Parashot 20 de septiembre 2025
Jeremías 45-46, 2 Corintios 5-6 y Tehilim 123
Jeremías 45
"Palabra que dijo el profeta Jeremías a Baruc, hijo de Neriyías, cuando éste copiaba estas palabras en un libro al dictado de Jeremías, en el año cuarto de Yoyaquim, hijo de Josías, rey de Judá.
Así dice Yahweh, el Elohim de Israel, respecto a ti, oh Baruc:
Tú dijiste: «¡Ay de mí, que añade Yahweh congoja a mi sufrimiento! Me he agotado en mi jadeo, pero sosiego no hallé.»
Así le dirás: Esto dice Yahweh: Mira que lo que edifiqué, yo lo derribo, y aquello que planté, yo lo arranco, esto por toda la tierra.
¡Y tú andas buscándote grandezas! No las busques porque mira que yo traigo desgracia sobre toda carne - Palabra de Yahweh - pero a ti te daré la vida salva por botín a donde quiera que vayas.
Jeremías 46
Lo que fue dicho por Yahweh al profeta Jeremías sobre las naciones.
Para Egipto. Sobre el ejército del Faraón Nekó, rey de Egipto, que estuvo sobre el río Eufrates, en Karkemis, al cual batió Nabucodonosor, rey de Babilonia, el año cuarto de Yoyaquim, hijo de Josías, rey de Judá.
Ordenad escudo y pavés, y avanzad a la batalla.
Uncid los caballos y montad, caballeros. Poneos firmes con los cascos, pulid las lanzas, vestíos las cotas.
¡Pero qué veo! Ellos se desmoralizan, retroceden, y sus valientes son batidos y huyen a la desbandada sin dar la cara. Terror por doquier - Palabra de Yahweh -.
No huirá el ligero, ni escapará el valiente: al norte, a la orilla del Eufrates, tropezaron y cayeron.
¿Quién es ése que como el Nilo sube, y como los ríos de entrechocantes aguas?
Egipto como el Nilo sube, y como ríos de entrechocantes aguas. Y dice: «Voy a subir, voy a cubrir la tierra. Haré perecer a la ciudad y a los que viven en ella.
Subid, caballos, y enfureceos, carros, y salgan los valientes de Kus y de Put que manejan escudo, y los ludios que asestan el arco.»
Aquel día será para el Señor Yahweh, día de venganza para vengarse de sus adversarios. Devorará la espada y se hartará y se abrevará de su sangre; pues será la matanza de Yahweh Sebaot en la tierra del norte, cabe el río Eufrates.
Sube a Galaad y recoge bálsamo, virgen, hija de Egipto; en vano menudeas las curas: alivio no hay para ti.
Han oído las naciones tu deshonra, y tu alarido llenó la tierra, porque valiente contra valiente tropezaron, a una cayeron entrambos.
La palabra que habló Yahweh al profeta Jeremías acerca de la venida de Nabucodonosor, rey de Babilonia, para atacar a Egipto.
Anunciad en Egipto y hacedlo oír en Migdol, y hacedlo en Nof y en Tafnis. Decid: Tente tieso y erguido, que ha devorado la espada tus contornos.
¡Cómo es que ha huido Apis y tu forzudo no se ha sostenido! Es que Yahweh le empujó.
Hizo menudear los tropezones, hasta hacer caer al uno sobre el otro; y decía: «Arriba, y volvamos a nuestro pueblo y a nuestra patria, ante la espada irresistible.»
Llamad a Faraón, rey de Egipto: «Ruido. - Dejó pasar la ocasión.»
¡Por vida mía! - oráculo del Rey cuyo nombre es Yahweh Sebaot - que cual el Tabor entre los montes, y como el Carmelo sobre el mar ha de venir.
Avíos de destierro haz para ti, población, hija de Egipto, porque Nof parará en desolación, y quedará arrasada sin habitantes.
Novilla hermosísima era Egipto: un tábano del norte vino sobre ella.
Asimismo sus mercenarios que había en ella eran como novillos de engorde. Pues también ellos volvieron la cara, huyeron a una, sin pararse, cuando el día de su infortunio les sobrevino, el tiempo de su castigo.
Una voz emite como de serpiente que silba, mientras en torno suyo andan y con hachas le acometen, como leñadores.
Talaron su selva - Palabra de Yahweh - porque era impenetrable, pues eran más numerosos que la langosta, y no se les podía contar.
Han puesto en vergüenza a la hija de Egipto: ha sido entregada al pueblo del norte.
Dice Yahweh Sebaot, el Elohim de Israel: He aquí que yo visito a Amón de No, a Faraón y a Egipto y a sus dioses y reyes, a Faraón y a los que confían en él,
y los pongo en manos de los que buscan su muerte, en manos de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y en manos de sus siervos; tras de lo cual será repoblado como antaño - Palabra de Yahweh.
Pero tú no temas, siervo mío Jacob, ni desmayes, Israel, pues mira que yo acudo a salvarte desde lejos y a tu linaje del país de su cautiverio; volverá Jacob, se sosegará y estará tranquilo, y no habrá quien le inquiete.
Tú no temas, siervo mío Jacob, - Palabra de Yahweh - que contigo estoy yo, pues acabaré con todas las naciones adonde te empujé, pero contigo no acabaré; aunque sí te corregiré como conviene, ya que impune no te dejaré."
2 Corintios 5
" Porque sabemos que si esta tienda, que es nuestra morada terrestre, se desmorona, tenemos un edificio que es de Elohim: una morada eterna, no hecha por mano humana, que está en los cielos.
Y así gemimos en este estado, deseando ardientemente ser revestidos de nuestra habitación celeste,
si es que nos encontramos vestidos, y no desnudos.
¡Sí!, los que estamos en esta tienda gemimos abrumados. No es que queramos ser desvestidos, sino más bien sobrevestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida.
Y el que nos ha destinado a eso es Elohim, el cual nos ha dado en arras el Ruaj.
Así pues, siempre llenos de buen ánimo, sabiendo que, mientras habitamos en el cuerpo, vivimos lejos del Señor,
pues caminamos en la fe y no en la visión...
Estamos, pues, llenos de buen ánimo y preferimos salir de este cuerpo para vivir con el Señor.
Por eso, bien en nuestro cuerpo, bien fuera de él, nos afanamos por agradarle.
Porque es necesario que todos nosotros seamos puestos al descubierto ante el tribunal de Mashiaj, para que cada cual reciba conforme a lo que hizo durante su vida mortal, el bien o el mal.
Por tanto, conociendo el temor del Señor, tratamos de persuadir a los hombres, pues ante Elohim estamos al descubierto, como espero que ante vuestras conciencias también estemos al descubierto.
No volvemos a recomendarnos ante vosotros; solamente queremos daros ocasión para gloriaros de nosotros y así tengáis cómo responder a los que se glorían de lo exterior, y no de lo que está en el corazón.
En efecto, si hemos perdido el juicio, ha sido por Elohim; y si somos sensatos, lo es por vosotros.
Porque el amor de Mashiaj nos apremia al pensar que, si uno murió por todos, todos por tanto murieron.
Y murió por todos, para que ya no vivan para sí los que viven, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.
Así que, en adelante, ya no conocemos a nadie según la carne. Y si conocimos a Mashiaj según la carne, ya no le conocemos así.
Por tanto, el que está en Mashiaj, es una nueva creación; pasó lo viejo, todo es nuevo.
Y todo proviene de Elohim, que nos reconcilió consigo por Mashiaj y nos confió el ministerio de la reconciliación.
Porque en Mashiaj estaba Elohim reconciliando al mundo consigo, no tomando en cuenta las transgresiones de los hombres, sino poniendo en nosotros la palabra de la reconciliación.
Somos, pues, embajadores de Mashiaj, como si Elohim exhortara por medio de nosotros. En nombre de Mashiaj os suplicamos: ¡reconciliaos con Elohim!
A quien no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que viniésemos a ser justicia de Elohim en él.
2 Corintios 6
Y como cooperadores suyos que somos, os exhortamos a que no recibáis en vano la gracia de Elohim.
Pues dice él: En el tiempo favorable te escuché y en el día de salvación te ayudé. Mirad ahora el momento favorable; mirad ahora el día de salvación.
A nadie damos ocasión alguna de tropiezo, para que no se haga mofa del ministerio,
antes bien, nos recomendamos en todo como ministros de Elohim: con mucha constancia en tribulaciones, necesidades, angustias;
en azotes, cárceles, sediciones; en fatigas, desvelos, ayunos;
en pureza, ciencia, paciencia, bondad; en el Ruaj HaKodesh, en caridad sincera,
en la palabra de verdad, en el poder de Elohim; mediante las armas de la justicia: las de la derecha y las de la izquierda;
en gloria e ignominia, en calumnia y en buena fama; tenidos por impostores, siendo veraces;
como desconocidos, aunque bien conocidos; como quienes están a la muerte, pero vivos; como castigados, aunque no condenados a muerte;
como tristes, pero siempre alegres; como pobres, aunque enriquecemos a muchos; como quienes nada tienen, aunque todo lo poseemos.
¡Corintios!, os hemos hablado con toda franqueza; nuestro corazón se ha abierto de par en par.
No está cerrado nuestro corazón para vosotros; los vuestros sí que lo están para nosotros.
Correspondednos; os hablo como a hijos; abríos también vosotros.
¡No unciros en yugo desigual con los infieles! Pues ¿qué relación hay entre la justicia y la iniquidad? ¿Qué unión entre la luz y las tinieblas?
¿Qué armonía entre Mashiaj y Beliar? ¿Qué participación entre el fiel y el infiel?
¿Qué conformidad entre el santuario de Elohim y el de los ídolos? Porque nosotros somos santuario de Elohim vivo, como dijo Elohim: Habitaré en medio de ellos y andaré entre ellos; yo seré su Elohim y ellos serán mi pueblo.
Por tanto, salid de entre ellos y apartaos, dice el Señor. No toquéis cosa impura, y yo os acogeré.
Yo seré para vosotros padre, y vosotros seréis para mí hijos e hijas, dice el Señor todopoderoso."
Tehilim 123
"A ti levanto mis ojos, tú que habitas en el cielo;
míralos, como los ojos de los siervos en la mano de sus amos. Como los ojos de la sierva en la mano de su señora, así nuestros ojos en Yahweh nuestro Elohim, hasta que se apiade de nosotros.
¡Ten piedad de nosotros, Yahweh, ten piedad de nosotros, que estamos saturados de desprecio!
¡Nuestra alma está por demás saturada del sarcasmo de los satisfechos, (¡El desprecio es para los soberbios!)"

