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Parashot 14 de octubre 2023

Parashot 14 de octubre 2023

Proverbios 30-31, Hebreos 8-9 y Tehilim 22

Proverbios 30

  1. Palabras de Agur, hijo de Yaqué, de Massá. Oráculo de este hombre para Itiel, para Itiel y para Ukal.

  2. ¡Soy el más estúpido de los hombres! No tengo inteligencia humana.

  3. No he aprendido la sabiduría, ¿y voy a conocer la ciencia de los santos?

  4. ¿Quién subió a los cielos y volvió a bajar? ¿quién ha recogido viento en sus palmas? ¿quién retuvo las aguas en su manto? ¿quién estableció los linderos de la tierra? ¿Cuál es su nombre y el nombre de su hijo, si es que lo sabes?

  5. Probadas son todas las palabras de Elohim; él es un escudo para cuantos a él se acogen.

  6. No añadas nada a sus palabras, no sea que te reprenda y pases por mentiroso.

  7. Dos cosas te pido. no me las rehúses antes de mi muerte:

  8. Aleja de mí la mentira y la palabra engañosa; no me des pobreza ni riqueza, déjame gustar mi bocado de pan,

  9. no sea que llegue a hartarme y reniegue, y diga: «¿Quién es Yahweh?». o no sea que, siendo pobre, me dé al robo, e injurie el nombre de mi Elohim.

  10. No calumnies a un siervo ante su amo no sea que te maldiga y tengas que pagar la pena.

  11. Hay gente que maldice a su padre, y a su madre no bendice,

  12. gente que se cree pura y no está limpia de su mancha,

  13. ¡gente de qué altivos ojos, cuyos párpados se alzan!;

  14. gente cuyos dientes son espadas, y sus mandíbulas cuchillos, para devorar a los desvalidos echándolos del país y a los pobres de entre los hombres.

  15. La sanguijuela tiene dos hijas: «¡Daca, daca!» Hay tres cosas insaciables y cuatro que no dicen: «¡Basta!»

  16. El seol, el seno estéril, la tierra que no se sacia de agua, y el fuego que no dice: «¡Basta!»

  17. Al ojo que se ríe del padre y desprecia la obediencia de una madre, lo picotearán los cuervos del torrente, los aguiluchos lo devorarán.

  18. Tres cosas hay que me desbordan y cuatro que no conozco:

  19. el camino del águila en el cielo, el camino de la serpiente por la roca, el camino del navío en alta mar, el camino del hombre en la doncella.

  20. Este es el camino de la mujer adúltera: come, se limpia la boca y dice: «¡No he hecho nada de malo ¡»

  21. Por tres cosas tiembla la tierra y cuatro no puede soportar:

  22. Por esclavo que llega a rey, por idiota que se ahíta de comer,

  23. por mujer odiada que se casa, por esclava que hereda a su señora.

  24. Hay cuatro seres los más pequeños de la tierra, pero que son más sabios que los sabios:

  25. las hormigas - multitud sin fuerza - que preparan en verano su alimento;

  26. los damanes - multitud sin poder -, que ponen sus casas en la roca;

  27. las langostas, que sin tener rey, salen todas en orden;

  28. el lagarto, al que se agarra con la mano y está en los palacios de los reyes.

  29. Hay tres cosas de paso gallardo y cuatro de elegante marcha:

  30. el león - fuerte entre los animales -, que ante nada retrocede,

  31. el esbelto gallo o el macho cabrío, y el rey que arenga a su pueblo.

  32. Si hiciste el necio, envalentonándote, y has reflexionado, pon mano en boca,

  33. pues apretando la leche se saca mantequilla apretando la nariz se saca sangre y apretando la ira, se saca querella.

Proverbios 31

  1. Palabras de Lemuel, rey de Massá, que le enseño su madre:

  2. ¡No, hijo mío, no, hijo de mis entrañas! ¡No, hijo de mis votos!

  3. No entregues tu vigor a las mujeres, ni tus caminos a las que pierden a los reyes.

  4. No es para los reyes, Lemuel, no es para los reyes beber vino, ni para los príncipes ser aficionado a la bebida.

  5. No sea que, bebiendo, olviden sus decretos y pervientan las causas de todos los desvalidos.

  6. Dad bebidas fuertes al que va a perecer y vino al de alma amargada;

  7. que beba y olvide su miseria, y no se acuerde ya de su desgracia.

  8. Abre tu boca en favor del mudo, por la causa de todos los abandonados,

  9. abre tu boca, juzga con justicia y defiende la causa del mísero y del pobre.

  10. Alef. Una mujer completa, ¿quién la encontrará? Es mucho más valiosa que las perlas.

  11. Bet. En ella confía el corazón de su marido, y no será sin provecho.

  12. Guímel. Le produce el bien, no el mal, todos los días de su vida.

  13. Dálet. Se busca lana y lino y lo trabaja con manos diligentes.

  14. He. Es como nave perchero que de lejos trae su provisión.

  15. Vau. Se levanta cuando aún es de noche da de comer a sus domésticos y órdenes a su servidumbre.

  16. Zain. Hace cálculos sobre un campo y lo compra; con el fruto de sus manos planta una viña.

  17. Jet. Se ciñe con fuerza sus lomos y vigoriza sus brazos.

  18. Tet. Siente que va bien su trabajo, no se apaga por la noche su lámpara.

  19. Tod. Echa mano a la rueca, sus palmas toman el huso.

  20. Kaf. Alarga su palma al desvalido, y tiende sus manos al pobre.

  21. Lámed. No teme por su casa a la nieve, pues todos los suyos tienen vestido doble.

  22. Mem. Para sí se hace mantos, y su vestido es de lino y púrpura.

  23. Nun. Su marido es considerado en las puertas, cuando se sienta con los ancianos del país.

  24. Sámek. Hace túnicas de lino y las vende, entrega al comerciante ceñidores.

  25. Ain. Se viste de fuerza y dignidad, y se ríe del día de mañana.

  26. Pe. Abre su boca con sabiduría, lección de amor hay en su lengua.

  27. Sade. Está atenta a la marcha de su casa, y no come pan de ociosidad.

  28. Qof. Se levantan sus hijos y la llaman dichosa; su marido, y hace su elogio:

  29. Res. «¡Muchas mujeres hicieron proezas, pero tú las superas a todas!»

  30. Sin. Engañosa es la gracia, vana la hermosura, la mujer que teme a Yahweh, ésa será alabada.

  31. Tau. Dadle del fruto de sus manos y que en las puertas la alaben sus obras.

Hebreos 8

  1. Este es el punto capital de cuanto venimos diciendo, que tenemos un Sumo Sacerdote tal, que se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos,

  2. al servicio del santuario y de la Tienda verdadera, erigida por el Señor, no por un hombre.

  3. Porque todo Sumo Sacerdote está instituido para ofrecer dones y sacrificios: de ahí que necesariamente también él tuviera que ofrecer algo.

  4. Pues si estuviera en la tierra, ni siquiera sería sacerdote, habiendo ya quienes ofrezcan dones según la Ley.

  5. Estos dan culto en lo que es sombra y figura de realidades celestiales, según le fue revelado a Moisés al emprender la construcción de la Tienda. Pues dice: Mira, harás todo conforme al modelo que te ha sido mostrado en el monte.

  6. Mas ahora ha obtenido él un ministerio tanto mejor cuanto es Mediador de una mejor Alianza, como fundada en promesas mejores.

  7. Pues si aquella primera fuera irreprochable, no habría lugar para una segunda.

  8. Porque les dice en tono de reproche: He aquí que días vienen, dice el Adon, y concertaré con la casa de Israel y con la casa de Judá una nueva Alianza,

  9. no como la Alianza que hice con sus padres el día en que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto. Como ellos no permanecieron fieles a mi Alianza, también yo me desentendí de ellos, dice el Adon.

  10. Esta es la Alianza que pactaré con la casa de Israel después de aquellos días, dice el Adon: Pondré mis leyes en su mente, en sus corazones las grabaré; y yo seré su Elohim y ellos serán mi pueblo.

  11. Y no habrá de instruir cada cual a su conciudadano ni cada uno a su hermano diciendo: «¡Conoce al Adon!», pues todos me conocerán, desde el menor hasta el mayor de ellos.

  12. Porque me apiadaré de sus iniquidades y de sus pecados no me acordaré ya.

  13. Al decir nueva, declaró anticuada la primera; y lo anticuado y viejo está a punto de cesar.

Hebreos 9

  1. También la primera Alianza tenía sus ritos litúrgicos y su santuario terreno.

  2. Porque se preparó la parte anterior de la Tienda, donde se hallaban el candelabro y la mesa con los panes de la presencia, que se llama Santo.

  3. Detrás del segundo velo se hallaba la parte de la Tienda llamada Santo de los Santos,

  4. que contenía el altar de oro para el incienso, el arca de la Alianza - completamente cubierta de oro - y en ella, la urna de oro con el maná, la vara de Aarón que retoño y las tablas de la Alianza.

  5. Encima del arca, los querubines de gloria que cubrían con su sombra el propiciatorio. Mas no es éste el momento de hablar de todo ello en detalle.

  6. Preparadas así estas cosas, los sacerdotes entran siempre en la primera parte de la Tienda para desempeñar las funciones del culto.

  7. Pero en la segunda parte entra una vez al año, y solo, el Sumo Sacerdote, y no sin sangre que ofrecer por sí mismo y por los pecados del pueblo.

  8. De esa manera daba a entender el Ruaj Hakodesh que aún no estaba abierto el camino del santuario mientras subsistiera la primera Tienda.

  9. Todo ello es una figura del tiempo presente, en cuanto que allí se ofrecen dones y sacrificios incapaces de perfeccionar en su conciencia al adorador,

  10. y sólo son prescripciones carnales, que versan sobre comidas y bebidas y sobre abluciones de todo género, impuestas hasta el tiempo de la reforma.

  11. Pero presentóse Yeshúa como Sumo Sacerdote de los bienes futuros, a través de una Tienda mayor y más perfecta, no fabricada por mano de hombre, es decir, no de este mundo.

  12. Y penetró en el santuario una vez para siempre, no con sangre de machos cabríos ni de novillos, sino con su propia sangre, consiguiendo una redención eterna.

  13. Pues si la sangre de machos cabríos y de toros y la ceniza de vaca santifica con su aspersión a los contaminados, en orden a la purificación de la carne,

  14. ¡cuánto más la sangre de Yeshúa, que por el Ruaj Eterno se ofreció a sí mismo sin tacha a Elohim purificará de las obras muertas nuestra conciencia para rendir culto a Elohim vivo!

  15. Por eso es mediador de una nueva Alianza; para que, interviniendo su muerte para remisión de las transgresiones de la primera Alianza, los que han sido llamados reciban la herencia eterna prometida.

  16. Pues donde hay testamento se requiere que conste la muerte del testador,

  17. ya que el testamento es válido en caso de defunción, no teniendo valor en vida del testador.

  18. Así tampoco la primera Alianza se inauguró sin sangre.

  19. Pues Moisés, después de haber leído a todo el pueblo todos los preceptos según la Ley, tomó la sangre de los novillos y machos cabríos con agua, lana escarlata e hisopo, y roció el libro mismo y a todo el pueblo

  20. diciendo: Esta es la sangre de la Alianza que Elohim ha ordenado para vosotros.

  21. Igualmente roció con sangre la Tienda y todos los objetos del culto;

  22. pues según la Ley, casi todas las cosas han de ser purificadas con sangre, y sin efusión de sangre no hay remisión.

  23. En consecuencia, es necesario, por una parte, que las figuras de las realidades celestiales sean purificadas de esa manera; por otra parte, que también lo sean las realidades celestiales, pero con víctimas más excelentes que aquéllas.

  24. Pues no penetró Yeshúa en un santuario hecho por mano de hombre, en una reproducción del verdadero, sino en el mismo cielo, para presentarse ahora ante el acatamiento de Elohim en favor nuestro,

  25. y no para ofrecerse a sí mismo repetidas veces al modo como el Sumo Sacerdote entra cada año en el santuario con sangre ajena.

  26. Para ello habría tenido que sufrir muchas veces desde la creación del mundo. Sino que se ha manifestado ahora una sola vez, en la plenitud de los tiempos, para la destrucción del pecado mediante su sacrificio.

  27. Y del mismo modo que está establecido que los hombres mueran una sola vez, y luego el juicio,

  28. así también Yeshúa, después de haberse ofrecido una sola vez para quitar los pecados de la multitud, se aparecerá por segunda vez sin relación ya con el pecado a los que le esperan para su salvación.

Tehilim 22

  1. Del maestro de coro. Sobre «la cierva de la aurora». Salmo. De David.

  2. Elohim mío, Elohim mío, ¿por qué me has abandonado? ¡lejos de mi salvación la voz de mis rugidos!

  3. Elohim mío, de día clamo, y no respondes, también de noche, no hay silencio para mí.

  4. ¡Mas tú eres el Santo, que moras en las laudes de Israel!

  5. En ti esperaron nuestros padres, esperaron y tú los liberaste;

  6. a ti clamaron, y salieron salvos, en ti esperaron, y nunca quedaron confundidos.

  7. Y yo, gusano, que no hombre, vergüenza del vulgo, asco del pueblo,

  8. todos los que me ven de mí se mofan, tuercen los labios, menean la cabeza:

  9. «Se confió a Yahweh, ¡pues que él le libre, que le salve, puesto que le ama!»

  10. Sí, tú del vientre me sacaste, me diste confianza a los pechos de mi madre;

  11. a ti fui entregado cuando salí del seno, desde el vientre de mi madre eres tú mi Elohim.

  12. ¡No andes lejos de mí, que la angustia está cerca, no hay para mí socorro!

  13. Novillos innumerables me rodean, acósanme los toros de Basán;

  14. ávidos abren contra mí sus fauces; leones que desgarran y rugen.

  15. Como el agua me derramo, todos mis huesos se dislocan, mi corazón se vuelve como cera, se me derrite entre mis entrañas.

  16. Está seco mi paladar como una teja y mi lengua pegada a mi garganta; tú me sumes en el polvo de la muerte.

  17. Perros innumerables me rodean, una banda de malvados me acorrala como para prender mis manos y mis pies.

  18. Puedo contar todos mis huesos; ellos me observan y me miran,

  19. repártense entre sí mis vestiduras y se sortean mi túnica.

  20. ¡Mas tú, Yahweh, no te estés lejos, corre en mi ayuda, oh fuerza mía,

  21. libra mi alma de la espada, mi única de las garras del perro;

  22. sálvame de las fauces del león, y mi pobre ser de los cuernos de los búfalos!

  23. ¡Anunciaré tu nombre a mis hermanos, en medio de la asamblea te alabaré!:

  24. «Los que a Yahweh teméis, dadle alabanza, raza toda de Jacob, glorificadle, temedle, raza toda de Israel».

  25. Porque no ha despreciado ni ha desdeñado la miseria del mísero; no le ocultó su rostro, mas cuando le invocaba le escuchó.

  26. De ti viene mi alabanza en la gran asamblea, mis votos cumpliré ante los que le temen.

  27. Los pobres comerán, quedarán hartos, los que buscan a Yahweh le alabarán: «¡Viva por siempre vuestro corazón!»

  28. Le recordarán y volverán a Yahweh todos los confines de la tierra, ante él se postrarán todas las familias de las gentes.

  29. Que es de Yahweh el imperio, del señor de las naciones.

  30. Ante él solo se postrarán todos los poderosos de la tierra, ante él se doblarán cuantos bajan al polvo. Y para aquél que ya no viva,

  31. le servirá su descendencia: ella hablará del Adon a la edad

  32. Venidera, contará su justicia al pueblo por nacer; Esto hizo él.