenarán a muerte y le entregarán a los gentiles,

  34. y se burlarán de él, le escupirán, le azotarán y le matarán, y a los tres días resucitará.»

  35. Se acercan a él Santiago y Juan, los hijos de Zebedeo, y le dicen: «Maestro, queremos, nos concedas lo que te pidamos.»

  36. El les dijo: «¿Qué queréis que os conceda?»

  37. Ellos le respondieron: «Concédenos que nos sentemos en tu gloria, uno a tu derecha y otro a tu izquierda.»

  38. Yeshúa les dijo: «No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber la copa que yo voy a beber, o ser bautizados con el bautismo con que yo voy a ser bautizado?»

  39. Ellos le dijeron: «Sí, podemos.» Yeshúa les dijo: «La copa que yo voy a beber, sí la beberéis y también seréis bautizados con el bautismo conque yo voy a ser bautizado;

  40. pero, sentarse a mi derecha o a mi izquierda no es cosa mía el concederlo, sino que es para quienes está preparado.»

  41. Al oír esto los otros diez, empezaron a indignarse contra Santiago y Juan.

  42. Yeshúa, llamándoles, les dice: «Sabéis que los que son tenidos como jefes de las naciones, las dominan como señores absolutos y sus grandes las oprimen con su poder.

  43. Pero no ha de ser así entre vosotros, sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, será vuestro servidor,

  44. y el que quiera ser el primero entre vosotros, será esclavo de todos,

  45. que tampoco el Hijo del hombre ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida como rescate por muchos.»

  46. Llegan a Jericó. Y cuando salía de Jericó, acompañado de sus discípulos y de una gran muchedumbre, el hijo de Timeo (Bartimeo), un mendigo ciego, estaba sentado junto al camino.

  47. Al enterarse de que era Yeshúa de Nazaret, se puso a gritar: «¡Hijo de David, Yeshúa, ten compasión de mí!»

  48. Muchos le increpaban para que se callara. Pero él gritaba mucho más: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!»

  49. Yeshúa se detuvo y dijo: «Llamadle.» Llaman al ciego, diciéndole: «¡Animo, levántate! Te llama.»

  50. Y él, arrojando su manto, dio un brinco y vino donde Yeshúa.

  51. Yeshúa, dirigiéndose a él, le dijo: «¿Qué quieres que te haga?» El ciego le dijo: «Rabbuní, ¡que vea!»

  52. Yeshúa le dijo: «Vete, tu fe te ha salvado.» Y al instante, recobró la vista y le seguía por el camino.

Marcos 11

  1. Cuando se aproximaban a Jerusalén, cerca ya de Betfagé y Betania, al pie del monte de los Olivos, envía a dos de sus discípulos,

  2. diciéndoles: «Id al pueblo que está enfrente de vosotros, y no bien entréis en él, encontraréis un pollino atado, sobre el que no ha montado todavía ningún hombre. Desatadlo y traedlo.

  3. Y si alguien os dice: "¿Por qué hacéis eso?", decid: "El Adon lo necesita, y que lo devolverá en seguida".»

  4. Fueron y encontraron el pollino atado junto a una puerta, fuera, en la calle, y lo desataron.

  5. Algunos de los que estaban allí les dijeron: «¿Qué hacéis desatando el pollino?»

  6. Ellos les contestaron según les había dicho Yeshúa, y les dejaron.

  7. Traen el pollino donde Yeshúa, echaron encima sus mantos y se sentó sobre él.

  8. Muchos extendieron sus mantos por el camino; otros, follaje cortado de los campos.

  9. Los que iban delante y los que le seguían, gritaban: « ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Adon!

  10. ¡Bendito el reino que viene, de nuestro padre David! ¡Hosanna en las alturas!»

  11. Y entró en Jerusalén, en el Templo, y después de observar todo a su alrededor, siendo ya tarde, salió con los Doce para Betania.

  12. Al día siguiente, saliendo ellos de Betania, sintió hambre.

  13. Y viendo de lejos una higuera con hojas, fue a ver si encontraba algo en ella; acercándose a ella, no encontró más que hojas; es que no era tiempo de higos.

  14. Entonces le dijo: «¡Que nunca jamás coma nadie fruto de ti!» Y sus discípulos oían esto.

  15. Llegan a Jerusalén; y entrando en el Templo, comenzó a echar fuera a los que vendían y a los que compraban en el Templo; volcó las mesas de los cambistas y los puestos de los vendedores de palomas

  16. y no permitía que nadie transportase cosas por el Templo.

  17. Y les enseñaba, diciéndoles: «¿No está escrito: Mi Casa será llamada Casa de oración para todas las gentes? ¡Pero vosotros la tenéis hecha una cueva de bandidos! »

  18. Se enteraron de esto los sumos sacerdotes y los escribas y buscaban cómo podrían matarle; porque le tenían miedo, pues toda la gente estaba asombrada de su doctrina.

  19. Y al atardecer, salía fuera de la ciudad.

  20. Al pasar muy de mañana, vieron la higuera, que estaba seca hasta la raíz.

  21. Pedro, recordándolo, le dice: «¡Rabbí, mira!, la higuera que maldijiste está seca.»

  22. Yeshúa les respondió: «Tened fe en Elohim.

  23. Yo os aseguro que quien diga a este monte: "Quítate y arrójate al mar" y no vacile en su corazón sino que crea que va a suceder lo que dice, lo obtendrá.

  24. Por eso os digo: todo cuanto pidáis en la oración, creed que ya lo habéis recibido y lo obtendréis.

  25. Y cuando os pongáis de pie para orar, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre, que está en los cielos, os perdone vuestras ofensas.»

  26. Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas.

  27. Vuelven a Jerusalén y, mientras paseaba por el Templo, se le acercan los sumos sacerdotes, los escribas y los ancianos,

  28. y le decían: «¿Con qué autoridad haces esto?, o ¿quién te ha dado tal autoridad para hacerlo?»

  29. Yeshúa les dijo: «Os voy a preguntar una cosa. Respondedme y os diré con qué autoridad hago esto.

  30. El bautismo de Juan, ¿era del cielo o de los hombres? Respondedme.»

  31. Ellos discurrían entre sí: «Si decimos: "Del cielo", dirá: "Entonces, ¿por qué no le creísteis?"

  32. Pero ¿vamos a decir: "De los hombres?"» Tenían miedo a la gente; pues todos tenían a Juan por un verdadero profeta.

  33. Responden, pues, a Yeshúa: «No sabemos.» Yeshúa entonces les dice: «Tampoco yo os digo con qué autoridad hago esto.»

Tehilim 65

  1. Del maestro de coro. Salmo. De David. Cántico.

  2. A ti se debe la alabanza, oh Elohim, en Sión. A ti el voto se te cumple,

  3. tú que escuchas la oración. Hasta ti toda carne viene

  4. con sus obras culpables; nos vence el peso de nuestras rebeldías, pero tú las borras.

  5. Dichoso tu elegido, tu privado, en tus atrios habita. ¡Oh, hartémonos de los bienes de tu Casa, de las cosas santas de tu Templo!

  6. Tú nos responderás con prodigios de justicia, Elohim de nuestra salvación, esperanza de todos los confines de la tierra, y de las islas lejanas;

  7. tú que afirmas los montes con tu fuerza, de potencia ceñido,

  8. y acallas el estruendo de los mares, el estruendo de sus olas. Están los pueblos en bullicio,

  9. por tus señales temen los que habitan los confines, a las puertas de la mañana y de la tarde haces tú gritar de júbilo.

  10. Tú visitas la tierra y la haces rebosar, de riquezas la colmas. El río de Elohim va lleno de agua, tú preparas los trigales. Así es como la preparas:

  11. riegas sus surcos, allanas sus glebas, con lluvias la ablandas, bendices sus renuevos.

  12. Tú coronas el año con tu benignidad, de tus rodadas cunde la grosura;

  13. destilan los pastos del desierto, las colinas se ciñen de alegría;

  14. salas praderas se visten de rebaños, los valles se cubren de trigo; ¡y los gritos de gozo, y las canciones!