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Parashot 18 de octubre 2025

Parashot 18 de octubre 2025

Lamentaciones 1-2, 2 Corintios 13 Gálatas 1 y Tehilim 127

Lamentaciones 1 

  1. "Alef. ¡Cómo, ay, yace solitaria la Ciudad populosa! Como una viuda se ha quedado la grande entre las naciones. La Princesa entre las provincias sujeta está a tributo. 

  2. Bet. Llora que llora por la noche, y las lágrimas surcan sus mejillas. Ni uno hay que la consuele entre todos sus amantes. Todos sus amigos la han traicionado, ¡se le han trocado en enemigos! 

  3. Guímel. Judá está desterrada, en postración y en extrema servidumbre. Sentada entre las naciones, no encuentra sosiego. La alcanzan todos sus perseguidores entre las angosturas. 

  4. Dálet. Las calzadas de Sión están de luto, que nadie viene a las solemnidades. Todas sus puertas desoladas, sus sacerdotes gimiendo, afligidas sus vírgenes, ¡y ella misma en amargura! 

  5. He. Sus adversarios están a la cabeza, sus enemigos bien felices, porque Yahweh la ha afligido por sus muchos delitos. Sus niños han partido al cautiverio delante del adversario. 

  6. Vau. De la hija de Sión se ha ido todo su esplendor. Sus príncipes son como ciervos que no encuentran pasto, caminando van sin fuerzas delante del hostigador. 

  7. Zain. Jerusalén recuerda sus días de miseria y vida errante, cuando a manos del adversario sucumbía su pueblo, sin que nadie viniera en su ayuda. Los adversarios la miraban, riéndose de su ruina. 

  8. Jet. Mucho ha pecado Jerusalén, por eso se ha hecho cosa impura. Todos los que la honraban la desprecian, porque han visto su desnudez; y ella misma gime y se vuelve de espaldas. 

  9. Tet. Su inmundicia se pega a su ropa; no pensó ella en su fin, ¡y ha caído asombrosamente! No hay quien la consuele. «¡Mira, Yahweh, mi miseria, que el enemigo se agiganta!» 

  10. Yod. El adversario ha echado mano a todos sus tesoros; ha visto ella a las gentes entrar en su santuario, aquellos de quienes tú ordenaste: «¡No entrarán en tu asamblea!» 

  11. Kaf. Su pueblo entero gime buscando pan; dan sus tesoros a cambio de alimento, por recobrar la vida. «Mira, Yahweh, y contempla qué envilecida estoy.» 

  12. Lámed. Vosotros, todos los que pasáis por el camino, mirad y ved si hay dolor semejante al dolor que me atormenta, con el que Yahweh me ha herido el día de su ardiente cólera. 

  13. Mem. Ha lanzado fuego de lo alto, lo ha metido en mis huesos. Ante mis pies ha tendido una red, me ha tirado hacia atrás; me ha dejado desolada, todo el día dolorida. 

  14. Nun. Ligado ha sido el yugo de mis delitos, entrelazados por su mano. Sobre mi cuello su yugo doblega mi vigor. El Señor me ha dejado a merced de ellos, ¡ya no puedo tenerme! 

  15. Sámek. Ha desechado a todos mis valientes de en medio de mí el Señor. Ha convocado un concejo contra mí para acabar con mis jóvenes. El Señor ha pisado en lagar a la virgen, hija de Judá. 

  16. Ain. Por esto lloro yo; mi ojo, mi ojo se va en agua, porque está lejos de mí el consolador que reanime mi alma. Mis hijos están desolados, porque ha ganado el enemigo. 

  17. Pe. Tiende Sión sus manos: ¡no hay quien la consuele! Ha mandado Yahweh contra Jacob sus adversarios por doquier; Jerusalén se ha hecho cosa impura en medio de ellos. 

  18. Sade. Justo, justo es Yahweh, porque yo he sido indócil a sus órdenes. Escuchad, pues, pueblos todos, y mirad mi dolor. Mis doncellas y mis jóvenes han ido al cautiverio. 

  19. Qof. He llamado a mis amantes: me han traicionado ellos. Mis sacerdotes y mis ancianos han expirado en la ciudad, mientras se buscaban alimento por recobrar la vida. 

  20. Res. ¡Mira, Yahweh, que estoy en angustias! ¡Me hierven las entrañas, el corazón se me retuerce dentro, pues he sido muy rebelde! Afuera, la espada priva de hijos, en casa es como la muerte. 

  21. Sin. ¡Oye cómo gimo: no hay quien me consuele! Todos mis enemigos, enterados de mi mal, se alegran de lo que tú has hecho. ¡Haz que llegue el Día que tienes anunciado, para que sean como yo! 

  22. Tau. ¡Llegue ante ti toda su maldad, y trátalos como a mí me trataste por todos mis delitos! Pues son muchos mis gemidos, y languidece mi corazón. 

 

 

Lamentaciones 2 

  1. Alef. ¡Cómo, ay, ha anublado, en su cólera, el Señor a la hija de Sión! ¡Del cielo a la tierra ha precipitado el esplendor de Israel, sin acordarse del estrado de sus pies, en el día de su cólera! 

  2. Bet. El Señor ha destruido sin piedad todas las moradas de Jacob; ha derruido, en su furor, las fortalezas de la hija de Judá; por tierra ha echado, ha profanado al reino y a sus príncipes. 

  3. Guímel. En el ardor de su cólera ha quebrado todo el vigor de Israel; ha echado atrás su diestra de frente al enemigo; ha prendido en Jacob como fuego llameante que devora a la redonda. 

  4. Dálet. Ha tensado su arco, igual que un enemigo, ha afirmado su diestra; como un adversario ha matado a todos los que eran encanto de los ojos; en la tienda de la hija de Sión ha vertido su furor como fuego. 

  5. He. Se ha portado el Señor como enemigo; ha destruido a Israel, ha destruido todos sus palacios, ha derruido sus fortalezas, ha acumulado en la hija de Judá gemidos y gemidos. 

  6. Vau. Ha forzado, como a un huerto, su cerca, ha derruido su lugar de reunión. Ha hecho olvidar Yahweh en Sión solemnidades y sábados; ha desechado en el ardor de su cólera a rey y sacerdote. 

  7. Zain. El Señor ha rechazado su altar, su santuario ha desdeñado; ha dejado a merced del enemigo los muros de sus palacios; ¡gritos se dieron en la Casa de Yahweh, como en día solemne! 

  8. Jet. Yahweh decidió destruir la muralla de la hija de Sión. Tiró el cordel, y no retrajo su mano de arrasar; ha envuelto en luto antemural y muro, que a la vez se desmoronan. 

  9. Tet. Sus puertas en tierra se han hundido, él ha deshecho y roto sus cerrojos; su rey y sus príncipes están entre las gentes; ¡ya no hay Ley! Y tampoco sus profetas logran visiones de Yahweh. 

  10. Yod. En tierra están sentados, en silencio, los ancianos de la hija de Sión; se han echado polvo en su cabeza, se han ceñido de sayal. Inclinan su cabeza hasta la tierra las vírgenes de Jerusalén. 

  11. Kaf. Se agotan de lágrimas mis ojos, las entrañas me hierven, mi hígado por tierra se derrama, por el desastre de la hija de mi pueblo, mientras desfallecen niños y lactantes en las plazas de la ciudad. 

  12. Lámed. Dicen ellos a sus madres: «¿Dónde hay pan?», mientras caen desfallecidos, como víctimas, en las plazas de la ciudad, mientras exhalan el espíritu en el regazo de sus madres. 

  13. Mem. ¿A quién te compararé? ¿A quién te asemejaré, hija de Jerusalén? ¿Quién te podrá salvar y consolar, virgen, hija de Sión? Grande como el mar es tu quebranto: ¿quién te podrá curar? 

  14. Nun. Tus profetas vieron para ti visiones de falsedad e insipidez. No revelaron tu culpa, para cambiar tu suerte. Oráculos tuvieron para ti de falacia e ilusión. 

  15. Sámek. Sobre ti baten palmas todos los que pasan de camino; silban y menean la cabeza sobre la hija de Jerusalén. «¿Esa es la ciudad que llamaban la Hermosa, la alegría de toda la tierra?» 

  16. Pe. Abren su boca contra ti todos tus enemigos; silban y rechinan de dientes, dicen: «¡Nos la hemos tragado! ¡Ah, éste es el Día que esperábamos! 11. Ya lo alcanzamos, ya lo vemos!» 

  17. Ain. Yahweh ha hecho lo que había resuelto, ha cumplido su palabra que había empeñado desde antiguo; ha destruido sin piedad; ha hecho alegrarse sobre ti al enemigo, ha exaltado la frente de tus adversarios. 

  18. Sade. ¡Clama, pues, al Señor, muralla de la hija de Sión; deja correr a torrentes tus lágrimas, durante día y noche; no te concedas tregua, no cese la niña de tu ojo! 

  19. Qof. ¡En pie, lanza un grito en la noche, cuando comienza la ronda; como agua tu corazón derrama ante el rostro del Señor, alza tus manos hacia él por la vida de tus pequeñuelos (que de hambre desfallecen por las esquinas de todas las calles)! 

  20. Res. Mira, Yahweh, y considera: ¿a quién has tratado de esta suerte? ¿Tenían las mujeres que comer sus frutos, a sus niños de pecho? ¿Tenían que ser asesinados en el santuario del Señor sacerdote y profeta? 

  21. Sin. Por tierra yacen en las calles niños y ancianos; mis vírgenes y mis jóvenes cayeron a cuchillo; ¡has matado en el día de tu cólera, has inmolado sin piedad! 

  22. Tau. Como en día solemne congregaste por todo el ámbito terrores; no hubo en el día de la ira de Yahweh fugitivo ni evadido. Los que yo había criado y mantenido mi enemigo los exterminó." 

 

 

2 Corintios 13 

  1. "Por tercera vez voy a vosotros. Por la palabra de dos o tres testigos se zanjará todo asunto. 

  2. Ya lo tengo dicho a los que anteriormente pecaron y a todos los demás, y vuelvo a decirlo de antemano ahora que estoy ausente, lo mismo que la segunda vez estando presente: Si vuelvo otra vez, obraré sin miramientos, 

  3. ya que queréis una prueba de que habla en mí Mashiaj, el cual no es débil para con vosotros, sino poderoso entre vosotros. 

  4. Pues, ciertamente, fue crucificado en razón de su flaqueza, pero está vivo por la fuerza de Elohim. Así también nosotros: somos débiles en él, pero viviremos con él por la fuerza de Elohim sobre vosotros. 

  5. Examinaos vosotros mismos si estáis en la fe. Probaos a vosotros mismos. ¿No reconocéis que Yeshúa HaMashiaj está en vosotros? ¡A no ser que os encontréis ya reprobados! 

  6. Espero que reconoceréis que nosotros no estamos reprobados. 

  7. Rogamos a Elohim que no hagáis mal alguno. No para que nosotros aparezcamos probados, sino para que obréis el bien, aun cuando quedáramos nosotros reprobados. 

  8. Pues nada podemos contra la verdad, sino sólo a favor de la verdad. 

  9. Ciertamente, nos alegramos cuando somos nosotros débiles y vosotros fuertes. Lo que pedimos es vuestro perfeccionamiento. 

  10. Por eso os escribo esto ausente, para que, presente, no tenga que obrar con severidad conforme al poder que me otorgó el Señor para edificar y no para destruir. 

  11. Por lo demás, hermanos, alegraos; sed perfectos; animaos; tened un mismo sentir; vivid en paz, y el Elohim de la caridad y de la paz estará con vosotros. 

  12. Saludaos mutuamente con el beso santo. Todos los santos os saludan. 

  13. La gracia del Señor Yeshúa HaMashiaj, el amor de Elohim y la comunión del Ruaj HaKodesh sean con todos vosotros." 

 

 

Gálatas 1 

  1. "Pablo, apóstol, no de parte de los hombres ni por mediación de hombre alguno, sino por Yeshúa HaMashiaj y Elohim Padre, que le resucitó de entre los muertos, 

  2. y todos los hermanos que conmigo están, a las Iglesias de Galacia. 

  3. Gracia a vosotros y paz de parte de Elohim, nuestro Padre, y del Señor Yeshúa HaMashiaj, 

  4. que se entregó a sí mismo por nuestros pecados, para librarnos de este mundo perverso, según la voluntad de nuestro Elohim y Padre, 

  5. a quien sea la gloria por los siglos de los siglos. Amén. 

  6. Me maravillo de que abandonando al que os llamó por la gracia de Mashiaj, os paséis tan pronto a otro evangelio 

  7. - no que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren deformar el Evangelio de Mashiaj -. 

  8. Pero aun cuando nosotros mismos o un ángel del cielo os anunciara un evangelio distinto del que os hemos anunciado, ¡sea anatema! 

  9. Como lo tenemos dicho, también ahora lo repito: Si alguno os anuncia un evangelio distinto del que habéis recibido, ¡sea anatema! 

  10. Porque ¿busco yo ahora el favor de los hombres o el de Elohim? ¿O es que intento agradar a los hombres? Si todavía tratara de agradar a los hombres, ya no sería siervo de Mashiaj. 

  11. Porque os hago saber, hermanos, que el Evangelio anunciado por mí, no es de orden humano, 

  12. pues yo no lo recibí ni aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Yeshúa HaMashiaj. 

  13. Pues ya estáis enterados de mi conducta anterior en el Judaísmo, cuán encarnizadamente perseguía a la Iglesia de Elohim y la devastaba, 

  14. y cómo sobrepasaba en el Judaísmo a muchos de mis compatriotas contemporáneos, superándoles en el celo por las tradiciones de mis padres. 

  15. Mas, cuando Aquel que me separó desde el seno de mi madre y me llamó por su gracia, tuvo a bien 

  16. revelar en mí a su Hijo, para que le anunciase entre los gentiles, al punto, sin pedir consejo ni a la carne ni a la sangre, 

  17. sin subir a Jerusalén donde los apóstoles anteriores a mí, me fui a Arabia, de donde nuevamente volví a Damasco. 

  18. Luego, de allí a tres años, subí a Jerusalén para conocer a Cefas y permanecí quince días en su compañía. 

  19. Y no vi a ningún otro apóstol, y sí a Santiago, el hermano del Señor. 

  20. Y en lo que os escribo, Elohim me es testigo de que no miento. 

  21. Luego me fui a las regiones de Siria y Cilicia; 

  22. pero personalmente no me conocían las Iglesias de Judea que están en Mashiaj. 

  23. Solamente habían oído decir: «El que antes nos perseguía ahora anuncia la buena nueva de la fe que entonces quería destruir». 

  24. Y glorificaban a Elohim a causa de mí." 

 

 

Tehilim 127 

  1. " Si Yahweh no construye la casa, en vano se afanan los constructores; si Yahweh no guarda la ciudad, en vano vigila la guardia. 

  2. En vano madrugáis a levantaros, el descanso retrasáis, los que coméis pan de fatigas, cuando él colma a su amado mientras duerme. 

  3. La herencia de Yahweh son los hijos, recompensa el fruto de las entrañas; 

  4. como flechas en la mano del héroe, así los hijos de la juventud. 

  5. Dichoso el hombre que ha llenado de ellas su aljaba; no quedarán confusos cuando tengan pleito con sus enemigos en la puerta."