Parashot 21 de junio 2025
Jeremías 19-20, Romanos 11-12 y Tehilim 110
Jeremías 19
"Entonces Yahweh dijo a Jeremías: Ve y compras un jarro de cerámica; tomas contigo a algunos ancianos del pueblo y algunos sacerdotes,
sales al valle de Ben Hinnom, a la entrada de la puerta de las Tejoletas, y pregonas allí las palabras que voy a decirte.
Dirás: Oíd la palabra de Yahweh, reyes de Judá y habitantes de Jerusalén. Así dice Yahweh Sebaot, el Elohim de Israel: «He aquí que yo traigo sobre este lugar una desgracia, que a todo el que la oyere le zumbarán los oídos.
Porque me han dejado, han hecho extraño este lugar y han incensado en él a otros dioses que ni ellos ni sus padres conocían. Los reyes de Judá han llenado este lugar de sangre de inocentes,
y han construido los altos de Baal para quemar a sus hijos en el fuego, en holocausto a Baal, - lo que no les mandé ni les dije ni me pasó por las mientes -.
Por tanto, he aquí que vienen días - oráculo de Yahweh - en que no se hablará más de Tofet ni del valle de Ben Hinnom, sino del "Valle de la Matanza".
Vaciaré la prudencia de Judá y Jerusalén a causa de este lugar: les haré caer a espada ante sus enemigos por mano de los que busquen su muerte; daré sus cadáveres por comida a las aves del cielo y a las bestias de la tierra,
y convertiré esta ciudad en desolación y en rechifla: todo el que pase a su vera se quedará atónito y silbará en vista de sus heridas.
Les haré comer la carne de sus hijos y la carne de sus hijas, y comerán cada uno la carne de su prójimo, en el aprieto y la estrechez con que les estrecharán sus enemigos y los que busquen su muerte.»
Luego rompes el jarro a la vista de los hombres que vayan contigo
y les dices: Así dice Yahweh Sebaot: «Asimismo quebrantaré yo a este pueblo y a esta ciudad, como quien rompe un cacharro de alfarería, que ya no tiene arreglo. «Y se harán enterramientos en Tófet, hasta que falte sitio para enterrar.
Así haré con este lugar - oráculo de Yahweh - y con sus habitantes, hasta dejar a esta ciudad lo mismo que Tófet,
y que sean las casas de Jerusalén y las de los reyes de Judá como el lugar de Tófet: una inmundicia; todas las casas en cuyas azoteas incensaron a toda la tropa celeste y libaron libación a otros dioses.»
Partió Jeremías de Tófet a donde le había enviado Yahweh a profetizar y, parándose en el atrio de la Casa de Yahweh, dijo a todo el pueblo:
«Así dice Yahweh Sebaot, el Elohim de Israel: He aquí que yo traigo a esta ciudad y a todos sus aledaños toda la calamidad que he pronunciado contra ella, porque ha atiesado su cerviz, desoyendo mis palabras.»
Jeremías 20
El sacerdote Pasjur, hijo de Immer, que era inspector jefe de la Casa de Yahweh, oyó a Jeremías profetizar dichas palabras.
Pasjur hizo dar una paliza al profeta Jeremías y le hizo meter en el calabozo de la Puerta Alta de Benjamín - la que está en la Casa de Yahweh -.
Al día siguiente sacó Pasjur a Jeremías del calabozo. Díjole Jeremías: No es Pasjur el nombre que te ha puesto Yahweh, sino «Terror en torno».
Porque así dice Yahweh: «He aquí que yo te convierto en terror para ti mismo y para todos tus allegados, los cuales caerán por la espada de sus enemigos, y tus ojos lo estarán viendo. Y asimismo a todo Judá entregaré en manos del rey de Babilonia, que los deportará a Babilonia y los acuchillará.
Y entregaré todas las reservas de esta ciudad y todo lo atesorado, todas sus preciosidades y todos los tesoros de los reyes de Judá, en manos de sus enemigos que los pillarán, los tomarán y se los llevarán a Babilonia.
En cuanto a ti, Pasjur, y todos los moradores de tu casa, iréis al cautiverio. En Babilonia entrarás, allí morirás y allí mismo serás sepultado tú y todos tus allegados a quienes has profetizado en falso.»
Me has seducido, Yahweh, y me dejé seducir; me has agarrado y me has podido. He sido la irrisión cotidiana: todos me remedaban.
Pues cada vez que hablo es para clamar: «¡Atropello!», y para gritar: «¡Expolio!». La palabra de Yahweh ha sido para mí oprobio y befa cotidiana.
Yo decía: «No volveré a recordarlo, ni hablaré más en su Nombre.» Pero había en mi corazón algo así como fuego ardiente, prendido en mis huesos, y aunque yo trabajada por ahogarlo, no podía.
Escuchaba las calumnias de la turba: «¡Terror por doquier!, ¡denunciadle!, ¡denunciémosle!» Todos aquellos con quienes me saludaba estaban acechando un traspiés mío: «¡A ver si se distrae, y le podremos, y tomaremos venganza de él!»
Pero Yahweh está conmigo, cual campeón poderoso. Y así mis perseguidores tropezarán impotentes; se avergonzarán mucho de su imprudencia: confusión eterna, inolvidable.
¡Oh Yahweh Sebaot, juez de lo justo, que escrutas los riñones y el corazón!, vea yo tu venganza contra ellos, porque a ti he encomendado mi causa.
Cantad a Yahweh, alabad a Yahweh, porque ha salvado la vida de un pobrecillo de manos de malhechores.
¡Maldito el día en que nací! ¡el día que me dio a luz mi madre no sea bendito!
¡Maldito aquel que felicitó a mi padre diciendo: «Te ha nacido un hijo varón», y le llenó de alegría!
Sea el hombre aquel semejante a las ciudades que destruyó Yahweh sin que le pesara, y escuche alaridos de mañana y gritos de ataque al mediodía.
¡Oh, que no me haya hecho morir desde el vientre, y hubiese sido mi madre mi sepultura, con seno preñado eternamente!
¿Para qué haber salido del seno, a ver pena y aflicción, y a consumirse en la vergüenza mis días?"
Romanos 11
"Y pregunto yo: ¿Es que ha rechazado Elohim a su pueblo? ¡De ningún modo! ¡Que también yo soy israelita, del linaje de Abraham, de la tribu de Benjamín!
Elohim no ha rechazado a su pueblo, en quien de antemano puso sus ojos. ¿O es que ignoráis lo que dice la Escritura acerca de Elías, cómo se queja ante Elohim contra Israel?
¡Señor!, han dado muerte a tus profetas; han derribado tus altares; y he quedado yo solo y acechan contra mi vida.
Y ¿qué le responde el oráculo divino? Me he reservado 7.000. hombres que no han doblado la rodilla ante Baal.
Pues bien, del mismo modo, también en el tiempo presente subsiste un resto elegido por gracia.
Y, si es por gracia, ya no lo es por las obras; de otro modo, la gracia no sería ya gracia.
Entonces, ¿qué? Que Israel no consiguió lo que buscaba; mientras lo consiguieron los elegidos. Los demás se endurecieron,
como dice la Escritura: Dióles Elohim un espíritu de embotamiento: ojos para no ver y oídos para no oír, hasta el día de hoy.
David también dice: Conviértase su mesa en trampa y lazo, en piedra de tropiezo y justo pago,
oscurézcanse sus ojos para no ver; agobia sus espaldas sin cesar.
Y pregunto yo: ¿Es que han tropezado para quedar caídos? ¡De ningún modo! Sino que su caída ha traído la salvación a los gentiles, para llenarlos de celos.
Y, si su caída ha sido una riqueza para el mundo, y su mengua, riqueza para los gentiles ¡qué no será su plenitud!
Os digo, pues, a vosotros, los gentiles: Por ser yo verdaderamente apóstol de los gentiles, hago honor a mi ministerio,
pero es con la esperanza de despertar celos en los de mi raza y salvar a alguno de ellos.
Porque si su reprobación ha sido la reconciliación del mundo ¿qué será su readmisión sino una resurrección de entre los muertos?
Y si las primicias son santas, también la masa; y si la raíz es santa también las ramas.
Que si algunas ramas fueron desgajadas, mientras tú - olivo silvestre - fuiste injertado entre ellas, hecho participe con ellas de la raíz y de la savia del olivo,
no te engrías contra las ramas. Y si te engríes, sábete que no eres tú quien sostiene la raíz, sino la raíz que te sostiene.
Pero dirás: Las ramas fueron desgajadas para que yo fuera injertado.
¡Muy bien! Por su incredulidad fueron desgajadas, mientras tú, por la fe te mantienes. ¡No te engrías!; más bien, teme.
Que si Elohim no perdonó a las ramas naturales, no sea que tampoco a ti te perdone.
Así pues, considera la bondad y la severidad de Elohim: severidad con los que cayeron, bondad contigo, si es que te mantienes en la bondad; que si no, también tú serás desgajado.
En cuanto a ellos, si no se obstinan en la incredulidad, serán injertados; que poderoso es Elohim para injertarlos de nuevo.
Porque si tú fuiste cortado del olivo silvestre que eras por naturaleza, para ser injertado contra tu natural en un olivo cultivado, ¡con cuánta más razón ellos, según su naturaleza, serán injertados en su propio olivo!
Pues no quiero que ignoréis, hermanos, este misterio, no sea que presumáis de sabios: el endurecimiento parcial que sobrevino a Israel durará hasta que entre la totalidad de los gentiles,
y así, todo Israel será salvo, como dice la Escritura: Vendrá de Sión el Libertador; alejará de Jacob las impiedades.
Y esta será mi Alianza con ellos, cuando haya borrado sus pecados.
En cuanto al Evangelio, son enemigos para vuestro bien; pero en cuanto a la elección amados en atención a sus padres.
Que los dones y la vocación de Elohim son irrevocables.
En efecto, así como vosotros fuisteis en otro tiempo rebeldes contra Elohim, mas al presente habéis conseguido misericordia a causa de su rebeldía,
así también, ellos al presente se han rebelado con ocasión de la misericordia otorgada a vosotros, a fin de que también ellos consigan ahora misericordia.
Pues Elohim encerró a todos los hombres en la rebeldía para usar con todos ellos de misericordia.
¡Oh abismo de la riqueza, de la sabiduría y de la ciencia de Elohim! ¡Cuán insondables son sus designios e inescrutables sus caminos!
En efecto, ¿quién conoció el pensamiento de Señor? O ¿quién fue su consejero? O ¿quién le dio primero que tenga derecho a la recompensa?
Porque de él, por él y para él son todas las cosas. ¡A él la gloria por los siglos! Amén.
Romanos 12
Os exhorto, pues, hermanos, por la misericordia de Elohim, que ofrezcáis vuestros cuerpos como una víctima viva, santa, agradable a Elohim: tal será vuestro culto espiritual.
Y no os acomodéis al mundo presente, antes bien transformaos mediante la renovación de vuestra mente, de forma que podáis distinguir cuál es la voluntad de Elohim: lo bueno, lo agradable, lo perfecto.
En virtud de la gracia que me fue dada, os digo a todos y a cada uno de vosotros: No os estiméis en más de lo que conviene; tened más bien una sobria estima según la medida de la fe que otorgó Elohim a cada cual.
Pues, así como nuestro cuerpo, en su unidad, posee muchos miembros, y no desempeñan todos los miembros la misma función,
así también nosotros, siendo muchos, no formamos más que un solo cuerpo en Mashiaj, siendo cada uno por su parte los unos miembros de los otros.
Pero teniendo dones diferentes, según la gracia que nos ha sido dada, si es el don de profecía, ejerzámoslo en la medida de nuestra fe;
si es el ministerio, en el ministerio; la enseñanza, enseñando;
la exhortación, exhortando. El que da, con sencillez; el que preside, con solicitud; el que ejerce la misericordia, con jovialidad.
Vuestra caridad sea sin fingimiento; detestando el mal, adhiriéndoos al bien;
amándoos cordialmente los unos a los otros; estimando en más cada uno a los otros;
con un celo sin negligencia; con espíritu fervoroso; sirviendo al Señor;
con la alegría de la esperanza; constantes en la tribulación; perseverantes en la oración;
compartiendo las necesidades de los santos; practicando la hospitalidad.
Bendecid a los que os persiguen, no maldigáis.
Alegraos con los que se alegran; llorad con los que lloran.
Tened un mismo sentir los unos para con los otros; sin complaceros en la altivez; atraídos más bien por lo humilde; no os complazcáis en vuestra propia sabiduría.
Sin devolver a nadie mal por mal; procurando el bien ante todos los hombres:
en lo posible, y en cuanto de vosotros dependa, en paz con todos los hombres;
no tomando la justicia por cuenta vuestra, queridos míos, dejad lugar a la Cólera, pues dice la Escritura: Mía es la venganza: yo daré el pago merecido, dice el Señor.
Antes al contrario: si tu enemigo tiene hambre, dale de comer; y si tiene sed, dale de beber; haciéndolo así, amontonarás ascuas sobre su cabeza.
No te dejes vencer por el mal; antes bien, vence al mal con el bien."
Tehilim 110
"Oráculo de Yahweh a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que yo haga de tus enemigos el estrado de tus pies.
El cetro de tu poder lo extenderá Yahweh desde Sión: ¡domina en medio de tus enemigos!
Para ti el principado el día de tu nacimiento, en esplendor sagrado desde el seno, desde la aurora de tu juventud.
Lo ha jurado Yahweh y no ha de retractarse: «Tú eres por siempre sacerdote, según el orden de Melquisedec.»
A tu diestra, Señor, él quebranta a los reyes el día de su cólera;
sentencia a las naciones, amontona cadáveres, cabezas quebranta sobre la ancha tierra.
En el camino bebe del torrente, por eso levanta la cabeza."

