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Parashot 21 de octubre 2023

Parashot 21 de octubre 2023

Eclesiastés 1-2, Hebreos 10-11 y Tehilim 23

Eclesiastés 1

  1. Palabras de Cohélet, hijo de David, rey en Jerusalén.

  2. ¡Vanidad de vanidades! - dice Cohélet -, ¡vanidad de vanidades, todo vanidad!

  3. ¿Qué saca el hombre de toda la fatiga con que se afana bajo el sol?

  4. Una generación va, otra generación viene; pero la tierra para siempre permanece.

  5. Sale el sol y el sol se pone; corre hacia su lugar y allí vuelve a salir.

  6. Sopla hacia el sur el viento y gira hacia el norte; gira que te gira sigue el viento y vuelve el viento a girar.

  7. Todos los ríos van al mar y el mar nunca se llena; al lugar donde los ríos van, allá vuelven a fluir.

  8. Todas las cosas dan fastidio. Nadie puede decir que no se cansa el ojo de ver ni el oído de oír.

  9. Lo que fue, eso será; lo que se hizo, ese se hará. Nada nuevo hay bajo el sol.

  10. Si algo hay de que se diga: «Mira, eso sí que es nuevo», aun eso ya sucedía en los siglos que nos precedieron.

  11. No hay recuerdo de los antiguos, como tampoco de los venideros quedará memoria en los que después vendrán.

  12. Yo, Cohélet, he sido rey de Israel, en Jerusalén.

  13. He aplicado mi corazón a investigar y explorar con la sabiduría cuanto acaece bajo el cielo. ¡Mal oficio éste que Elohim encomendó a los humanos para que en él se ocuparan!

  14. He observado cuanto sucede bajo el sol y he visto que todo es vanidad y atrapar vientos.

  15. Lo torcido no puede enderezarse, lo que falta no se puede contar.

  16. Me dije en mi corazón: Tengo una sabiduría grande y extensa, mayor que la de todos mis predecesores en Jerusalén; mi corazón ha contemplado mucha sabiduría y ciencia.

  17. He aplicado mi corazón a conocer la sabiduría, y también a conocer la locura y la necedad, he comprendido que aun esto mismo es atrapar vientos,

  18. Pues: Donde abunda sabiduría, abundan penas, y quien acumula ciencia, acumula dolor.

Eclesiastés 2

  1. Hablé en mi corazón: ¡Adelante! ¡Voy a probarte en el placer; disfruta del bienestar! Pero vi que también esto es vanidad.

  2. A la risa la llamé: ¡Locura!; y del placer dije: ¿Para qué vale?

  3. Traté de regalar mi cuerpo con el vino, mientras guardaba mi corazón en la sabiduría, y entregarme a la necedad hasta ver en qué consistía la felicidad de los humanos, lo que hacen bajo el cielo durante los contados días de su vida.

  4. Emprendí mis grandes obras; me construí palacios, me planté viñas;

  5. me hice huertos y jardines, y los planté de toda clase de árboles frutales.

  6. Me construí albercas con aguas para regar la frondosa plantación.

  7. Tuve siervos y esclavas: poseí servidumbre, así como ganados, vacas y ovejas, en mayor cantidad que ninguno de mis predecesores en Jerusalén.

  8. Atesoré también plata y oro, tributos de reyes y de provincias. Me procuré cantores y cantoras, toda clase de lujos humanos, coperos y reposteros.

  9. Seguí engrandeciéndome más que cualquiera de mis predecesores en Jerusalén, y mi sabiduría se mantenía.

  10. De cuanto me pedían mis ojos, nada les negué ni rehusé a mi corazón ninguna alegría; toda vez que mi corazón se solazaba de todas mis fatigas, y esto me compensaba de todas mis fatigas.

  11. Consideré entonces todas las obras de mis manos y el fatigoso afán de mi hacer y vi que todo es vanidad y atrapar vientos, y que ningún provecho se saca bajo el sol.

  12. Yo me volví a considerar la sabiduría, la locura y la necedad. ¿Qué hará el hombre que suceda al rey, sino lo que ya otros hicieron?

  13. Yo vi que la sabiduría aventaja a la necedad, como la luz a las tieneblas.

  14. El sabio tiene sus ojos abiertos, mas el necio en las tinieblas camina. Pero también yo sé que la misma suerte alcanza a ambos.

  15. Entonces me dice: Como la suerte del necio será la mía, ¿para qué vales, pues, mi sabiduría? Y pensé que hasta eso mismo es vanidad.

  16. No hay recuerdo duradero ni del sabio ni del necio; al correr de los días, todos son olvidados. Pues el sabio muere igual que el necio.

  17. He detestado la vida, porque me repugna cuanto se hace bajo el sol, pues todo es vanidad y atrapar vientos.

  18. Detesté todos mis fatigosos afanes bajo el sol, que yo dejo a mi sucesor.

  19. ¿Quién sabe si será sabio o necio? El se hará dueño de todo mi trabajo, lo que realicé con fatiga y sabiduría bajo el sol. También esto es vanidad.

  20. Entregué mi corazón al desaliento, por todos mis fatigosos afanes bajo el sol,

  21. pues un hombre que se fatigá con sabiduría, ciencia y destreza, a otro que en nada se fatigó da su propia paga. También esto es vanidad y mal grave.

  22. Pues ¿qué le queda a aquel hombre de toda su fatiga y esfuerzo con que se fatigó bajo el sol?

  23. Pues todos sus días son dolor, y su oficio, penar; y ni aun de noche su corazón descansa. También esto es vanidad.

  24. No hay mayor felicidad para el hombre que comer y beber, y disfrutar en medio de sus fatigas. Yo veo que también esto viene de la mano de Elohim,

  25. pues quien come y quien bebe, lo tiene de Elohim.

  26. Porque a quien le agrada, da El sabiduría, ciencia y alegría; mas al pecador, da la tarea de amontonar y atesorir para dejárselo a quien agrada a Elohim. También esto es vanidad y atrapar vientos.

Hebreos 10

  1. No conteniendo, en efecto, la Ley más que una sombra de los bienes futuros, no la realidad de las cosas, no puede nunca, mediante unos mismos sacrificios que se ofrecen sin cesar año tras año, dar la perfección a los que se acercan.

  2. De otro modo, ¿no habrían cesado de ofrecerlos, al no tener ya conciencia de pecado los que ofrecen ese culto, una vez purificados?

  3. Al contrario, con ellos se renueva cada año el recuerdo de los pecados,

  4. pues es imposible que sangre de toros y machos cabríos borre pecados.

  5. Por eso, al entrar en este mundo, dice: Sacrificio y oblación no quisiste; pero me has formado un cuerpo.

  6. Holocaustos y sacrificios por el pecado no te agradaron.

  7. Entonces dije: ¡He aquí que vengo - pues de mí está escrito en el rollo del libro - a hacer, oh Elohim, tu voluntad!

  8. Dice primero: Sacrificios y oblaciones y holocaustos y sacrificios por el pecado no los quisiste ni te agradaron - cosas todas ofrecidas conforme a la Ley

  9. Entonces - añade -: He aquí que vengo a hacer tu voluntad. Abroga lo primero para establecer el segundo.

  10. Y en virtud de esta voluntad somos santificados, merced a la oblación de una vez para siempre del cuerpo de Yeshúa.

  11. Y, ciertamente, todo sacerdote está en pie, día tras día, oficiando y ofreciendo reiteradamente los mismos sacrificios, que nunca pueden borrar pecados.

  12. El, por el contrario, habiendo ofrecido por los pecados un solo sacrificio, se sentó a la diestra de Elohim para siempre,

  13. esperando desde entonces hasta que sus enemigos sean puestos por escabel de sus pies.

  14. En efecto, mediante una sola oblación ha llevado a la perfección para siempre a los santificados.

  15. También el Ruaj Hakodesh nos da testimonio de ello. Porque, después de haber dicho:

  16. Esta es la Alianza que pactaré con ellos después de aquellos días, dice el Señor: Pondré mis leyes en sus corazones, y en su mente las grabaré,

  17. añade: Y de sus pecados e iniquidades no me acordaré ya.

  18. Ahora bien, donde hay remisión de estas cosas, ya no hay más oblación por el pecado.

  19. Teniendo, pues, hermanos, plena seguridad para entrar en el santuario en virtud de la sangre de Yeshúa,

  20. por este camino nuevo y vivo, inaugurado por él para nosotros, a través del velo, es decir, de su propia carne,

  21. y con un Sumo Sacerdote al frente de la casa de Elohim,

  22. acerquémonos con sincero corazón , en plenitud de fe, purificados los corazones de conciencia mala y lavados los cuerpos con agua pura.

  23. Mantengamos firme la confesión de la esperanza, pues fiel es el autor de la Promesa.

  24. Fijémonos los unos en los otros para estímulo de la caridad y las buenas obras,

  25. sin abandonar vuestra propia asamblea, como algunos acostumbran hacerlo, antes bien, animándoos: tanto más, cuanto que veis que se acerca ya el Día.

  26. Porque si voluntariamente pecamos después de haber recibido el pleno conocimiento de la verdad, ya no queda sacrificio por los pecados,

  27. sino la terrible espera del juicio y la furia del fuego pronto a devorar a los rebeldes.

  28. Si alguno viola la Ley de Moisés es condenado a muerte sin compasión, por la declaración de dos o tres testigos.

  29. ¿Cuánto más grave castigo pensáis que merecerá el que pisoteó al Hijo de Elohim, y tuvo como profana la sangre de la Alianza que le santificó, y ultrajó al Ruaj de la gracia?

  30. Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza; yo daré lo merecido. Y también: El Adon juzgará a su pueblo.

  31. ¡Es tremendo caer en la manos de Elohim vivo!

  32. Traed a la memoria los días pasados, en que después de ser iluminados, hubisteis de soportar un duro y doloroso combate,

  33. unas veces expuestos públicamente a ultrajes y tribulaciones; otras, haciéndoos solidarios de los que así eran tratados.

  34. Pues compartisteis los sufrimientos de los encarcelados; y os dejasteis despojar con alegría de vuestros bienes, conscientes de que poseíais una riqueza mejor y más duradera.

  35. No perdáis ahora vuestra confianza, que lleva consigo una gran recompensa.

  36. Necesitáis paciencia en el sufrimiento para cumplir la voluntad de Elohim y conseguir así lo prometido.

  37. Pues todavía un poco, muy poco tiempo; y el que ha de venir vendrá sin tardanza.

  38. Mi justo vivirá por la emuna; mas si es cobarde, mi alma no se complacerá en él.

  39. Pero nosotros no somos cobardes para perdición, sino creyentes para salvación del alma.

Hebreos 11

  1. La emuna es garantía de lo que se espera; la prueba de las realidades que no se ven.

  2. Por ella fueron alabados nuestros mayores.

  3. Por la fe, sabemos que el universo fue formado por la palabra de Elohim, de manera que lo que se ve resultase de lo que no aparece.

  4. Por la emuna, ofreció Abel a Elohim un sacrificio más excelente que Caín, por ella fue declarado justo, con la aprobación que dio Elohim a sus ofrendas; y por ella, aun muerto, habla todavía.

  5. Por la emuna, Henoc fue trasladado, de modo que no vio la muerte y no se le halló, porque le trasladó Elohim. Porque antes de contar su traslado, la Escritura da en su favor testimonio de haber agradado a Elohim.

  6. Ahora bien, sin emuna es imposible agradarle, pues el que se acerca a Elohim ha de creer que existe y que recompensa a los que le buscan.

  7. Por la emuna, Noé, advertido por Elohim de lo que aún no se veía, con religioso temor construyó un arca para salvar a su familia; por la emuna, condenó al mundo y llegó a ser heredero de la justicia según la fe.

  8. Por la emuna, Abraham, al ser llamado por Elogim, obedeció y salió para el lugar que había de recibir en herencia, y salió sin saber a dónde iba.

  9. Por la fe, peregrinó por la Tierra Prometida como en tierra extraña, habitando en tiendas, lo mismo que Isaac y Jacob, coherederos de las mismas promesas.

  10. Pues esperaba la ciudad asentada sobre cimientos, cuyo arquitecto y constructor es Elohim.

  11. Por la fe, también Sara recibió, aun fuera de la edad apropiada, vigor para ser madre, pues tuvo como digno de fe al que se lo prometía.

  12. Por lo cual también de uno solo y ya gastado nacieron hijos, numerosos como las estrellas del cielo, incontables como las arenas de las orillas del mar.

  13. En la fe murieron todos ellos, sin haber conseguido el objeto de las promesas: viéndolas y saludándolas desde lejos y confesándose extraños y forasteros sobre la tierra.

  14. Los que tal dicen, claramente dan a entender que van en busca de una patria;

  15. pues si hubiesen pensado en la tierra de la que habían salido, habrían tenido ocasión de retornar a ella.

  16. Más bien aspiran a una mejor, a la celestial. Por eso Elohim no se avergüenza de ellos, de ser llamado Elohim suyo, pues les tiene preparada una ciudad...

  17. Por la fe, Abraham, sometido a la prueba, presentó a Isaac como ofrenda, y el que había recibido las promesas, ofrecía a su unigénito

  18. respecto del cual se le había dicho: Por Isaac tendrás descendencia.

  19. Pensaba que poderoso era Elohim aun para resucitar de entre los muertos. Por eso lo recobró para que Isaac fuera también figura.

  20. Por la fe, bendijo Isaac a Jacob y Esaú en orden al futuro.

  21. Por la fe, Jacob, moribundo, bendijo a cada uno de los hijos de José, y se inclinó apoyado en la cabeza de su bastón.

  22. Por la emuna, José, moribundo, evocó el éxodo de los hijos de Israel, y dio órdenes respecto de sus huesos.

  23. Por la emuna, Moisés, recién nacido, fue durante tres meses ocultado por sus padres, pues vieron que el niño era hermoso y no temieron el edicto del rey.

  24. Por la fe, Moisés, ya adulto, rehusó ser llamado hijo de una hija de Faraón,

  25. prefiriendo ser maltratado con el pueblo de Elohim a disfrutar el efímero goce del pecado,

  26. estimando como riqueza mayor que los tesoros de Egipto el oprobio de Yeshúa, porque tenía los ojos puestos en la recompensa.

  27. Por la fe, salió de Egipto sin temer la ira del rey; se mantuvo firme como si viera al invisible.

  28. Por la emuna, celebró la Pascua e hizo la aspersión de sangre para que el Exterminador no tocase a los primogénitos de Israel.

  29. Por la emuna, atravesaron el mar Rojo como por una tierra seca; mientras que los egipcios intentando lo mismo, fueron tragados.

  30. Por la emuna, se derrumbaron los muros de Jericó, después de ser rodeados durante siete días.

  31. Por la fe, la ramera Rajab no pereció con los incrédulos, por haber acogido amistosamente a los exploradores.

  32. Y ¿a qué continuar? Pues me faltaría el tiempo si hubiera de hablar sobre Gedeón, Barac, Sansón, Jefté, David, Samuel y los profetas.

  33. Estos, por la emuna, sometieron reinos, hicieron justicia, alcanzaron las promesas, cerraron la boca a los leones;

  34. apagaron la violencia del fuego, escaparon del filo de la espada, curaron de sus infermedades, fueron valientes en la guerra, rechazando ejércitos extranjeros;

  35. las mujeres recobraban resucitados a sus muertos. Unos fueron torturados, rehusando la liberación por conseguir una resurrección mejor;

  36. otros soportaron burlas y azotes, y hasta cadenas y prisiones;

  37. apedreados, torturados, aserrados, muertos a espada; anduvieron errantes cubiertos de pieles de oveja y de cabras; faltos de todo; oprimidos y maltratados,

  38. ¡hombres de los que no era digno el mundo!, errantes por desiertos y montañas, por cavernas y antros de la tierra.

  39. Y todos ellos, aunque alabados por su emuna, no consiguieron el objeto de las promesas.

  40. Elohim tenía ya dispuesto algo mejor para nosotros, de modo que no llegaran ellos sin nosotros a la perfección.

Tehilim 23

  1. Salmo. De David. Yahweh es mi pastor, nada me falta.

  2. Por prados de fresca hierba me apacienta. Hacia las aguas de reposo me conduce,

  3. y conforta mi alma; me guía por senderos de justicia, en gracia de su nombre.

  4. Aunque pase por valle tenebroso, ningún mal temeré, porque tú vas conmigo; tu vara y tu cayado, ellos me sosiegan.

  5. Tú preparas ante mí una mesa frente a mis adversarios; unges con óleo mi cabeza, rebosante está mi copa.

  6. Sí, dicha y gracia me acompañarán todos los días de mi vida; mi morada será la casa de Yahweh a lo largo de los días.