Parashot 12 de julio 2025
Jeremías 25-26, 1 Corintios 1-2 y Tehilim 113
Jeremías 25
"Palabra que fue dirigida a Jeremías tocante a todo el pueblo de Judá el año cuarto de Yoyaquim, hijo de Josías, rey de Judá, - o sea el año primero de Nabucodonosor, rey de Babilonia -,
la cual pronunció e profeta Jeremías a todo el pueblo de Judá y a toda la población de Jerusalén, en estos términos:
Desde el año trece de Josías, hijo de Amón, rey de Judá, hasta este día, veintitrés años hace que me es dirigida la palabra de Yahweh, y os la he comunicado puntualmente (pero no habéis oído.
También os envió Yahweh puntualmente a todos sus siervos los profetas, y tampoco oísteis ni aplicasteis el oído),
diciendo: Ea, volveos cada cual de su mal camino y de sus malas acciones, y volveréis al solar que os dio Yahweh a vosotros y a vuestros padres, desde siempre hasta siempre.
(No vayáis en pos de otros dioses para servirles y adorarles, no me provoquéis con las hechuras de vuestras manos, y no os haré mal.)
Pero no me habéis oído (- oráculo de Yahweh - de suerte que con las hechuras de vuestras manos me provocasteis, para vuestro mal).
Por eso, así dice Yahweh Sebaot: Puesto que no habéis oído mis palabras,
he aquí que yo mando a buscar a todos los linajes del norte (- oráculo de Yahweh - y a mi siervo Nabucodonosor, rey de Babilonia), y los traeré contra esta tierra y contra sus moradores (y contra todas estas gentes de alrededor); los anatematizaré y los pondré por pasmo, rechifla y ruinas eternos,
y haré desaparecer de ellos voz de gozo y voz de alegría, la voz del novio y la voz de la novia, el ruido de la muela y la luz de la candela.
Será reducida toda esta tierra a pura desolación, y servirán estas gentes al rey de Babilonia setenta años.
(Luego, en cumpliéndose los setenta años, visitaré al rey de Babilonia y a dicha gente por su delito - oráculo de Yahweh - y a la tierra de los caldeos trocándola en ruinas eternas).
Y atraeré sobre aquella tierra todas las palabras que he hablado respecto a ella, todo lo que está escrito en este libro. Lo que profetizó Jeremías tocante a la generalidad de las naciones.
(Pues también a ellos los reducirán a servidumbre muchas naciones y reyes grandes, y les pagaré según sus obras y según la hechura de sus manos.)
Así me ha dicho Yahweh Elohim de Israel: Toma esta copa de vino de furia, y hazla beber a todas las naciones a las que yo te envíe;
beberán, y trompicarán, y se enloquecerán ante la espada que voy a soltar entre ellas.
Tomé la copa de mano de Yahweh, e hice beber a todas las naciones a las que me había enviado Yahweh:
(a Jerusalén y a las ciudades de Judá, a sus reyes y a sus principales, para trocarlo todo en desolación, pasmo, rechifla y maldición, como hoy está sucediendo);
a Faraón, rey de Egipto, a sus siervos, a sus principales y a todo su pueblo,
a todos los mestizos (a todos los reyes de Us); a todos los reyes de Filistea: a Ascalón, Gaza, Ecrón y al residuo de Asdod;
a Edom, Moab, y los ammonitas,
a (todos) los reyes de Tiro, a (todos) los reyes de Sidón y a los reyes de las islas de allende el mar;
a Dedán, Temá, Buz; a todos los que se afeitan las sienes,
a todos los reyes de Arabia y a todos los reyes de los mestizos habitantes del desierto;
(a todos los reyes de Zimrí) a todos los reyes de Elam y a todos los reyes de Media,
a todos los reyes del norte, los próximos y los remotos, cada uno con su hermano, y a todos los reinos que hay sobre la haz de la tierra. (Y el rey de Sesak beberá después de ellos.)
Y les dirás: Así dice Yahweh Sebaot, el Elohim de Israel: Bebed, emborrachaos, vomitad, caed y no os levantéis delante de la espada que yo voy a soltar entre vosotros.
Y si rehúsan tomar la copa de tu mano para beber, les dices: Así dice Yahweh Sebaot: Tenéis que beber sin falta,
porque precisamente por la ciudad que lleva mi Nombre empiezo a castigar; ¿y vosotros, quedaréis impunes?: ¡no, no quedaréis!, porque a la espada llamo yo contra todos los habitantes de la tierra - oráculo de Yahweh Sebaot -.
Tú, pues, les profetizas todas estas palabras y les dices: Yahweh desde lo alto ruge, y desde su santa Morada da su voz. Ruge contra su aprisco: grita como los lagareros. A todos los habitantes de la tierra
llega el eco, hasta el fin de la tierra. Porque pleitea Yahweh con las naciones y vence en juicio a toda criatura. A los malos los entrega a la espada - oráculo de Yahweh -.
Así dice Yahweh Sebaot: Mirad que una desgracia se propaga de nación a nación, y una gran tormenta surge del fin del mundo.
Habrá víctimas de Yahweh en aquel día de cabo a cabo de la tierra; no serán plañidos ni recogidos ni sepultados más: se volverán estiércol sobre la haz de la tierra.
Ululad, pastores, y clamad; revolcaos, mayorales, porque se han cumplido vuestros días para la matanza, y caeréis como objetos escogidos.
No habrá evasión para los pastores ni escapatoria para los mayorales.
Se oye el grito de los pastores, el ulular de los mayorales, porque devasta Yahweh su pastizal,
y son aniquiladas las estancias más seguras por la ardiente cólera de Yahweh.
Ha dejado el león su cubil, y se ha convertido su tierra en desolación ante la cólera irresistible, ante la ardiente cólera.
Jeremías 26
Al principio del reinado de Yoyaquim, hijo de Josías, rey de Judá, fue dirigida a Jeremías esta palabra de Yahweh:
Así dice Yahweh: Párate en el patio de la Casa de Yahweh y habla a todas las ciudades de Judá, que vienen a adorar en la Casa de Yahweh, todas las palabras que yo te he mandado hablarles, sin omitir ninguna.
Puede que oigan y se torne cada cual de su mal camino, y yo me arrepentiría del mal que estoy pensando hacerles por la maldad de sus obras.
Les dirás, pues: «Así dice Yahweh: Si no me oís para andar según mi Ley que os propuse,
oyendo las palabras de mis siervos los profetas que yo os envío asiduamente (pero no habéis hecho caso),
entonces haré con esta Casa como con Silo, y esta ciudad entregaré a la maldición de todas las gentes de la tierra.»
Oyeron los sacerdotes y profetas y todo el pueblo a Jeremías decir estas palabras en la Casa de Yahweh,
y luego que hubo acabado Jeremías de hablar todo lo que le había ordenado Yahweh que hablase a todo el pueblo, le prendieron los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo diciendo: «¡Vas a morir!
¿Por qué has profetizado en nombre de Yahweh, diciendo: "Como Silo quedará esta Casa, y esta ciudad será arrasada, sin quedar habitante"?» Y se juntó todo el pueblo en torno a Jeremías en la Casa de Yahweh.
Oyeron esto los jefes de Judá, y subieron de la casa del rey a la Casa de Yahweh, y se sentaron a la entrada de la Puerta Nueva de la Casa de Yahweh.
Y los sacerdotes y profetas, dirigiéndose a los jefes y a todo el pueblo, dijeron: «¡Sentencia de muerte para este hombre, por haber profetizado contra esta ciudad, como habéis oído con vuestros propios oídos!»
Dijo Jeremías a todos los jefes y al pueblo todo: «Yahweh me ha enviado a profetizar sobre esta Casa y esta ciudad todo lo que habéis oído.
Ahora bien, mejorad vuestros caminos y vuestras obras y oíd la voz de Yahweh vuestro Elohim, y se arrepentirá Yahweh del mal que ha pronunciado contra vosotros.
En cuanto a mí, aquí me tenéis en vuestras manos: haced conmigo como mejor y más acertado os parezca.
Empero, sabed de fijo que si me matáis vosotros a mí, sangre inocente cargaréis sobre vosotros y sobre esta ciudad y sus moradores, porque en verdad Yahweh me ha enviado a vosotros para pronunciar en vuestros oídos todas estas palabras.»
Dijeron los jefes y todo el pueblo a los sacerdotes y profetas: «No merece este hombre sentencia de muerte, porque en nombre de Yahweh nuestro Elohim nos ha hablado.»
Y se levantaron algunos de los más viejos del país y dijeron a toda la asamblea del pueblo:
«Miqueas de Moréset profetizaba en tiempos de Ezequías, rey de Judá, y dijo a todo el pueblo de Judá: Así dice Yahweh Sebaot: = Sión será un campo que se ara, Jerusalén se hará un montón de ruinas, y el monte de la Casa un otero salvaje. =
¿Por ventura le mataron Ezequías, rey de Judá, y todo Judá?, ¿no temió a Yahweh y suplicó a la faz de Yahweh, y se arrepintió Yahweh del daño con que les había amenazado? Mientras que nosotros estamos haciéndonos mucho daño a nosotros mismos.»
Pero también hubo otro que decía profetizar en nombre de Yahweh - Urías hijo de Semaías de Quiryat Yearim - el cual profetizó contra esta ciudad y contra esta tierra enteramente lo mismo que Jeremías,
y oyó el rey Yoyaquim y todos sus grandes señores y jefes sus palabras, y el rey buscaba matarle. Enteróse Urías, tuvo miedo, huyó y entró en Egipto.
Pero envió el rey Yoyaquim a Elnatán, hijo de Akbor, y otros con él a Egipto,
y sacaron a Urías de Egipto y lo trajeron al rey Yoyaquim, quien lo acuchilló y echó su cadáver a la fosa común.
Gracias a que Ajicam, hijo de Safán, defendió a Jeremías, impidiendo entregarlo en manos del pueblo para matarle."
Corintios 1
"Pablo, llamado a ser apóstol de Yeshúa HaMashiaj por la voluntad de Elohim, y Sóstenes, el hermano,
a la Iglesia de Elohim que está en Corinto: a los santificados en Yeshúa HaMashiaj, llamados a ser santos, con cuantos en cualquier lugar invocan el nombre de Yeshúa HaMashiaj, Señor nuestro, de nosotros y de ellos
gracia a vosotros y paz de parte de Elohim, Padre nuestro, y del Señor Yeshúa HaMashiaj.
Doy gracias a Elohim sin cesar por vosotros, a causa de la gracia de Elohim que os ha sido otorgada en Yeshúa HaMashiaj,
pues en él habéis sido enriquecidos en todo, en toda palabra y en todo conocimiento,
en la medida en que se ha consolidado entre vosotros el testimonio de Mashiaj.
Así, ya no os falta ningún don de gracia a los que esperáis la Revelación de nuestro Señor Yeshúa HaMashiaj.
El os fortalecerá hasta el fin para que seáis irreprensibles en el Día de nuestro Señor Yeshúa HaMashiaj.
Pues fiel es Elohim, por quien habéis sido llamados a la comunión con su hijo Yeshúa HaMashiaj, Señor nuestro.
Os conjuro, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Yeshúa HaMashiaj, a que tengáis todos un mismo hablar, y no haya entre vosotros divisiones; antes bien, estéis unidos en una misma mentalidad y un mismo juicio.
Porque, hermanos míos, estoy informado de vosotros, por los de Cloe, que existen discordias entre vosotros.
Me refiero a que cada uno de vosotros dice: «Yo soy de Pablo», «Yo de Apolo», «Yo de Cefas», «Yo de Mashiaj».
¿Esta dividido Mashiaj? ¿Acaso fue Pablo crucificado por vosotros? ¿O habéis sido bautizados en el nombre de Pablo?
¡Doy gracias a Elohim por no haber bautizado a ninguno de vosotros fuera de Crispo y Gayo!
Así, nadie puede decir que habéis sido bautizados en mi nombre.
¡Ah, sí!, también bauticé a la familia de Estéfanas. Por lo demás, no creo haber bautizado a ningún otro.
Porque no me envió Mashiaj a bautizar, sino a predicar el Evangelio. Y no con palabras sabias, para no desvirtuar la cruz de Mashiaj.
Pues la predicación de la cruz es una necedad para los que se pierden; mas para los que se salvan - para nosotros - es fuerza de Elohim.
Porque dice la Escritura:Destruiré la sabiduría de los sabios, e inutilizaré la inteligencia de los inteligentes.
¿Dónde está el sabio? ¿Dónde el docto? ¿Dónde el sofista de este mundo? ¿Acaso no entondeció
Elohim la sabiduría del mundo?
De hecho, como el mundo mediante su propia sabiduría no conoció a Elohim en su divina sabiduría, quiso Elohim salvar a los creyentes mediante la necedad de la predicación.
Así, mientras los judíos piden señales y los griegos buscan sabiduría,
nosotros predicamos a un Mashiaj crucificado: escándalo para los judíos, necedad para los gentiles;
mas para los llamados, lo mismo judíos que griegos, un Mashiaj, fuerza de Elohim y sabiduría de Elohim.
Porque la necedad divina es más sabia que la sabiduría de los hombres, y la debilidad divina, más fuerte que la fuerza de los hombres.
¡Mirad, hermanos, quiénes habéis sido llamados! No hay muchos sabios según la carne ni muchos poderosos ni muchos de la nobleza.
Ha escogido Elohim más bien lo necio del mundo para confundir a los sabios. Y ha escogido Elohim lo débil del mundo, para confundir lo fuerte.
Lo plebeyo y despreciable del mundo ha escogido Elohim; lo que no es, para reducir a la nada lo que es.
Para que ningún mortal se gloríe en la presencia de Elohim.
De él os viene que estéis en Yeshúa HaMashiaj, al cual hizo Elohim para nosotros sabiduría de origen divino, justicia, santificación y redención,
a fin de que, como dice la Escritura:El que se gloríe, gloríese en el Señor.
Corintios 2
Pues yo, hermanos, cuando fui a vosotros, no fui con el prestigio de la palabra o de la sabiduría a anunciaros el misterio de Elohim,
pues no quise saber entre vosotros sino a Yeshúa HaMashiaj, y éste crucificado.
Y me presenté ante vosotros débil, tímido y tembloroso.
Y mi palabra y mi predicación no tuvieron nada de los persuasivos discursos de la sabiduría, sino que fueron una demostración del Ruaj y del poder
para que vuestra fe se fundase, no en sabiduría de hombres, sino en el poder de Elohim.
Sin embargo, hablamos de sabiduría entre los perfectos, pero no de sabiduría de este mundo ni de los príncipes de este mundo, abocados a la ruina;
sino que hablamos de una sabiduría de Elohim, misteriosa, escondida, destinada por Elohim desde antes de los siglos para gloria nuestra,
desconocida de todos los príncipes de este mundo - pues de haberla conocido no hubieran crucificado al Señor de la Gloria -.
Más bien, como dice la Escritura, anunciamos:lo que ni el ojo vio, ni el oído oyó, ni al corazón del hombre llegó, lo que Elohim preparópara los que le aman.
Porque a nosotros nos lo reveló Elohim por medio del Ruaj; y el Ruaj todo lo sondea, hasta las profundidades de Elohim.
En efecto, ¿qué hombre conoce lo íntimo del hombre sino el espíritu del hombre que está en él? Del mismo modo, nadie conoce lo íntimo de Elohim, sino el Ruaj de Elohim.
Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Ruaj que viene de Elohim, para conocer las gracias que Elohim nos ha otorgado,
de las cuales también hablamos, no con palabras aprendidas de sabiduría humana, sino aprendidas del Ruaj, expresando realidades espirituales.
El hombre naturalmente no capta las cosas del Ruaj de Elohim; son necedad para él. Y no las puede conocer pues sólo espiritualmente pueden ser juzgadas.
En cambio, el hombre de espíritu lo juzga todo; y a él nadie puede juzgarle.
Porque¿quién conoció la mente del Señor para instruirle?Pero nosotros tenemos la mente de Mashiaj."
Tehilim 113
"¡Alabad, servidores de Yahweh, alabad el nombre de Yahweh!
¡Bendito sea el nombre de Yahweh, desde ahora y por siempre!
¡De la salida del sol hasta su ocaso, sea loado el nombre de Yahweh!
¡Excelso sobre todas las naciones Yahweh, por encima de los cielos su gloria!
¿Quién como Yahweh, nuestro Elohim, que se sienta en las alturas,
y se abaja para ver los cielos y la tierra?
El levanta del polvo al desvalido, del estiércol hace subir al pobre,
para sentarle con los príncipes, con los príncipes de su pueblo.
El asienta a la estéril en su casa, madre de hijos jubilosa."

