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Parashot 2 de noviembre 2024

Parashot 2 de noviembre 2024

Isaías 19-20, Lucas 18-19 y Tehilim 77

Isaías 19

  1. Oráculo contra Egipto. Allá va Yahweh cabalgando sobre nube ligera y entra en Egipto, se tambalean los ídolos de Egipto ante él y el corazón de Egipto se derrite en su interior.

  2. Revolveré a egipcios contra egipcios, peleará cada cual con su hermano, y cada uno con su compañero, ciudad contra ciudad, reino contra reino.

  3. Se trastornará el espíritu de Egipto en su interior, y sus planes anularé. Consultarán a los ídolos, a los brujos, a los nigromantes y los adivinos.

  4. Entregaré a Egipto en manos de un señor duro, y un rey cruel los dominará - oráculo del Adon Yahweh Sebaot -.

  5. Se desecarán las aguas del mar, y el Río se secará y quedará seco; hederán los ríos,

  6. menguarán y se secarán los canales de Egipto. La caña y el junco se marchitarán.

  7. Los prados junto al canal, junto al borde del canal, y todo sembrado del canal se secarán, serán aventados y desaparecerán.

  8. Gemirán los pescadores, y se lamentarán todos los que echan en el canal anzuelo; y los que extienden red sobre las aguas, languidecerán.

  9. Estarán confusos los que trabajan el lino, cardadoras y tejedores palidecerán.

  10. Estarán sus tejedores abatidos, todos los jornaleros desanimados.

  11. En verdad, están locos los príncipes de Soán, los sabios consejeros de Faraón forman un estúpido consejo. ¿Cómo decís a Faraón: «Hijo de sabios soy, hijo de reyes antiguos?»

  12. Pues entonces, ¿dónde están tus sabios? Que te manifiesten, pues, y te hagan conocer lo que ha planeado Yahweh Sebaot tocante a Egipto.

  13. Han enloquecido los príncipes de Soán, han sido engañados los príncipes de Nof; los jefes de sus tribus extravían a Egipto.

  14. Yahweh ha infundido en ellos espíritu de vértigo que hace dar tumbos a Egipto en todas sus empresas, como se tambalea el ebrio en su vomitona.

  15. Y no le sale bien a Egipto empresa alguna que haga la cabeza o la cola, la palmera o el junco.

  16. Aquel día será Egipto como las mujeres. Temblará y se espantará cada vez que Yahweh Sebaot menee su mano contra él.

  17. El territorio de Judá será la afrenta de Egipto: cada vez que se lo mienten, se espantará ante los planes que Yahweh Sebaot está trazando contra él.

  18. Aquel día habrá cinco ciudades en tierra de Egipto que hablarán la lengua de Canaán y que jurarán por Yahweh Sebaot: Ir Haheres se llamará una de ellas.

  19. Aquel día habrá un altar de Yahweh en medio del país de Egipto y una estela de Yahweh junto a su frontera.

  20. Estará como señal y testimonio de Yahweh Sebaot en el país de Egipto. Cuando clamen a Yahweh a causa de los opresores, les enviará un libertador que los defenderá y librará.

  21. Será conocido Yahweh de Egipto, y conocerá Egipto a Yahweh aquel día, le servirán con sacrificio y ofrenda, harán votos a Yahweh y los cumplirán.

  22. Yahweh herirá a Egipto, pero al punto le curará. Se convertirán a Yahweh, y él será propicio y los curará.

  23. Aquel día habrá una calzada desde Egipto a Asiria. Vendrá Asur a Egipto y Egipto a Asiria, y Egipto servirá a Asur.

  24. Aquel día será Israel tercero con Egipto y Asur, objeto de bendición en medio de la tierra,

  25. pues le bendecirá Yahweh Sebaot diciendo: «Bendito sea mi pueblo Egipto, la obra de mis manos Asur, y mi heredad Israel.»

Isaías 20

  1. El año en que vino el copero mayor a Asdod - cuando le envió Sargón, rey de Asur, y atacó a Asdod y la tomó -,

  2. en aquella sazón habló Yahweh por medio de Isaías, hijo de Amós, en estos términos: «Ve y desata el sayal de tu cintura, y quítate las sandalias de los pies.» El lo hizo así, y anduvo desnudo y descalzo.

  3. Dijo Yahweh: «Así como ha andado mi siervo Isaías desnudo y descalzo tres años como señal y presagio respecto a Egipto y Kus,

  4. así conducirá el rey de Asur a los cautivos de Egipto y a los deportados de Kus, mozos y viejos, desnudos, descalzos y nalgas al aire - desnudez de Egipto.

  5. Se quedarán asustados y confusos por Kus, su esperanza, y por Egipto, su prez.

  6. Y dirán los habitantes de esta costa aquel día: «Ahí tenéis en qué ha parado la esperanza nuestra, adonde acudíamos en busca de auxilio para librarnos del rey de Asur. Pues ¿cómo nos escaparemos nosotros?

Lucas 18

  1. Les decía una parábola para inculcarles que era preciso orar siempre sin desfallecer.

  2. «Había un juez en una ciudad, que ni temía a Elohim ni respetaba a los hombres.

  3. Había en aquella ciudad una viuda que, acudiendo a él, le dijo: "¡Hazme justicia contra mi adversario!"

  4. Durante mucho tiempo no quiso, pero después se dijo a sí mismo: "Aunque no temo a Elohim ni respeto a los hombres,

  5. como esta viuda me causa molestias, le voy a hacer justicia para que no venga continuamente a importunarme."»

  6. Dijo, pues, el Señor: «Oíd lo que dice el juez injusto;

  7. y Elohim, ¿no hará justicia a sus elegidos, que están clamando a él día y noche, y les hace esperar?

  8. Os digo que les hará justicia pronto. Pero, cuando el Hijo del hombre venga, ¿encontrará la fe sobre la tierra?»

  9. Dijo también a algunos que se tenían por justos y despreciaban a los demás, esta parábola:

  10. «Dos hombres subieron al templo a orar; uno fariseo, otro publicano.

  11. El fariseo, de pie, oraba en su interior de esta manera: "¡Oh Elohim! Te doy gracias porque no soy como los demás hombres, rapaces, injustos, adúlteros, ni tampoco como este publicano.

  12. Ayuno dos veces por semana, doy el diezmo de todas mis ganancias."

  13. En cambio el publicano, manteniéndose a distancia, no se atrevía ni a alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: "¡Oh Elohim! ¡Ten compasión de mí, que soy pecador!"

  14. Os digo que éste bajó a su casa justificado y aquél no. Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado.»

  15. Le presentaban también los niños pequeños para que los tocara, y al verlo los discípulos, les reñían.

  16. Mas Yeshúa llamó a los niños, diciendo: «Dejad que los niños vengan a mí y no se lo impidáis; porque de los que son como éstos es el Reino de Elohim.

  17. Yo os aseguro: el que no reciba el Reino de Elohim como niño, no entrará en él.»

  18. Uno de los principales le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué he de hacer para tener en herencia vida eterna?»

  19. Le dijo Yeshúa: «¿Por qué me llamas bueno? Nadie es bueno sino sólo Elohim.

  20. Ya sabes los mandamientos: No cometas adulterio, no mates, no robes, no levantes falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre.»

  21. El dijo: «Todo eso lo he guardado desde mi juventud.»

  22. Oyendo esto Yeshúa, le dijo: «Aún te falta una cosa. Todo cuanto tienes véndelo y repártelo entre los pobres, y tendrás un tesoro en los cielos; luego, ven y sígueme.»

  23. Al oír esto, se puso muy triste, porque era muy rico.

  24. Viéndole Yeshúa, dijo: «¡Qué difícil es que los que tienen riquezas entren en el Reino de Elohim!

  25. Es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el Reino de Elohim.»

  26. Los que lo oyeron, dijeron: «¿Y quién se podrá salvar?»

  27. Respondió: «Lo imposible para los hombres, es posible para Elohim.»

  28. Dijo entonces Pedro: «Ya lo ves, nosotros hemos dejado nuestras cosas y te hemos seguido.»

  29. El les dijo: «Yo os aseguro que nadie que haya dejado casa, mujer, hermanos, padres o hijos por el Reino de Elohim,

  30. quedará sin recibir mucho más al presente y, en el mundo venidero, vida eterna.»

  31. Tomando consigo a los Doce, les dijo: «Mirad que subimos a Jerusalén, y se cumplirá todo lo que los profetas escribieron para el Hijo del hombre;

  32. pues será entregado a los gentiles, y será objeto de burlas, insultado y escupido;

  33. y después de azotarle le matarán, y al tercer día resucitará.»

  34. Ellos nada de esto comprendieron; estas palabras les quedaban ocultas y no entendían lo que decía.

  35. Sucedió que, al acercarse él a Jericó, estaba un ciego sentado junto al camino pidiendo limosna;

  36. al oír que pasaba gente, preguntó qué era aquello.

  37. Le informaron que pasaba Yeshúa el Nazoreo

  38. y empezó a gritar, diciendo: «¡Yeshúa, Hijo de David, ten compasión de mí!»

  39. Los que iban delante le increpaban para que se callara, pero él gritaba mucho más: «¡Hijo de David, ten compasión de mí!»

  40. Yeshúa se detuvo, y mandó que se lo trajeran y, cuando se hubo acercado, le preguntó:

  41. «¿Qué quieres que te haga?» El dijo: «¡Adon, que vea!»

  42. Yeshúa le dijo: «Ve. Tu fe te ha salvado.»

  43. Y al instante recobró la vista, y le seguía glorificando a Elohim. Y todo el pueblo, al verlo, alabó a Elohim.

Lucas 19

  1. Habiendo entrado en Jericó, atravesaba la ciudad.

  2. Había un hombre llamado Zaqueo, que era jefe de publicanos, y rico.

  3. Trataba de ver quién era Yeshúa, pero no podía a causa de la gente, porque era de pequeña estatura.

  4. Se adelantó corriendo y se subió a un sicómoro para verle, pues iba a pasar por allí.

  5. Y cuando Yeshúa llegó a aquel sitio, alzando la vista, le dijo: «Zaqueo, baja pronto; porque conviene que hoy me quede yo en tu casa.»

  6. Se apresuró a bajar y le recibió con alegría.

  7. Al verlo, todos murmuraban diciendo: «Ha ido a hospedarse a casa de un hombre pecador.»

  8. Zaqueo, puesto en pie, dijo al Adon: «Daré, Adon, la mitad de mis bienes a los pobres; y si en algo defraudé a alguien, le devolveré el cuádruplo.»

  9. Yeshúa le dijo: «Hoy ha llegado la salvación a esta casa, porque también éste es hijo de Abraham,

  10. pues el Hijo del hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido.»

  11. Estando la gente escuchando estas cosas, añadió una parábola, pues estaba él cerca de Jerusalén, y creían ellos que el Reino de Elohim aparecería de un momento a otro.

  12. Dijo pues: «Un hombre noble marchó a un país lejano, para recibir la investidura real y volverse.

  13. Habiendo llamado a diez siervos suyos, les dio diez minas y les dijo: "Negociad hasta que vuelva."

  14. Pero sus ciudadanos le odiaban y enviaron detrás de él una embajada que dijese: "No queremos que ése reine sobre nosotros."

  15. «Y sucedió que, cuando regresó, después de recibir la investidura real, mandó llamar a aquellos siervos suyos, a los que había dado el dinero, para saber lo que había ganado cada uno.

  16. Se presentó el primero y dijo: "Señor, tu mina ha producido diez minas."

  17. Le respondió: "¡Muy bien, siervo bueno!; ya que has sido fiel en lo mínimo, toma el gobierno de diez ciudades."

  18. Vino el segundo y dijo: "Tu mina, Señor, ha producido cinco minas."

  19. Dijo a éste: "Ponte tú también al mando de cinco ciudades."

  20. «Vino el otro y dijo: "Señor, aquí tienes tu mina, que he tenido guardada en un lienzo;

  21. pues tenía miedo de tí, que eres un hombre severo; que tomas lo que no pusiste, y cosechas lo que no sembraste."

  22. Dícele: "Por tu propia boca te juzgo, siervo malo; sabías que yo soy un hombre severo, que tomo lo que no puse y cosecho lo que no sembré;

  23. pues ¿por qué no colocaste mi dinero en el banco? Y así, al volver yo, lo habría cobrado con los intereses."

  24. Y dijo a los presentes: "Quitadle la mina y dádsela al que tiene las diez minas."

  25. Dijéronle: "Señor, tiene ya diez minas."

  26. "Os digo que a todo el que tiene, se le dará; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará."

  27. «"Pero a aquellos enemigos míos, los que no quisieron que yo reinara sobre ellos, traedlos aquí y matadlos delante de mí."»

  28. Y habiendo dicho esto, marchaba por delante subiendo a Jerusalén.

  29. Y sucedió que, al aproximarse a Betfagé y Betania, al pie del monte llamado de los Olivos, envió a dos de sus discípulos,

  30. diciendo: «Id al pueblo que está enfrente y, entrando en él, encontraréis un pollino atado, sobre el que no ha montado todavía ningún hombre; desatadlo y traedlo.

  31. Y si alguien os pregunta: "¿Por qué lo desatáis?", diréis esto: "Porque el Adon lo necesita."»

  32. Fueron, pues, los enviados y lo encontraron como les había dicho.

  33. Cuando desataban el pollino, les dijeron los dueños: «¿Por qué desatáis el pollino?»

  34. Ellos les contestaron: «Porque el Adon lo necesita.»

  35. Y lo trajeron donde Yeshúa; y echando sus mantos sobre el pollino, hicieron montar a Yeshúa.

  36. Mientras él avanzaba, extendían sus mantos por el camino.

  37. Cerca ya de la bajada del monte de los Olivos, toda la multitud de los discípulos, llenos de alegría, se pusieron a alabar a Elohim a grandes voces, por todos los milagros que habían visto.

  38. Decían: «Bendito el Rey que viene en nombre del Adon! Paz en el cielo y gloria en las alturas.»

  39. Algunos de los fariseos, que estaban entre la gente, le dijeron: «Maestro, reprende a tus discípulos.»

  40. Respondió: «Os digo que si éstos callan gritarán las piedras.»

  41. Al acercarse y ver la ciudad, lloró por ella,

  42. diciendo: «¡Si también tú conocieras en este día el mensaje de paz! Pero ahora ha quedado oculto a tus ojos.

  43. Porque vendrán días sobre ti, en que tus enemigos te rodearán de empalizadas, te cercarán y te apretarán por todas partes,

  44. y te estrellarán contra el suelo a ti y a tus hijos que estén dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no has conocido el tiempo de tu visita.»

  45. Entrando en el Templo, comenzó a echar fuera a los que vendían,

  46. diciéndoles: «Está escrito: Mi Casa será Casa de oración. ¡Pero vosotros la habéis hecho una cueva de bandidos!»

  47. Enseñaba todos los días en el Templo. Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y también los notables del pueblo buscaban matarle,

  48. pero no encontraban qué podrían hacer, porque todo el pueblo le oía pendiente de sus labios.

Tehilim 77

  1. Del maestro de coro... Yedutún. De Asaf. Salmo.

  2. Mi voz hacia Elohim: yo clamo, mi voz hacia Elohim: él me escucha.

  3. En el día de mi angustia voy buscando al Adon, por la noche tiendo mi mano sin descanso, mi alma el consuelo rehúsa.

  4. De Elohim me acuerdo y gimo, medito, y mi espíritu desmaya.

  5. Los párpados de mis ojos tú retienes, turbado estoy, no puedo hablar;

  6. pienso en los días de antaño, de los años antiguos

  7. me acuerdo; en mi corazón musito por la noche, medito y mi espíritu inquiere:

  8. ¿Acaso por los siglos desechará el Adon, no volverá a ser propicio?

  9. ¿Se ha agotado para siempre su amor? ¿Se acabó la Palabra para todas las edades?

  10. ¿Se habrá olvidado Elohim de ser clemente, o habrá cerrado de ira sus entrañas?

  11. Y digo: «Este es mi penar: que se ha cambiado la diestra del Altísimo.»

  12. Me acuerdo de las gestas de Yahweh, sí, recuerdo tus antiguas maravillas,

  13. medito en toda tu obra, en tus hazañas reflexiono.

  14. ¡Oh Elohim, santos son tus caminos! ¿Qué dios hay grande como Elohim?

  15. Tú, el Elohim que obras maravillas, manifestate tu poder entre los pueblos;

  16. con tu brazo a tu pueblo rescataste, a los hijos de Jacob y de José. Pausa .

  17. Viéronte, oh Elohim, las aguas, las aguas te vieron y temblaron, también se estremecieron los abismos.

  18. Las nubes derramaron sus aguas, su voz tronaron los nublados, también cruzaban tus saetas.

  19. ¡Voz de tu trueno en torbellino! Tus relámpagos alumbraban el orbe, la tierra se estremecía y retemblaba.

  20. Por el mar iba tu camino, por las muchas aguas tu sendero, y no se descubrieron tus pisadas.

  21. Tú guiaste a tu pueblo cual rebaño por la mano de Moisés y de Aarón.