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Parashot 16 de agosto 2025

Parashot 16 de agosto 2025

Jeremías 35-36, 1 Corintios 11-12 y Tehilim 118

Jeremías 35 

  1. "Palabra que fue dirigida a Jeremías de parte de Yahweh, en tiempo de Yoyaquim, hijo de Josías, rey de Judá. 

  2. «Ve a la casa de los rekabitas y les hablas. Les llevas a la Casa de Yahweh, a una de las cámaras, y les escancias vino.» 

  3. Tomé, pues, a Yazanías, hijo de Jeremías, hijo de Jabassinías, y a sus hermanos, a todos sus hijos y a toda la casa de los rekabitas, 

  4. y les llevé a la Casa de Yahweh, a la cámara de Ben Yojanán, hijo de Yigdalías, hombre de Elohim, la cual cámara está al lado de la de los jefes, y encima de la de Maaseías, hijo de Sallum, guarda del umbral, 

  5. y presentando a los hijos de la casa de los rekabitas unos jarros llenos de vino y tazas, les dije: «¡Bebed vino!» 

  6. Dijeron ellos: «No bebemos vino, porque nuestro padre Yonadab, hijo de Rekab, nos dio este mandato: "No beberéis vino ni vosotros ni vuestros hijos nunca jamás, 

  7. ni edificaréis casa, ni sembraréis semilla, ni plantaréis viñedo, ni poseeréis nada, sino que en tiendas pasaréis toda vuestra existencia, para que viváis muchos días sobre la faz del suelo, donde sois forasteros." 

  8. Nosotros hemos obedecido a la voz de nuestro padre Yonadab, hijo de Rekab, en todo cuanto nos mandó, absteniéndonos de beber vino de por vida, nosotros, nuestras mujeres, nuestros hijos y nuestras hijas, 

  9. y no edificando casas donde vivir, ni poseyendo viña ni campo de sementera, 

  10. sino que hemos vivido en tiendas, obedeciendo y obrando en todo conforme a lo que nos mandó nuestro padre Yonadab. 

  11. Pero al subir Nabucodonosor, rey de Babilonia, contra el país, dijimos: "Venid y entremos en Jerusalén, para huir de las fuerzas caldeas y de las de Arán", y nos instalamos en Jerusalén.» 

  12. Entonces fue dirigida la palabra de Yahweh a Jeremías como sigue: 

  13. Así dice Yahweh Sebaot, el Elohim de Israel: Ve y dices a los hombres de Judá y a los habitantes de Jerusalén: ¿ No aprenderéis la lección que os invita a escuchar mis palabras? - Palabra de Yahweh -. 

  14. Se ha cumplido la palabra de Yonadab, hijo de Rekab, que prohibió a sus hijos beber vino, y no han bebido hasta la fecha, porque obedecieron la orden de su padre. Yo me afané en hablaros a vosotros y no me oísteis. 

  15. Me afané en enviaros a todos mis siervos los profetas a deciros: Ea, tornad cada uno de vuestro mal camino, mejorad vuestras acciones y no andéis en pos de otros dioses para servirles, y os quedaréis en la tierra que os di a vosotros y a vuestros padres; mas no aplicasteis el oído ni me hicisteis caso. 

  16. Así, los hijos de Yonadab, hijo de Rekab, han cumplido el precepto que su padre les impuso, mientras que este pueblo no me ha hecho caso. 

  17. Por tanto, así ha dicho Yahweh, el Elohim Sebaot, el Elohim de Israel: He aquí que yo traigo contra Judá y contra los habitantes de Jerusalén todo el mal que pronuncié respecto a ellos, por cuanto les hablé y no me oyeron, les llamé y no me respondieron. 

  18. A la casa de los rekabitas dijo Jeremías: «Así dice Yahweh Sebaot, el Elohim de Israel: Por cuanto que habéis hecho caso del precepto de vuestro padre Yonadab y habéis guardado todos esos preceptos y obrado conforme a cuanto os mandó, 

  19. por lo mismo, así dice Yahweh Sebaot, el Elohim de Israel: No faltará a Yonadab, hijo de Rekab, quien siga ante mi faz todos los días.» 

 

Jeremías 36 

  1. Aconteció que en el año cuarto de Yoyaquim, hijo de Josías, rey de Judá, fue dirigida esta palabra a Jeremías de parte de Yahweh: 

  2. Tómate un rollo de escribir, y apuntas en él todas las palabras que te he hablado tocante a Israel, a Judá y a todas las naciones, desde la fecha en que te vengo hablando - desde los tiempos de Josías hasta hoy -. 

  3. A ver si la casa de Judá se entera de todo el mal que he pensado hacerle, de modo que se convierta cada uno de su mal camino, y entonces yo perdonaría su culpa y su pecado. 

  4. Llamó, pues, Jeremías a Baruc, hijo de Neriyías, y apuntó Baruc al dictado de Jeremías todas las palabras que Yahweh le había hablado, en un rollo de escribir. 

  5. Dio Jeremías a Baruc estas instrucciones: «Yo estoy detenido; no puedo ir a la Casa de Yahweh. 

  6. Así que, vete tú, y lees en voz alta el rollo en que has apuntado al dictado mío las palabras de Yahweh, a oídos del público de la Casa de Yahweh el día del ayuno, y las lees también a oídos de todos los de Judá que vienen de sus ciudades; 

  7. a ver si presentan sus súplicas a Yahweh, y se vuelven cada uno de su mal camino; porque grande es la ira y el furor que ha expresado Yahweh contra este pueblo.» 

  8. Hizo Baruc, hijo de Neriyías, conforme a todo cuanto le había mandado el profeta Jeremías, y leyó en el libro las palabras de Yahweh en la Casa de Yahweh. 

  9. Precisamente en el año quinto de Yoyaquim, hijo de Josías, rey de Judá, el mes noveno, se proclamaba ayuno general delante de Yahweh, tanto para el pueblo de Jerusalén como para toda la gente venida de las ciudades de Judá a Jerusalén. 

  10. Baruc, pues, leyó en el libro las palabras de Jeremías en la Casa de Yahweh, en la cámara de Guemarías, hijo de Safán el escriba, en el patio alto, a la entrada de la Puerta Nueva de la Casa de Yahweh, a oídos de todo el pueblo. 

  11. Oye Miqueas, hijo de Guemarías, hijo de Safán, todas las palabras de Yahweh según el libro, 

  12. baja a la casa del rey, al cuarto del escriba, y se encuentra con que allí estaban todos los jefes sentados: el escribano Elisamá, Delaías, hijo de Semaías, Elnatán, hijo de Akbor, Guemarías, hijo de Safán, Sedecías, hijo de Jananías, y todos los demás jefes. 

  13. Y Miqueas declaró todas las palabras que había oído leer a Baruc en el libro a oídos del pueblo. 

  14. Entonces todos los jefes enviaron a Yehudí, hijo de Netanías, hijo de Selemías, hijo de Kusí a decir a Baruc: «Toma en tus propias manos el rollo en el que has leído en voz alta al pueblo y vente.» Baruc, hijo de Neriyías, tomó el rollo en sus manos y se dirigió adonde ellos. 

  15. Dícenle: «Ea, siéntate y ten a bien leérnoslo a nosotros.» Y Baruc se lo leyó. 

  16. Como oyeron todas aquellas palabras, se asustaron y dijeron cada cual a su vecino: «Anunciemos sin falta al rey todas estas palabras.» 

  17. Y a Baruc le pidieron: «Explícanos cómo has escrito todas estas palabras.» 

  18. Díceles Baruc: «Al dictado. El me recitaba todas estas palabras y yo las iba escribiendo en el libro con tinta.» 

  19. Dicen los jefes a Baruc: «Vete, escondeos tú y Jeremías, y que nadie sepa dónde estáis.» 

  20. Y entraron adonde el rey, a la corte (el rollo lo consignaron en la cámara de Elisamá el escriba) y anunciaron a oídos del rey todas aquellas palabras. 

  21. Entonces envió el rey a Yehudí a apoderarse del rollo, y éste lo tomó del cuarto de Elisamá el escriba. Y Yehudí lo leyó en voz alta al rey y a todos los jefes que estaban en pie en torno al rey. 

  22. El rey estaba sentado en la casa de invierno, - era en el mes noveno -, con un brasero delante encendido. 

  23. Y así que había leído Yehudí tres hojas o cuatro, él las rasgaba con el cortaplumas del escriba y las echaba al fuego del brasero, hasta terminar con todo el rollo en el fuego del brasero. 

  24. Ni se asustaron ni se rasgaron los vestidos el rey ni ninguno de sus siervos que oían todas estas cosas, 

  25. y por más que Elnatán, Delaías y Guemarías suplicaron el rey que no quemara el rollo, no les hizo caso. 

  26. Luego el rey ordenó a Yerajmeel, hijo del rey, a Seraías, hijo de Azriel, y a Selemías, hijo de Abdel, apoderarse del escriba Baruc y del profeta Jeremías, pero Yahweh los ocultó. 

  27. Entonces fue dirigida la palabra de Yahweh a Jeremías - tras de haber quemado el rey el rollo y las cosas que había escrito Baruc al dictado de Jeremías - como sigue: 

  28. «Vuelve a tomar otro rollo y escribe en él todas las cosas que antes había en el primer rollo que quemó Yoyaquim, rey de Judá. 

  29. Y a Yoyaquim, rey de Judá, le dices: Así dice Yahweh: Tú has quemado aquel rollo, diciendo: "¿Por qué has escrito en él: Vendrá sin falta el rey de Babilonia y destruirá esta tierra y se llevará cautivos de ella a hombres y bestias?" 

  30. Por tanto, así dice Yahweh a propósito de Yoyaquim, rey de Judá: No tendrá quien le suceda en el trono de David y su propio cadáver yacerá tirado, expuesto al calor del día y al frío de la noche. 

  31. Yo pasaré revista a sus culpas y las de su linaje y sus siervos, y traeré sobre ellos y sobre todos los habitantes de Jerusalén y los hombres de Judá todo el mal que les dije, sin que hicieran caso.» 

  32. Entonces Jeremías tomó otro rollo, que dio al escriba Baruc, hijo de Neriyías, y éste escribió al dictado de Jeremías todas las palabras del libro que había quemado Yoyaquim, rey de Judá, e incluso se añadió a aquéllas otras muchas por el estilo." 

 

Corintios 11 

  1. "Sed mis imitadores, como lo soy de Mashiaj. 

  2. Os alabo porque en todas las cosas os acordáis de mí y conserváis las tradiciones tal como os las he transmitido. 

  3. Sin embargo, quiero que sepáis que la cabeza de todo hombre es Mashiaj; y la cabeza de la mujer es el hombre; y la cabeza de Mashiaj es Elohim. 

  4. Todo hombre que ora o profetiza con la cabeza cubierta, afrenta a su cabeza. 

  5. Y toda mujer que ora o profetiza con la cabeza descubierta, afrenta a su cabeza; es como si estuviera rapada. 

  6. Por tanto, si una mujer no se cubre la cabeza, que se corte el pelo. Y si es afrentoso para una mujer cortarse el pelo o raparse, ¡que se cubra! 

  7. El hombre no debe cubrirse la cabeza, pues es imagen y reflejo de Elohim; pero la mujer es reflejo del hombre. 

  8. En efecto, no procede el hombre de la mujer, sino la mujer del hombre. 

  9. Ni fue creado el hombre por razón de la mujer, sino la mujer por razón del hombre. 

  10. He ahí por qué debe llevar la mujer sobre la cabeza una señal de sujeción por razón de los ángeles. 

  11. Por lo demás, ni la mujer sin el hombre, ni el hombre sin la mujer, en el Señor. 

  12. Porque si la mujer procede del hombre, el hombre, a su vez, nace mediante la mujer. Y todo proviene de Elohim. 

  13. Juzgad por vosotros mismos. ¿Está bien que la mujer ore a Elohim con la cabeza descubierta? 

  14. ¿No os enseña la misma naturaleza que es una afrenta para el hombre la cabellera, 

  15. mientras es una gloria para la mujer la cabellera? En efecto, la cabellera le ha sido dada a modo de velo. 

  16. De todos modos, si alguien quiere discutir, no es ésa nuestra costumbre ni la de las Iglesias de Elohim. 

  17. Y al dar estas disposiciones, no os alabo, porque vuestras reuniones son más para mal que para bien. 

  18. Pues, ante todo, oigo que, al reuniros en la asamblea, hay entre vosotros divisiones, y lo creo en parte. 

  19. Desde luego, tiene que haber entre vosotros también disensiones, para que se ponga de manifiesto quiénes son de probada virtud entre vosotros. 

  20. Cuando os reunís, pues, en común, eso ya no es comer la Cena del Señor; 

  21. porque cada uno come primero su propia cena, y mientras uno pasa hambre, otro se embriaga. 

  22. ¿No tenéis casas para comer y beber? ¿O es que despreciáis a la Iglesia de Elohim y avergonzáis a los que no tienen? ¿Qué voy a deciros? ¿Alabaros? ¡En eso no los alabo! 

  23. Porque yo recibí del Señor lo que os he transmitido: que el Señor Yeshúa, la noche en que fue entregado, tomó pan, 

  24. y después de dar gracias, lo partió y dijo: «Este es mi cuerpo que se da por vosotros; haced esto en recuerdo mío.» 

  25. Asimismo también la copa después de cenar diciendo: «Esta copa es la Nueva Alianza en mi sangre. Cuantas veces la bebiereis, hacedlo en recuerdo mío.» 

  26. Pues cada vez que coméis este pan y bebéis esta copa, anunciáis la muerte del Señor, hasta que venga. 

  27. Por tanto, quien coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será reo del Cuerpo y de la Sangre del Señor. 

  28. Examínese, pues, cada cual, y coma así el pan y beba de la copa. 

  29. Pues quien come y bebe sin discernir el Cuerpo, come y bebe su propio castigo. 

  30. Por eso hay entre vosotros muchos enfermos y muchos débiles, y mueren no pocos. 

  31. Si nos juzgásemos a nosotros mismos, no seríamos castigados. 

  32. Mas, al ser castigados, somos corregidos por el Señor, para que no seamos condenados con el mundo. 

  33. Así pues, hermanos míos, cuando os reunáis para la Cena, esperaos los unos a los otros. 

  34. Si alguno tiene hambre, que coma en su casa, a fin de que no os reunáis para castigo vuestro. Lo demás lo dispondré cuando vaya. 

 

Corintios 12 

  1. En cuanto a los dones espirituales, no quiero, hermanos, que estéis en la ignorancia. 

  2. Sabéis que cuando erais gentiles, os dejabais arrastrar ciegamente hacia los ídolos mudos. 

  3. Por eso os hago saber que nadie, hablando con el Ruaj de Elohim, puede decir: «¡Anatema es Yeshúa!»; y nadie puede decir: «¡Yeshúa es Señor!» sino con el Ruaj HaKodesh. 

  4. Hay diversidad de carismas, pero el Ruaj es el mismo; 

  5. diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo; 

  6. diversidad de operaciones, pero es el mismo Elohim que obra en todos. 

  7. A cada cual se le otorga la manifestación del Ruaj para provecho común, 

  8. Porque a uno se le da por el Ruaj palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Ruaj; 

  9. a otro, fe, en el mismo Ruaj; a otro, carismas de curaciones, en el único Ruaj; 

  10. a otro, poder de milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversidad de lenguas; a otro, don de interpretarlas. 

  11. Pero todas estas cosas las obra un mismo y único Ruaj, distribuyéndolas a cada uno en particular según su voluntad. 

  12. Pues del mismo modo que el cuerpo es uno, aunque tiene muchos miembros, y todos los miembros del cuerpo, no obstante su pluralidad, no forman más que un solo cuerpo, así también Mashiaj. 

  13. Porque en un solo Ruaj hemos sido todos bautizados, para no formar más que un cuerpo, judíos y griegos, esclavos y libres. Y todos hemos bebido de un solo Ruaj. 

  14. Así también el cuerpo no se compone de un solo miembro, sino de muchos. 

  15. Si dijera el pie: «Puesto que no soy mano, yo no soy del cuerpo» ¿dejaría de ser parte del cuerpo por eso? 

  16. Y si el oído dijera: «Puesto que no soy ojo, no soy del cuerpo» ¿dejaría de ser parte del cuerpo por eso? 

  17. Si todo el cuerpo fuera ojo ¿dónde quedaría el oído? Y si fuera todo oído ¿donde el olfato? 

  18. Ahora bien, Elohim puso cada uno de los miembros en el cuerpo según su voluntad. 

  19. Si todo fuera un solo miembro ¿dónde quedaría el cuerpo? 

  20. Ahora bien, muchos son los miembros, mas uno el cuerpo. 

  21. Y no puede el ojo decir a la mano: «¡No te necesito!» Ni la cabeza a los pies: «¡No os necesito!» 

  22. Más bien los miembros del cuerpo que tenemos por más débiles, son indispensables. 

  23. Y a los que nos parecen los más viles del cuerpo, los rodeamos de mayor honor. Así a nuestras partes deshonestas las vestimos con mayor honestidad. 

  24. Pues nuestras partes honestas no lo necesitan. Elohim ha formado el cuerpo dando más honor a los miembros que carecían de él, 

  25. para que no hubiera división alguna en el cuerpo, sino que todos los miembros se preocuparan lo mismo los unos de los otros. 

  26. Si sufre un miembro, todos los demás sufren con él. Si un miembro es honrado, todos los demás toman parte en su gozo. 

  27. Ahora bien, vosotros sois el cuerpo de Mashiaj, y sus miembros cada uno por su parte. 

  28. Y así los puso Elohim en la Iglesia, primeramente como apóstoles; en segundo lugar como profetas; en tercer lugar como maestros; luego, los milagros; luego, el don de las curaciones, de asistencia, de gobierno, diversidad de lenguas. 

  29. ¿Acaso todos son apóstoles? O ¿todos profetas? ¿Todos maestros? ¿Todos con poder de milagros? 

  30. ¿Todos con carisma de curaciones? ¿Hablan todos lenguas? ¿Interpretan todos? 

  31. ¡Aspirad a los carismas superiores! Y aun os voy a mostrar un camino más excelente." 

 

Tehilim 118 

  1.  "¡Dad gracias a Yahweh, porque es bueno, porque es eterno su amor! 

  2. ¡Diga la casa de Israel: que es eterno su amor! 

  3. ¡Diga la casa de Aarón: que es eterno su amor! 

  4. ¡Digan los que temen a Yahweh: que es eterno su amor! 

  5. En mi angustia hacia Yahweh grité, él me respondió y me dio respiro; 

  6. Yahweh está por mí, no tengo miedo, ¿qué puede hacerme el hombre? 

  7. Yahweh está por mí, entre los que me ayudan, y yo desafío a los que me odian. 

  8. Mejor es refugiarse en Yahweh que confiar en hombre; 

  9. mejor es refugiarse en Yahweh que confiar en magnates. 

  10. Me rodeaban todos los gentiles: en el nombre de Yahweh los cercené; 

  11. me rodeaban, me asediaban: en el nombre de Yahweh los cercené. 

  12. Me rodeaban como avispas, llameaban como fuego de zarzas: en el nombre de Yahweh los cercené. 

  13. Se me empujó, se me empujó para abatirme, pero Yahweh vino en mi ayuda; 

  14. mi fuerza y mi cántico es Yahweh, él ha sido para mí la salvación. 

  15. Clamor de júbilo y salvación, en las tiendas de los justos: «¡La diestra de Yahweh hace proezas, 

  16. excelsa la diestra de Yahweh, la diestra de Yahweh hace proezas!» 

  17. No, no he de morir, que viviré, y contaré las obras de Yahweh; 

  18. me castigó, me castigó Yahweh, pero a la muerte no me entregó. 

  19. ¡Abridme las puertas de justicia, entraré por ellas, daré gracias a Yahweh! 

  20. Aquí está la puerta de Yahweh, por ella entran los justos. 

  21. Gracias te doy, porque me has respondido, y has sido para mí la salvación. 

  22. La piedra que los constructores desecharon en piedra angular se ha convertido; 

  23. esta ha sido la obra de Yahweh, una maravilla a nuestros ojos. 

  24. ¡Este es el día que Yahweh ha hecho, exultemos y gocémonos en él! 

  25. ¡Ah, Yahweh, da la salvación! ¡Ah, Yahweh, da el éxito! 

  26. ¡Bendito el que viene en el nombre de Yahweh! Desde la Casa de Yahweh os bendecimos. 

  27. Yahweh es Elohim, él nos ilumina. ¡Cerrad la procesión, ramos en mano, hasta los cuernos del altar! 

  28. Tú eres mi Elohim, yo te doy gracias, Elohim mío, yo te exalto. 

  29. ¡Dad gracias a Yahweh, porque es bueno, porque es eterno su amor!"