Parashot 12 de agosto 2023
Proverbios 12–13, I Timoteo 4–5 y Tehilim 13
Proverbios 12
El que ama la instrucción ama la ciencia, el que odia la reprensión es tonto.
El bueno obtiene el favor de Yahweh; pero él condena al hombre taimado.
Nadie se afianza por la maldad, la raíz de los justos no vacilará.
Mujer virtuosa, corona del marido, mujer desvergonzada, caries en los huesos.
Las intenciones de los justos son equidad, los planes de los malos, son engano.
Las palabras de los malos son trampas sangrientas, pero a los rectos su boca los pone a salvo.
Derribados los malos, no existen ya más, mas la casa de los justos permanece.
Se alaba al hombre según su prudencia, el de corazón torcido será despreciado.
Más vale hombre sencillo que tiene un esclavo, que hombre glorioso a quien falta el pan.
El justo se cuida de su ganado, pero las entrañas de los malos son crueles.
Quien cultiva su tierra se hartará de pan, quien persigue naderías es un insensato.
El placer del impío está en la maquinación de los malvados, pero la raíz de los justos producirá.
En el delito de los labios hay una trampa fatal, pero el justo saldrá de la angustia.
Por el fruto de su boca, se harta de bien el hombre, cada cual recibe el salario de sus obras.
El necio tiene por recto su camino, pero el sabio escucha los consejos.
El necio, al momento descubre su pena, el prudente oculta la ignominia.
Quien declara la verdad, descubre la justicia; el testigo mentiroso, la falsedad.
Quien habla sin tino, hiere como espada; mas la lengua de los sabios cura.
Los labios sinceros permanecen por siempre, la lengua mentirosa dura un instante.
Fraude en el corazón de quien trama el mal; gozo para los que aconsejan paz.
Ninguna desgracia le sucede al justo, pero los malos están llenos de miserias.
Los labios mentirosos abomina Yahweh; los que practican la verdad alcanzan su favor.
El hombre cauto oculta su ciencia, el corazón del insensato proclama su necedad.
La mano diligente obtiene el mando; la flojedad acaba en trabajos forzados.
Ansiedad en el corazón deprime al hombre, pero una palabra buena le causa alegría.
El justo enseña el camino a su prójimo, el camino de los malos los extravía.
El indolente no pone a asar su caza; la diligencia es la mejor fortuna del hombre.
En la senda de la justicia está la vida; el camino de los rencorosos lleva a la muerte.
Proverbios 13
El hijo sabio atiende a la instrucción de su padre, el arrogante no escucha la reprensión.
Con el fruto de su boca, come el hombre lo que es bueno, pero el alma de los pérfidos se nutre de violencia.
Quien vigila su boca, guarda su vida; quien abre sus labios, busca su ruina.
Tiene hambre el perezoso, mas no se cumple su deseo; el deseo de los diligentes queda satisfecho.
El justo odia la palabra mentirosa, pero el malo infama y deshonra.
La justicia guarda al íntegro en su camino, mas la maldad arruina al pecador.
Hay quien se hace el rico y nada tiene, hay quien se hace el pobre y tiene gran fortuna.
El precio de la vida de un hombre es su riqueza; pero el pobre no hace caso a la amenaza.
La luz de los justos alegremente luce, la lámpara de los malos se apaga.
La insolencia sólo disputas proporciona; con los que admiten consejos está la sabiduría.
Fortuna rápida, vendrá a menos, quien junta poco a poco, irá en aumento.
Espera prolongada enferma el corazón; árbol de vida es el deseo cumplido.
Quien desprecia la palabra se perderá, quien respeta el mandato se salvará.
La lección del sabio es fuente de vida, para sortear las trampas de la muerte.
Una gran prudencia alcanza favor, el camino de los pérfidos no tiene fin,
Todo hombre cauto obra con conocimiento, el tonto ostenta su necedad.
Mensajero perverso cae en desgracia, mensajero leal trae la curación.
Miseria e ignominia al que rechaza la instrucción, gloria al que acepta la reprensión.
Deseo cumplido, dulzura para el alma, los necios detestan abandonar el mal.
El que anda con los sabios será sabio; quien frecuenta los necios se hará malo.
A los pecadores los persigue la desgracia, los justos son colmados de dicha.
El hombre de bien deja herencia a los hijos de sus hijos, al justo se reserva la riqueza del pecador.
Las roturas de los pobres dan mucho de comer; pero hay perdición cuando falta justicia.
Quien escatima la vara, odia a su hijo, quien le tiene amor, le castiga.
Come el justo y queda satisfecho, pero el vientre de los malos pasa necesidad.
I Timoteo 4
El Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos apostatarán de la emuna entregándose a espíritus engañadores y a doctrinas diabólicas,
por la hipocresía de embaucadores que tienen marcada a fuego su propia conciencia;
éstos prohíben el matrimonio y el uso de alimentos que Elohim creó para que fueran comidos con acción de gracias por los creyentes y por los que han conocido la verdad.
Porque todo lo que Elohin ha creado es bueno y no se ha de rechazar ningún alimento que se coma con acción de gracias;
pues queda santificado por la Palabra de Elohim y por la oración.
Su tú enseñas estas cosas a los hermanos, serás un buen ministro de Yeshúa Hamashiaj, alimentado con las palabras de la emuna y de la buena doctrina que has seguido fielmente.
Rechaza, en cambio, las fábulas profanas y los cuentos de viejas. Ejercítate en la piedad.
Los ejercicios corporales sirven para poco; en cambio la piedad es provechosa para todo, pues tiene la promesa de la vida, de la presente y de la futura.
Es cierta y digna de ser aceptada por todos esta afirmación:
Si nos fatigamos y luchamos es porque tenemos puesta la esperanza en Elohim vivo, que es el Salvador de todos los hombres, principalmente de los creyentes.
Predica y enseña estas cosas.
Que nadie menosprecie tu juventud. Procura, en cambio, ser para los creyentes modelo en la palabra, en el comportamiento, en la caridad, en la fe, en la pureza.
Hasta que yo llegue, dedícate a la lectura, a la exhortación, a la enseñanza.
No descuides el carisma que hay en ti, que se te comunicó por intervención profética mediante la imposición de las manos del colegio de presbíteros.
Ocúpate en estas cosas; vive entregado a ellas para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos.
Vela por ti mismo y por la enseñanza; persevera en estas disposiciones, pues obrando así te salvarás a ti mismo y a los que te escuchen.
I Timoteo 5
Al anciano no le reprendas con dureza, sino exhórtale como a un padre; a los jóvenes, como a hermanos;
a las ancianas, como a madres; a las jóvenes, como a hermanas, con toda pureza.
Honra a las viudas, a las que son verdaderamente viudas.
Si una viuda tiene hijos o nietos, que aprendan éstos primero a practicar los deberes de piedad para con los de su propia familia y a corresponder a sus progenitores, porque esto es agradable a Elohim.
Pero la que de verdad es viuda y ha quedado enteramente sola, tiene puesta su esperanza en el Adon y perservera en sus plegarias y oraciones noche y día.
La que, en cambio, está entregada a los placeres aunque viva, está muerta.
Todo esto incúlcalo también, para que sean irreprensibles.
Si alguien no tiene cuidado de los suyos, principalmente de sus familiares, ha renegado de la emuna y es peor que un infiel.
Que la viuda que sea inscrita en el catálogo de las viudas no tenga menos de sesenta años, haya estado casada una sola vez,
y tenga el testimonio de sus buenas obras: haber educado bien a los hijos, practicado la hospitalidad, lavado los pies de los santos, socorrido a los atribulados, y haberse ejercitado en toda clase de buenas obras.
Descarta, en cambio, a las viudas jóvenes, porque cuando les asaltan los placeres contrarios a Yeshúa, quieren casarse
e incurren así en condenación por haber faltado a su compromiso anterior.
Y además, estando ociosas, aprenden a ir de casa en casa; y no sólo están ociosas, sino que se vuelven también charlatanas y entrometidas, hablando de lo que no deben.
Quiero, pues, que las jóvenes se casen, que tengan hijos y que gobiernen la propia casa y no den al adversario ningún motivo de hablar mal;
pues ya algunas se han extraviado yendo en pos de Satanás.
Si alguna creyente tiene viudas, atiéndalas ella misma y no las cargue a la Iglesia, a fin de que ésta pueda atender a las que sean verdaderamente viudas.
Los presbíteros que ejercen bien su cargo merecen doble remuneración, principalmente los que se afanan en la predicación y en la enseñanza.
La Escritura, en efecto, dice: No pondrás bozal al buey que trilla, y también: El obrero tiene derecho a su salario.
No admitas ninguna acusación contra un presbítero si no viene con el testimonio de dos o tres.
A los culpables, repréndeles delante de todos, para que los demás cobren temor.
Yo te conjuro en presencia de Elohim, de Yeshúa Hamashiaj y de los ángeles escogidos, que observes estas recomendaciones sin dejarte llevar de prejuicios ni favoritismos.
No te precipites en imponer a nadie las manos, no te hagas partícipe de los pecados ajenos. Consérvate puro.
No bebas ya agua sola. Toma un poco de vino a causa de tu estómago y de tus frecuentes indisposiciones.
Los pecados de algunas personas son notorios aun antes de que sean investigados; en cambio los de otras, lo son solamente después.
Del mismo modo las obras buenas son manifiestas; y las que no lo son, no pueden quedar ocultas.
Tehilim 13
Del maestro de coro. Salmo. De David.
¿Hasta cuándo, Yahweh, me olvidarás? ¿Por siempre? ¿Hasta cuándo me ocultarás tu rostro?
¿Hasta cuándo tendré congojas en mi alma, en mi corazón angustia, día y noche? ¿Hasta cuándo triunfará sobre mí mi enemigo?
¡Mira, respóndeme, Yahweh, Elohim mío! ¡Ilumina mis ojos, no me duerma en la muerte,
no diga mi enemigo: «¡Le he podido!», no exulten mis adversarios al verme vacilar!
Que yo en tu amor confío; en tu salvación mi corazón exulte. ¡A Yahweh cantaré por el bien que me ha hecho Salmodiaré al nombre de Yahweh, el Altísimo!

