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Parashot 12 de octubre 2024

Parashot 12 de octubre 2024

Isaías 13-14, Lucas 12-14 y Tehilim 74

Isaías 13

  1. Oráculo contra Babilonia, que contempló Isaías, hijo de Amós.

  2. Sobre el monte pelado izad la bandera, levantad la voz a ellos, agitad la mano y que entren por las puertas de los nobles.

  3. Yo he mandado a mis consagrados y también he llamado a mis valientes, para ejecutar mi ira a mis gallardos.

  4. ¡Ruido estruendoso en los montes, como de mucha gente! ¡Ruido estrepitoso de reinos, naciones reunidas! Yahweh Sebaot pasa revista a su tropa de combate.

  5. Vienen de tierra lejana, del cabo de los cielos, Yahweh y los instrumentos de su enojo para arrasar toda la tierra.

  6. Ululad, que cercano está el Día de Yahweh, como la destrucción de Sadday viene.

  7. Por eso todos los brazos decaen y todo corazón humano se derrite.

  8. Se empavorecen, angustias y apuros les sobrecogen, cual parturienta se duelen. Cada cual se asusta de su prójimo. Son los suyos rostros llameantes.

  9. He aquí que el Día de Yahweh viene implacable, el arrebato, el ardor de su ira, a convertir la tierra en yermo y exterminar de ella a los pecadores.

  10. Cuando las estrellas del cielo y la constelación de Orión no alumbren ya, esté oscurecido el sol en su salida y no brille la luz de la luna,

  11. pasaré revista al orbe por su malicia y a los malvados por su culpa. Haré cesar la arrogancia de los insolentes, y la soberbia de los desmandados humillaré.

  12. Haré que el hombre sea más escaso que el oro fino, y la humanidad más que metal de Ofir.

  13. Por eso haré temblar los cielos, y se removerá la tierra de su sitio, en el arrebato de Yahweh Sebaot, en el día de su ira hirviente.

  14. Será como gacela acosada, como ovejas cuando no hay quien las reúna: cada uno enfilará hacia su pueblo, cada uno huirá hacia su tierra.

  15. Todo el que fuere descubierto será traspasado, y todo el que fuere apresado caerá por la espada.

  16. Sus párvulos serán estrellados ante sus ojos, serán saqueadas sus casas, y sus mujeres violadas.

  17. He aquí que yo despierto contra ellos a los medos, que no estiman la plata, ni desean el oro.

  18. Machacarán a todos sus muchachos, estrellarán a todas sus muchachas, del fruto del vientre no se apiadarán ni de las criaturas tendrán lástima sus ojos.

  19. Babilonia, la flor de los reinos, prez y orgullo de Caldea, será semejante a Sodoma y Gomorra, destruidas por Elohim.

  20. No será habitada jamás ni poblada en generaciones y generaciones, ni pondrá tienda allí el árabe, ni pastores apacentarán allí.

  21. Allí tendrán aprisco bestias del desierto y se llenarán sus casas de mochuelos. Allí morarán las avestruces y los sátiros brincarán allí.

  22. Se responderán las hienas en sus alcázares y los chacales en sus palacios de recreo. Su hora está para llegar y sus días no tendrán prórroga.

Isaías 14

  1. Cuando se compadezca Yahweh de Jacob y prefiera todavía a Israel, los afincará en el solar de ellos, y se les juntarán forasteros, que serán incorporados a la casa de Jacob.

  2. Tomarán a otros pueblos y, llevándoselos a su lugar, se los apropiará la casa de Israel sobre el solar de Yahweh como esclavos y esclavas. Harán cautivos a sus cautivadores, y dominarán sobre sus tiranos.

  3. Entonces, cuando te haya calmado Yahweh de tu disgusto y tu desazón y de la dura servidumbre a que fuiste sometido,

  4. dirigirás esta sátira al rey de Babilonia. Dirás: ¡Cómo ha acabado el tirano, cómo ha cesado su arrogancia!

  5. Ha quebrado Yahweh la vara de los malvados, el bastón de los déspotas,

  6. que golpeaba a los pueblos con saña golpes sin parar, que dominaba con ira a las naciones acosándolas sin tregua.

  7. Está tranquila y quieta la tierra toda, prorrumpe en aclamaciones.

  8. Hasta los cipreses se alegran por ti, los cedros del Líbano: «Desde que tú has caído en paz, no sube el talador a nosotros.»

  9. El seol, allá abajo, se estremeció por ti saliéndote al encuentro; por ti despierta a las sombras, a todos los jerifaltes de la tierra; hace levantarse de sus tronos a los reyes de todas las naciones.

  10. Todos ellos responden y te dicen: «¡También tú te has vuelto débil como nosotros, y a nosotros eres semejante!

  11. Ha sido precipitada al seol tu arrogancia al son de tus cítaras. Tienes bajo ti una cama de gusanos, tus mantas son gusanera.

  12. ¡Cómo has caído de los cielos, Lucero, hijo de la Aurora! ¡Has sido abatido a tierra, dominador de naciones!

  13. Tú que habías dicho en tu corazón: «Al cielo voy a subir, por encima de las estrellas de Elohim alzaré mi trono, y me sentaré en el Monte de la Reunión, en el extremo norte.

  14. Subiré a las alturas del nublado, me asemejaré al Altísimo.

  15. ¡Ya!: al seol has sido precipitado, a lo más hondo del pozo.»

  16. Los que te ven, en ti se fijan; te miran con atención: «¿Ese es aquél, el que hacía estremecer la tierra, el que hacía temblar los reinos,

  17. el que puso el orbe como un desierto, y asoló sus ciudades, el que a sus prisioneros no abría la cárcel?»

  18. Todos los reyes de las naciones, todos ellos yacen con honor, cada uno en su morada.

  19. Pero tú has sido arrojado fuera de tu sepulcro, como un brote abominable, recubierto de muertos acuchillados, arrojados sobre las piedras de la fosa, como cadáver pisoteado.

  20. No tendrás con ellos sepultura, porque tu tierra has destruido, a tu pueblo has asesinado. No se nombrará jamás la descendencia de los malhechores.

  21. Preparad a sus hijos degollina por la culpa de sus padres: no sea que se levanten y se apoderen de la tierra, y llenen de ciudades la haz del orbe.

  22. Yo me alzaré contra ellos - oráculo de Yahweh Sebaot - y suprimiré en Babilonia el nombre y resto, hijos y nietos - oráculo de Yahweh.

  23. La convertiré en patrimonio de erizos y tierra pantanosa, la barreré con escoba exterminadora - oráculo de Yahweh Sebaot.

  24. Ha jurado Yahweh Sebaot diciendo: «Tal como lo había ideado, así fue. Y como lo planeé, así se cumplirá:

  25. Quebrantaré a Asur en mi tierra, sobre mis montes le pisotearé. Se apartará su yugo de sobre ellos, su fardo de sobre sus hombros se apartará.»

  26. Este es el plan tocante a toda la tierra, y ésta la mano extendida sobre las naciones.

  27. Si Yahweh Sebaot toma una decisión, ¿quién la frustrará? Si él extiende su mano, ¿quién se la hará retirar?

  28. El año en que murió el rey Ajaz hubo esta oráculo:

  29. No te alegres, Filistea toda, porque se haya quebrado la vara del que te hería; pues de raíz de culebra saldrá víbora, y su fruto será dragón volador.

  30. Los débiles pacerán en mis pastos y los pobres en seguro se acostarán, mientras que haré morir de hambre tu posteridad, y mataré lo que de ti reste

  31. ¡Ulula, puerta! ¡grita, ciudad! ¡derrítete, Filistea toda, que del norte una humareda viene, y nadie deserta en sus columnas!

  32. ¿Y qué se responderá a los mensajeros de esa gente?: «Que Yahweh fundó a Sión, y en ella se refugiarán los pobres de su pueblo.»

Lucas 12

  1. En esto, habiéndose reunido miles y miles de personas, hasta pisarse unos a otros, se puso a decir primeramente a sus discípulos: «Guardaos de la levadura de los fariseos, que es la hipocresía.

  2. Nada hay encubierto que no haya de ser descubierto ni oculto que no haya de saberse.

  3. Porque cuanto dijisteis en la oscuridad, será oído a la luz, y lo que hablasteis al oído en las habitaciones privadas, será proclamado desde los terrados.

  4. «Os digo a vosotros, amigos míos: No temáis a los que matan el cuerpo, y después de esto no pueden hacer más.

  5. Os mostraré a quién debéis temer: temed a Aquel que, después de matar, tiene poder para arrojar a la gehenna; sí, os repito: temed a ése.

  6. «¿No se venden cinco pajarillos por dos ases? Pues bien, ni uno de ellos está olvidado ante Elohim.

  7. Hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados. No temáis; valéis más que muchos pajarillos.

  8. «Yo os digo: Por todo el que se declare por mí ante los hombres, también el Hijo del hombre se declarará por él ante los ángeles de Elohim.

  9. Pero el que me niegue delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Elohim.

  10. «A todo el que diga una palabra contra el Hijo del hombre, se le perdonará; pero al que blasfeme contra el Ruaj HaKodesh, no se le perdonará.

  11. Cuando os lleven a las sinagogas, ante los magistrados y las autoridades, no os preocupéis de cómo o con qué os defenderéis, o qué diréis,

  12. porque el Ruaj HaKodesh os enseñará en aquel mismo momento lo que conviene decir.»

  13. Uno de la gente le dijo: «Maestro, di a mi hermano que reparta la herencia conmigo.»

  14. El le respondió: «¡Hombre! ¿quién me ha constituido juez o repartidor entre vosotros?»

  15. Y les dijo: «Mirad y guardaos de toda codicia, porque, aun en la abundancia, la vida de uno no está asegurada por sus bienes.»

  16. Les dijo una parábola: «Los campos de cierto hombre rico dieron mucho fruto;

  17. y pensaba entre sí, diciendo: "¿Qué haré, pues no tengo donde reunir mi cosecha?"

  18. Y dijo: "Voy a hacer esto: Voy a demoler mis graneros, y edificaré otros más grandes y reuniré allí todo mi trigo y mis bienes,

  19. y diré a mi alma: Alma, tienes muchos bienes en reserva para muchos años. Descansa, come, bebe, banquetea."

  20. Pero Elohim le dijo: "¡Necio! Esta misma noche te reclamarán el alma; las cosas que preparaste, ¿para quién serán?"

  21. Así es el que atesora riquezas para sí, y no se enriquece en orden a Elohim.»

  22. Dijo a sus discípulos: «Por eso os digo: No andéis preocupados por vuestra vida, qué comeréis, ni por vuestro cuerpo, con qué os vestiréis:

  23. porque la vida vale más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido;

  24. fijaos en los cuervos: ni siembran, ni cosechan; no tienen bodega ni granero, y Elohim los alimenta. ¡Cuánto más valéis vosotros que las aves!

  25. Por lo demás, ¿quién de vosotros puede, por más que se preocupe, añadir un codo a la medida de su vida?

  26. Si, pues, no sois capaces ni de lo más pequeño, ¿por qué preocuparos de lo demás?

  27. Fijaos en los lirios, cómo ni hilan ni tejen. Pero yo os digo que ni Salomón en toda su gloria se vistió como uno de ellos.

  28. Pues si a la hierba que hoy está en el campo y mañana se echa al horno, Elohim así la viste ¡cuánto más a vosotros, hombres de poca fe!

  29. Así pues, vosotros no andéis buscando qué comer ni qué beber, y no estéis inquietos.

  30. Que por todas esas cosas se afanan los gentiles del mundo; y ya sabe vuestro Padre que tenéis la necesidad de eso.

  31. Buscad más bien su Reino, y esas cosas se os darán por añadidura.

  32. «No temas, pequeño rebaño, porque a vuestro Abba le ha parecido bien daros a vosotros el Reino.

  33. «Vended vuestros bienes y dad limosna. Haceos bolsas que no se deterioran, un tesoro inagotable en los cielos, donde no llega el ladrón, ni la polilla;

  34. porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.

  35. «Estén ceñidos vuestros lomos y las lámparas encendidas,

  36. y sed como hombres que esperan a que su Adon vuelva de la boda, para que, en cuanto llegue y llame, al instante le abran.

  37. Dichosos los siervos, que el Adon al venir encuentre despiertos: yo os aseguro que se ceñirá, los hará ponerse a la mesa y, yendo de uno a otro, les servirá.

  38. Que venga en la segunda vigilia o en la tercera, si los encuentra así, ¡dichosos de ellos!

  39. Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora iba a venir el ladrón, no dejaría que le horadasen su casa.

  40. También vosotros estad preparados, porque en el momento que no penséis, vendrá el Hijo del hombre.»

  41. Dijo Pedro: «Adon, ¿dices esta parábola para nosotros o para todos?»

  42. Respondió el Adon: «¿Quién es, pues, el administrador fiel y prudente a quien el señor pondrá al frente de su servidumbre para darles a su tiempo su ración conveniente?

  43. Dichoso aquel siervo a quien su señor, al llegar, encuentre haciéndolo así.

  44. De verdad os digo que le pondrá al frente de toda su hacienda.

  45. Pero si aquel siervo se dice en su corazón: "Mi señor tarda en venir", y se pone a golpear a los criados y a las criadas, a comer y a beber y a emborracharse,

  46. vendrá el señor de aquel siervo el día que no espera y en el momento que no sabe, le separará y le señalará su suerte entre los infieles.

  47. «Aquel siervo que, conociendo la voluntad de su señor, no ha preparado nada ni ha obrado conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes;

  48. el que no la conoce y hace cosas dignas de azotes, recibirá pocos; a quien se le dio mucho, se le reclamará mucho; y a quien se confió mucho, se le pedirá más.

  49. «He venido a arrojar un fuego sobre la tierra y ¡cuánto desearía que ya estuviera encendido!

  50. Con un bautismo tengo que ser bautizado y ¡qué angustiado estoy hasta que se cumpla!

  51. «¿Creéis que estoy aquí para dar paz a la tierra? No, os lo aseguro, sino división.

  52. Porque desde ahora habrá cinco en una casa y estarán divididos; tres contra dos, y dos contra tres;

  53. estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; la madre contra la hija y la hija contra la madre; la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra.»

  54. Decía también a la gente: «Cuando veis una nube que se levanta en el occidente, al momento decís: "Va a llover", y así sucede.

  55. Y cuando sopla el sur, decís: "Viene bochorno", y así sucede.

  56. ¡Hipócritas! Sabéis explorar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no exploráis, pues, este tiempo?

  57. «¿Por qué no juzgáis por vosotros mismos lo que es justo?

  58. Cuando vayas con tu adversario al magistrado, procura en el camino arreglarte con él, no sea que te arrastre ante el juez, y el juez te entregue al alguacil y el alguacil te meta en la cárcel.

  59. Te digo que no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo.

Lucas 13

  1. En aquel mismo momento llegaron algunos que le contaron lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato con la de sus sacrificios.

  2. Les respondió Yeshúa: «¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos, porque han padecido estas cosas?

  3. No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo.

  4. O aquellos dieciocho sobre los que se desplomó la torre de Siloé matándolos, ¿pensáis que eran más culpables que los demás hombres que habitaban en Jerusalén?

  5. No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo.»

  6. Les dijo esta parábola: «Un hombre tenía plantada una higuera en su viña, y fue a buscar fruto en ella y no lo encontró.

  7. Dijo entonces al viñador: "Ya hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro; córtala; ¿para qué va a cansar la tierra?"

  8. Pero él le respondió: "Adon, déjala por este año todavía y mientras tanto cavaré a su alrededor y echaré abono,

  9. por si da fruto en adelante; y si no da, la cortas."»

  10. Estaba un sábado enseñando en una sinagoga,

  11. y había una mujer a la que un espíritu tenía enferma hacía dieciocho años; estaba encorvada, y no podía en modo alguno enderezarse.

  12. Al verla Yeshúa, la llamó y le dijo: «Mujer, quedas libre de tu enfermedad.»

  13. Y le impuso las manos. Y al instante se enderezó, y glorificaba a Elohim.

  14. Pero el jefe de la sinagoga, indignado de que Yeshúa hubiese hecho una curación en sábado, decía a la gente: «Hay seis días en que se puede trabajar; venid, pues, esos días a curaros, y no en día de sábado.»

  15. Replicóle el Adon: «¡Hipócritas! ¿No desatáis del pesebre todos vosotros en sábado a vuestro buey o vuestro asno para llevarlos a abrevar?

  16. Y a ésta, que es hija de Abraham, a la que ató Satanás hace ya dieciocho años, ¿no estaba bien desatarla de esta ligadura en día de sábado?»

  17. Y cuando decía estas cosas, sus adversarios quedaban confundidos, mientras que toda la gente se alegraba con las maravillas que hacía.

  18. Decía, pues: «¿A qué es semejante el Reino de Elohim? ¿A qué lo compararé?

  19. Es semejante a un grano de mostaza, que tomó un hombre y lo puso en su jardín, y creció hasta hacerse árbol, y las aves del cielo anidaron en sus ramas.»

  20. Dijo también: «¿A qué compararé el Reino de Elohim?

  21. Es semejante a la levadura que tomó una mujer y la metió en tres medidas de harina, hasta que fermentó todo.»

  22. Atravesaba ciudades y pueblos enseñando, mientras caminaba hacia Jerusalén.

  23. Uno le dijo: «Adon, ¿son pocos los que se salvan?» El les dijo:

  24. «Luchad por entrar por la puerta estrecha, porque, os digo, muchos pretenderán entrar y no podrán.

  25. «Cuando el dueño de la casa se levante y cierre la puerta, os pondréis los que estéis fuera a llamar a la puerta, diciendo: "¡Señor, ábrenos!" Y os responderá: "No sé de dónde sois."

  26. Entonces empezaréis a decir: "Hemos comido y bebido contigo, y has enseñado en nuestras plazas";

  27. y os volverá a decir: "No sé de dónde sois. ¡Retiraos de mí, todos los agentes de injusticia!"

  28. «Allí será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abraham, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el Reino de Elohim, mientras a vosotros os echan fuera.

  29. Y vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se pondrán a la mesa en el Reino de Elohim.

  30. «Y hay últimos que serán primeros, y hay primeros que serán últimos.»

  31. En aquel mismo momento se acercaron algunos fariseos, y le dijeron: «Sal y vete de aquí, porque Herodes quiere matarte.»

  32. Y él les dijo: «Id a decir a ese zorro: Yo expulso demonios y llevo a cabo curaciones hoy y mañana, y al tercer día soy consumado.

  33. Pero conviene que hoy y mañana y pasado siga adelante, porque no cabe que un profeta perezca fuera de Jerusalén.

  34. «¡Jerusalén, Jerusalén!, la que mata a los profetas y apedrea a los que le son enviados. ¡Cuántas veces he querido reunir a tus hijos, como una gallina su nidada bajo las alas, y no habéis querido!

  35. Pues bien, se os va a dejar vuestra casa. Os digo que no me volveréis a ver hasta que llegue el día en que digáis: ¡Bendito el que viene en nombre del Adon!»

Tehilim 74

  1. Poema. De Asaf. ¿Por qué has de rechazar, oh Elohim, por siempre, por qué humear de cólera contra el rebaño de tu pasto?

  2. Acuérdate de la comunidad que de antiguo adquiriste, la que tú rescataste, tribu de tu heredad, y del monte Sión donde pusiste tu morada.

  3. Guía tus pasos a estas ruinas sin fin: todo en el santuario lo ha devastado el enemigo.

  4. En el lugar de tus reuniones rugieron tus adversarios, pusieron sus enseñas, enseñas

  5. que no se conocían, en el frontón de la entrada. Machetes en bosque espeso,

  6. a una cercenaban sus jambas, y con hacha y martillo desgajaban.

  7. Prendieron fuego a tu santuario, por tierra profanaron la mansión de tu nombre.

  8. Dijeron en su corazón: «¡Destruyámoslos en bloque!» Quemaron en la tierra todo lugar de santa reunión.

  9. No vemos nuestras enseñas, no existen ya profetas, ni nadie entre nosotros que sepa hasta cuándo.

  10. ¿Hasta cuándo, oh Elohim, provocará el adversario? ¿Ultrajará tu nombre por siempre el enemigo?

  11. ¿Por qué retraes tu mano, y en tu seno retienes escondida tu diestra?

  12. Oh Elohim, mi rey desde el principio, autor de salvación en medio de la tierra,

  13. tú hendiste el mar con tu poder, quebraste las cabezas de los montruos en las aguas;

  14. tú machacaste las cabezas de Leviatán y las hiciste pasto de las fieras;

  15. tú abriste manantiales y torrentes, y secaste ríos inagotables;

  16. tuyo es el día, tuya también la noche, tú la luna y el sol estableciste,

  17. tú trazaste todos los confines de la tierra, el verano y el invierno tú formaste.

  18. Recuérdalo, Yahweh: provoca el enemigo, tu nombre ultraja un pueblo necio.

  19. No entregues a la bestia el alma de tu tórtola, la vida de tus pobres no olvides para siempre.

  20. Piensa en la alianza, que están llenos los rincones del país de guaridas de violencia.

  21. ¡No vuelva cubierto de vergüenza el oprimido; el humilde y el pobre puedan loar tu nombre!

  22. ¡Alzate, oh Elohim, a defender tu causa, acuérdate del necio que te provoca todo el día!

  23. No olvides el griterío de tus adversarios, el clamor de tus agresores que crece sin cesar!