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Parashot 15 de marzo 2025

Parashot 15 de marzo 2025

Isaías 57-58, Hechos 11-12 y Tehilim 96

Isaías 57

  1. El justo perece, y no hay quien haga caso; los hombres buenos son arrebatados, y no hay quien lo considere. Cuando ante la desgracia es arrebatado el justo,

  2. se va en paz. ¡Descansen en sus lechos todos los que anduvieron en camino recto!

  3. Pero vosotros venid acá, hijos de hechicera, raza adúltera que te prostituyes:

  4. ¿De quién os mofáis? ¿Contra quién abrís la boca y sacáis la lengua? ¿No sois vosotros engendros de pecado, prole bastarda?

  5. Los que entráis en calor entre terebintos, bajo cualquier árbol frondoso, degolladores de niños en las torrenteras, debajo de los resquicios de las peñas.

  6. En las piedras lisas del torrente tengas tu parte: ¡ellas, ellas te toquen en suerte! Que también sobre ellas vertiste libaciones, hiciste oblación. ¿Acaso con estas cosas me voy a aplacar?

  7. Sobre montaña alta y empinada pusiste tu lecho. Hasta allí subiste a hacer el sacrificio.

  8. Detrás de la puerta y de la jamba pusiste tu memorial. Sí, te desnudaste, subiste, y no conmigo, a tu lecho, y lo extendiste. Llegaste a un acuerdo con aquellos con quienes te plugo acostarte, mirando el monumento.

  9. Te has acercado con aceite para Mélek, multiplicaste tus aromas. Enviaste a tus emisarios muy lejos, y los hiciste bajar hasta el seol.

  10. De tanto caminar te cansaste, pero sin decir: «Me rindo.» Hallaste el vigor de tu mano, y así no quedaste debilitada.

  11. Pues bien, ¿de quién te asustaste y tuviste miedo, que fuiste embustera, y de mí no te acordaste, no hiciste caso de ello? ¿No es que porque me callé desde siempre, a mí no me temiste?

  12. Yo voy a denunciar tu virtud y tus hechos, y no te aprovecharán.

  13. Cuando grites, que te salven los reunidos en torno a ti, que a todos ellos los llevará el viento, los arrebatará el aire. Pero aquel que se ampare en mí poseerá la tierra y heredará mi monte santo.

  14. Entonces se dirá: Reparad, reparad, abrid camino, quitad los obstáculos del camino de mi pueblo.

  15. Que así dice el Excelso y Sublime, el que mora por siempre y cuyo nombre es Santo. «En lo excelso y sagrado yo moro, y estoy también con el humillado y abatido de espíritu, para avivar el espíritu de los abatidos, para avivar el ánimo de los humillados.

  16. Pues no disputaré por siempre ni estaré eternamente enojado, pues entonces el espíritu ante mí desmayaría y las almas que yo he creado.

  17. Por culpa de su codicia me enojé y le herí, ocultándome en mi enojo. Pero el rebelde seguía su capricho.

  18. Sus caminos vi. Yo le curaré y le guiaré, y le daré ánimos a él y a los que con él lloraban,

  19. poniendo alabanza en los labios: ¡Paz, paz al de lejos y al de cerca! - dice Yahweh -. Yo le curaré.»

  20. Los malos son como mar agitada cuando no puede calmarse, cuyas aguas lanzan cieno y lodo.

  21. «No hay paz para los malvados» - dice mi Elohim"

Isaías 58

  1. Clama a voz en grito, no te moderes; levanta tu voz como cuerno y denuncia a mi pueblo su rebeldía y a la casa de Jacob sus pecados.

  2. A mí me buscan día a día y les agrada conocer mis caminos, como si fueran gente que la virtud practica y el rito de su Elohim no hubiesen abandonado. Me preguntan por las leyes justas, la vecindad de su Elohim les agrada.

  3. -¿Por qué ayunamos, si tú no lo ves? ¿Para qué nos humillamos, si tú no lo sabes? - Es que el día en que ayunabais, buscabais vuestro negocio y explotabais a todos vuestros trabajadores.

  4. Es que ayunáis para litigio y pleito y para dar de puñetazos a malvados. No ayunéis como hoy, para hacer oír en las alturas vuestra voz.

  5. ¿Acaso es éste el ayuno que yo quiero el día en que se humilla el hombre? ¿Había que doblegar como junco la cabeza, en sayal y ceniza estarse echado? ¿A eso llamáis ayuno y día grato a Yahweh?

  6. ¿No será más bien este otro el ayuno que yo quiero: desatar los lazos de maldad, deshacer las coyundas del yugo, dar la libertad a los quebrantados, y arrancar todo yugo?

  7. ¿No será partir al hambriento tu pan, y a los pobres sin hogar recibir en casa? ¿Que cuando veas a un desnudo le cubras, y de tu semejante no te apartes?

  8. Entonces brotará tu luz como la aurora, y tu herida se curará rápidamente. Te precederá tu justicia, la gloria de Yahweh te seguirá.

  9. Entonces clamarás, y Yahweh te responderá, pedirás socorro, y dirá: «Aquí estoy.» Si apartas de ti todo yugo, no apuntas con el dedo y no hablas maldad,

  10. repartes al hambriento tu pan, y al alma afligida dejas saciada, resplandecerá en las tinieblas tu luz, y lo oscuro de ti será como mediodía.

  11. Te guiará Yahweh de continuo, hartará en los sequedales tu alma, dará vigor a tus huesos, y serás como huerto regado, o como manantial cuyas aguas nunca faltan.

  12. Reedificarán, de ti, tus ruinas antiguas, levantarás los cimientos de pasadas generaciones, se te llamará Reparador de brechas, y Restaurador de senderos frecuentados.

  13. Si apartas del sábado tu pie, de hacer tu negocio en el día santo, y llamas al sábado «Delicia», al día santo de Yahweh «Honorable», y lo honras evitando tus viajes, no buscando tu interés ni tratando asuntos,

  14. entonces te deleitarás en Yahweh, y yo te haré cabalgar sobre los altozanos de la tierra. Te alimentaré con la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Yahweh ha hablado.

Hechos 11

  1. Los apóstoles y los hermanos que había por Judea oyeron que también los gentiles habían aceptado la Palabra de Elohim;

  2. así que cuando Pedro subió a Jerusalén, los de la circuncisión se lo reprochaban,

  3. diciéndole: «Has entrado en casa de incircuncisos y has comido con ellos.»

  4. Pedro entonces se puso a explicarles punto por punto diciendo:

  5. «Estaba yo en oración en la ciudad de Joppe y en éxtasis vi una visión: una cosa así como un lienzo, atado por las cuatro puntas, que bajaba del cielo y llegó hasta mí.

  6. Lo miré atentamente y vi en él los cuadrúpedos de la tierra, las bestias, los reptiles, y las aves del cielo.

  7. Oí también una voz que me decía: "Pedro, levántate, sacrifica y come."

  8. Y respondí: "De ninguna manera, Señor; pues jamás entró en mi boca nada profano ni impuro."

  9. Me dijo por segunda vez la voz venida del cielo: "Lo que Elohim ha purificado no lo llames tú profano."

  10. Esto se repitió hasta tres veces; y al fin fue retirado todo de nuevo al cielo.

  11. «En aquel momento se presentaron tres hombres en la casa donde nosotros estábamos, enviados a mí desde Cesarea.

  12. El Ruaj me dijo que fuera con ellos sin dudar. Fueron también conmigo estos seis hermanos, y entramos en la casa de aquel hombre.

  13. El nos contó cómo había visto un ángel que se presentó en su casa y le dijo: "Manda a buscar en Joppe a Simón, llamado Pedro,

  14. quien te dirá palabras que traerán la salvación para ti y para toda tu casa."

  15. «Había empezado yo a hablar cuando cayó sobre ellos el Ruaj HaKodesh, como al principio había caído sobre nosotros.

  16. Me acordé entonces de aquellas palabras que dijo el Señor: Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con el Ruaj HaKodesh.

  17. Por tanto, si Elohim les ha concedido el mismo don que a nosotros, por haber creído en el Señor Yeshúa HaMashiaj, ¿quién era yo para poner obstáculos a Elohim?»

  18. Al oír esto se tranquilizaron y glorificaron a Elohim diciendo: «Así pues, también a los gentiles les ha dado Elohim la conversión que lleva a la vida.»

  19. Los que se habían dispersado cuando la tribulación originada a la muerte de Esteban, llegaron en su recorrido hasta Fenicia, Chipre y Antioquía, sin predicar la Palabra a nadie más que a los judíos.

  20. Pero había entre ellos algunos chipriotas y cirenenses que, venidos a Antioquía, hablaban también a los griegos y les anunciaban la Buena Nueva del Señor Yeshúa.

  21. La mano del Señor estaba con ellos, y un crecido número recibió la fe y se convirtió al Señor.

  22. La noticia de esto llegó a oídos de la Iglesia de Jerusalén y enviaron a Bernabé a Antioquía.

  23. Cuando llegó y vio la gracia de Elohim se alegró y exhortaba a todos a permanecer, con corazón firme, unidos al Señor,

  24. porque era un hombre bueno, lleno de Ruaj HaKodesh y de fe. Y una considerable multitud se agregó al Señor.

  25. Partió para Tarso en busca de Saulo,

  26. y en cuanto le encontró, le llevó a Antioquía. Estuvieron juntos durante un año entero en la Iglesia y adoctrinaron a una gran muchedumbre. En Antioquía fue donde, por primera vez, los discípulos recibieron el nombre de «cristianos».

  27. Por aquellos días bajaron unos profetas de Jerusalén a Antioquía.

  28. Uno de ellos, llamado Ágabo, movido por el Ruaj, se levantó y profetizó que vendría una gran hambre sobre toda la tierra, la que hubo en tiempo de Claudio.

  29. Los discípulos determinaron enviar algunos recursos, según las posibilidades de cada uno, para los hermanos que vivían en Judea.

  30. Así lo hicieron y se los enviaron a los presbíteros por medio de Bernabé y de Saulo."

Hechos 12

  1. Por aquel tiempo el rey Herodes echó mano a algunos de la Iglesia para maltratarlos.

  2. Hizo morir por la espada a Santiago, el hermano de Juan.

  3. Al ver que esto les gustaba a los judíos, llegó también a prender a Pedro. Eran los días de los Azimos.

  4. Le apresó, pues, le encarceló y le confió a cuatro escuadras de cuatro soldados para que le custodiasen, con la intención de presentarle delante del pueblo después de la Pascua.

  5. Así pues, Pedro estaba custodiado en la cárcel, mientras la Iglesia oraba insistentemente por él a Elohim.

  6. Cuando ya Herodes le iba a presentar, aquella misma noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, atado con dos cadenas; también había ante la puerta unos centinelas custodiando la cárcel.

  7. De pronto se presentó el Ángel del Señor y la celda se llenó de luz. Le dio el ángel a Pedro en el costado, le despertó y le dijo: «Levántate aprisa.» Y cayeron las cadenas de sus manos.

  8. Le dijo el ángel: «Cíñete y cálzate las sandalias.» Así lo hizo. Añadió: «Ponte el manto y sígueme.»

  9. Y salió siguiéndole. No acababa de darse cuenta de que era verdad cuanto hacía el ángel, sino que se figuraba ver una visión.

  10. Pasaron la primera y segunda guardia y llegaron a la puerta de hierro que daba a la ciudad. Esta se les abrió por sí misma. Salieron y anduvieron hasta el final de una calle. Y de pronto el ángel le dejó.

  11. Pedro volvió en sí y dijo: «Ahora me doy cuenta realmente de que el Señor ha enviado su ángel y me ha arrancado de las manos de Herodes y de todo lo que esperaba el pueblo de los judíos.»

  12. Consciente de su situación, marchó a casa de María, madre de Juan, por sobrenombre Marcos, donde se hallaban muchos reunidos en oración.

  13. Llamó él a la puerta y salió a abrirle una sirvienta llamada Rode;

  14. quien, al reconocer la voz de Pedro, de pura alegría no abrió la puerta, sino que entró corriendo a anunciar que Pedro estaba a la puerta.

  15. Ellos le dijeron: «Estás loca.» Pero ella continuaba afirmando que era verdad. Entonces ellos dijeron: «Será su ángel.»

  16. Pedro entretanto seguía llamando. Al abrirle, le vieron, y quedaron atónitos.

  17. El les hizo señas con la mano para que callasen y les contó cómo el Señor le había sacado de la prisión. Y añadió: «Comunicad esto a Santiago y a los hermanos.» Salió y marchó a otro lugar.

  18. Cuando vino el día hubo un alboroto no pequeño entre los soldados, sobre qué habría sido de Pedro.

  19. Herodes le hizo buscar y al no encontrarle, procesó a los guardias y mandó ejecutarlos. Después bajó de Judea a Cesarea y se quedó allí.

  20. Estaba Herodes fuertemente irritado con los de Tiro y Sidón. Estos, de común acuerdo, se le presentaron y habiéndose ganado a Blasto, camarlengo del rey, solicitaban hacer las paces, pues su país se abastecía del país del rey.

  21. El día señalado, Herodes, regiamente vestido y sentado en la tribuna, les arengaba.

  22. Entonces el pueblo se puso a aclamarle: «¡Es un dios el que habla, no un hombre!»

  23. Pero inmediatamente le hirió el Ángel del Señor porque no había dado la gloria a Elohim; y convertido en pasto de gusanos, expiró.

  24. Entretanto la Palabra de Elohim crecía y se multiplicaba.

  25. Bernabé y Saulo volvieron, una vez cumplido su ministerio en Jerusalén, trayéndose consigo a Juan, por sobrenombre Marcos."

Tehilim 96

  1. ¡Cantad a Yahweh un canto nuevo, cantad a Yahweh, toda la tierra,

  2. cantad a Yahweh, su nombre bendecid! Anunciad su salvación día tras día,

  3. contad su gloria a las naciones, a todos los pueblos sus maravillas.

  4. Que grande es Yahweh, y muy digno de alabanza, más temible que todos los dioses.

  5. Pues nada son todos los dioses de los pueblos. Mas Yahweh los cielos hizo;

  6. gloria y majestad están ante él, poder y fulgor en su santuario.

  7. Rendid a Yahweh, familias de los pueblos, rendid a Yahweh gloria y poder,

  8. rendid a Yahweh la gloria de su nombre. Traed ofrendas y en sus atrios entrad,

  9. postraos ante Yahweh en esplendor sagrado, ¡tiemble ante su faz la tierra entera!

  10. Decid entre las gentes: «¡Yahweh es rey!» El orbe está seguro, no vacila; él gobierna a los pueblos rectamente.

  11. ¡Alégrense los cielos, regocíjese la tierra, retumbe el mar y cuanto encierra;

  12. exulte el campo y cuanto en él existe, griten de júbilo todos los árboles del bosque,

  13. ante la faz de Yahweh, pues viene él, viene, sí, a juzgar la tierra! El juzgará al orbe con justicia, a los pueblos con su lealtad.