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Parashot 25 de enero 2025

Parashot 25 de enero 2025

Isaías 43-44, Juan 18-19 y Tehilim 89

Isaías 43

  1. Ahora, así dice Yahweh tu creador, Jacob, tu plasmador, Israel. «No temas, que yo te he rescatado, te he llamado por tu nombre. Tú eres mío.

  2. Si pasas por las aguas, yo estoy contigo, si por los ríos, no te anegarán. Si andas por el fuego, no te quemarás, ni la llama prenderá en ti.

  3. Porque yo soy Yahweh tu Elohim, el Santo de Israel, tu salvador. He puesto por expiación tuya a Egipto, a Kus y Seba en tu lugar

  4. dado que eres precioso a mis ojos, eres estimado, y yo te amo. Pondré la humanidad en tu lugar, y los pueblos en pago de tu vida.

  5. No temas, que yo estoy contigo; desde Oriente haré volver tu raza, y desde Poniente te reuniré.

  6. Diré al Norte: "Dámelos"; y al Sur: "No los retengas", Traeré a mis hijos de lejos, y a mis hijas de los confines de la tierra;

  7. a todos los que se llamen por mi nombre, a los que para mi gloria creé, plasmé e hice.»

  8. Haced salir al pueblo ciego, aunque tiene ojos, y sordo, aunque tiene orejas.

  9. Congréguense todas las gentes y reúnanse los pueblos. ¿Quién de entre ellos anuncia eso, y desde antiguo nos lo hace oír? Aduzcan sus testigos, y que se justifiquen; que se oiga para que se pueda decir: «Es verdad.»

  10. Vosotros sois mis testigos - oráculo de Yahweh - y mi siervo a quien elegí, para que me conozcáis y me creáis a mí mismo, y entendáis que yo soy: Antes de mí no fue formado otro Elohim, ni después de mí lo habrá.

  11. Yo, yo soy Yahweh, y fuera de mí no hay salvador.

  12. Yo lo he anunciado, he salvado y lo he hecho saber, y no hay entre vosotros ningún extraño. Vosotros sois mis testigos - oráculo de Yahweh - y yo soy Elohim;

  13. yo lo soy desde siempre, y no hay quien libre de mi mano. Yo lo tracé, y ¿quién lo revocará?

  14. Así dice Yahweh que os ha rescatado, el Santo de Israel. Por vuestra causa he enviado a hacer caer todos sus cerrojos de las prisiones de Babilonia, y se volverán en ayes los hurras de los caldeos

  15. Yo, Yahweh vuestro Santo, el creador de Israel, vuestro Rey.

  16. Así dice Yahweh, que trazó camino en el mar, y vereda en aguas impetuosas.

  17. El que hizo salir carros y caballos a una con poderoso ejército; a una se echaron para no levantarse, se apagaron, como mecha se extinguieron.

  18. ¿No os acordáis de lo pasado, ni caéis en la cuenta de lo antiguo?

  19. Pues bien, he aquí que yo lo renuevo: ya está en marcha, ¿no lo reconocéis? Sí, pongo en el desierto un camino, ríos en el páramo.

  20. Las bestias del campo me darán gloria, los chacales y las avestruces, pues pondré agua en el desierto (y ríos en la soledad) para dar de beber a mi pueblo elegido.

  21. El pueblo que yo me he formado contará mis alabanzas.

  22. Tú no me has invocado, Jacob, porque te has fatigado de mí, Israel.

  23. No me has traído tus ovejas en holocausto ni me has honrado con tus sacrificios. No te obligué yo a servirme con oblación ni te he fatigado a causa del incienso.

  24. No me has comprado cañas con dinero ni con la grasa de tus sacrificios me has saciado; hasta me has convertido en siervo con tus pecados, y me has cansado con tus iniquidades.

  25. Era yo, yo mismo el que tenía que limpiar tus rebeldías por amor de mí y no recordar tus pecados.

  26. Házmelo recordar y vayamos a juicio juntos, haz tú mismo el recuento para justificarte.

  27. Pecó tu primer padre y tus intérpretes se rebelaron contra mí.

  28. Destituía los príncipes de mi santuario; por eso entregué a Jacob al anatema y a Israel a los ultrajes."

Isaías 44

  1. Ahora, pues, escucha, Jacob, siervo mío, Israel, a quien yo elegí.

  2. Así dice Yahweh que te creó, te plasmó ya en el seno y te da ayuda: «No temas, siervo mío, Jacob, Yesurún a quien yo elegí.

  3. Derramaré agua sobre el sediento suelo, raudales sobre la tierra seca. Derramaré mi Ruaj sobre tu linaje, mi bendición sobre cuanto de ti nazca.

  4. Crecerán como en medio de hierbas, como álamos junto a corrientes de aguas.

  5. El uno dirá: "Yo soy de Yahweh", el otro llevará el nombre de Jacob. Un tercero escribirá en su mano: "De Yahweh" y se le llamará Israel.»

  6. Así dice Yahweh el rey de Israel, y su redentor, Yahweh Sebaot: «Yo soy el primero y el último, fuera de mí, no hay ningún Elohim.

  7. ¿Quién como yo? Que se levante y hable. Que lo anuncie y argumente contra mí; desde que fundé un pueblo eterno, cuanto sucede, que lo diga, y las cosas del futuro, que las revele.

  8. No tembléis ni temáis; ¿no lo he dicho y anunciado desde hace tiempo? Vosotros sois testigos; ¿hay otro Elohim fuera de mí? ¡No hay otra Roca, yo no la conozco!»

  9. ¡Escultores de ídolos! Todos ellos son vacuidad; de nada sirven sus obras más estimadas; sus testigos nada ven y nada saben, y por eso quedarán abochornados.

  10. ¿Quién modela un Elohim o funde un ídolo, sin esperar una ganancia?

  11. Mas ved que todos sus devotos quedarán abochornados y sus artífices, que no son más que hombres; se reunirán todos y comparecerán; y todos temblarán avergonzados.

  12. El forjador trabaja con los brazos, configura a golpe de martillo, ejecuta su obra a fuerza de brazo; pasa hambre y se extenúa; no bebe agua y queda agotado.

  13. El escultor tallista toma la medida, hace un diseño con el lápiz, trabaja con la gubia, diseña a compás de puntos y le da figura varonil y belleza humana, para que habite en un templo.

  14. Taló un cedro para sí, o tomó un roble, o una encima y los dejó hacerse grandes entre los árboles del bosque; o plantó un cedro que la lluvia hizo crecer.

  15. Sirven ellos para que la gente haga fuego. Echan mano de ellos para calentarse. O encienden lumbre para cocer pan. O hacen un Elohim, al que se adora, un ídolo para inclinarse ante él.

  16. Quema uno la mitad y sobre las brasas asa carne y come el asado hasta hartarse. También se calienta y dice: «¡ Ah! ¡me caliento mientras contemplo el resplandor!»

  17. Y con el resto hace un Elohim, su ídolo, ante el que se inclina, le adora y le suplica, diciendo: «¡Sálvame, pues tú eres mi Elohim!»

  18. No saben ni entienden, sus ojos están pegados y no ven; su corazón no comprende.

  19. No reflexionan, no tienen ciencia ni entendimiento para decirse: «He quemado una mitad, he cocido pan sobre las brasas; he asado carne y la he comido; y ¡voy a hacer con lo restante algo abominable! ¡voy a inclinarme ante un trozo de madera!

  20. A quien se apega a la ceniza, su corazón engañado le extravía. No salvará su vida. Nunca dirá: «¿Acaso lo que tengo en la mano es engañoso?»

  21. Recuerda esto, Jacob, y que eres mi siervo, Israel. ¡Yo te he formado, tú eres mi siervo, Israel, yo no te olvido!

  22. He disipado como una nube tus rebeldías, como un nublado tus pecados. ¡Vuélvete a mí, pues te he rescatado!

  23. ¡Gritad, cielos, de júbilo, porque Yahweh lo ha hecho! ¡Clamad, profundidades de la tierra! ¡Lanzad gritos de júbilo, montañas, y bosque con todo su arbolado, pues Yahweh ha rescatado a Jacob y manifiesta su gloria en Israel!

  24. Así dice Yahweh, tu redentor, el que te formó desde el seno. Yo, Yahweh, lo he hecho todo, yo, solo, extendí los cielos, yo asenté la tierra, sin ayuda alguna.

  25. Yo hago que fallen las señales de los magos y que deliren los adivinos; hago retroceder a los sabios y convierto su ciencia en necedad.

  26. Yo confirmo la palabra de mi siervo y hago que triunfe el proyecto de mis mensajeros. Yo digo a Jerusalén: «Serás habitada», y a las ciudades de Judá: «Seréis reconstruidas.» ¡Yo levantaré sus ruinas!

  27. Yo digo al abismo: «¡Sécate! Yo desecaré tus ríos.»

  28. Yo soy el que dice a Ciro: «Tú eres mi pastor y darás cumplimiento a todos mis deseos, cuando digas de Jerusalén: "Que sea reconstruida" y del santuario: "¡Echa los cimientos!

Juan 18

  1. Dicho esto, pasó Yeshúa con sus discípulos al otro lado del torrente Cedrón, donde había un huerto, en el que entraron él y sus discípulos.

  2. Pero también Judas, el que le entregaba, conocía el sitio, porque Yeshúa se había reunido allí muchas veces con sus discípulos.

  3. Judas, pues, llega allí con la cohorte y los guardias enviados por los sumos sacerdotes y fariseos, con linternas, antorchas y armas.

  4. Yeshúa, que sabía todo lo que le iba a suceder, se adelanta y les pregunta: «¿A quién buscáis?»

  5. Le contestaron: «A Yeshúa el Nazareno.» Díceles: «Yo soy.» Judas, el que le entregaba, estaba también con ellos.

  6. Cuando les dijo: «Yo soy», retrocedieron y cayeron en tierra.

  7. Les preguntó de nuevo: «¿A quién buscáis?» Le contestaron: «A Yeshúa el Nazareno».

  8. Respondió Yeshúa: «Ya os he dicho que yo soy; así que si me buscáis a mí, dejad marchar a éstos.»

  9. Así se cumpliría lo que había dicho: «De los que me has dado, no he perdido a ninguno.»

  10. Entonces Simón Pedro, que llevaba una espada, la sacó e hirió al siervo del Sumo Sacerdote, y le cortó la oreja derecha. El siervo se llamaba Malco.

  11. Yeshúa dijo a Pedro: «Vuelve la espada a la vaina. La copa que me ha dado el Padre, ¿no la voy a beber?»

  12. Entonces la cohorte, el tribuno y los guardias de los judíos prendieron a Yeshúa, le ataron

  13. y le llevaron primero a casa de Anás, pues era suero de Caifás, el Sumo Sacerdote de aquel año.

  14. Caifás era el que aconsejó a los judíos que convenía que muriera un solo hombre por el pueblo.

  15. Seguían a Yeshúa Simón Pedro y otro discípulo. Este discípulo era conocido del Sumo Sacerdote y entró con Yeshúa en el atrio del Sumo Sacerdote,

  16. mientras Pedro se quedaba fuera, junto a la puerta. Entonces salió el otro discípulo, el conocido del Sumo Sacerdote, habló a la portera e hizo pasar a Pedro.

  17. La muchacha portera dice a Pedro: «¿No eres tú también de los discípulos de ese hombre?» Dice él: «No lo soy.»

  18. Los siervos y los guardias tenían unas brasas encendidas porque hacía frío, y se calentaban. También Pedro estaba con ellos calentándose.

  19. El Sumo Sacerdote interrogó a Yeshúa sobre sus discípulos y su doctrina.

  20. Yeshúa le respondió: «He hablado abiertamente ante todo el mundo; he enseñado siempre en la sinagoga y en el Templo, donde se reúnen todos los judíos, y no he hablado nada a ocultas.

  21. ¿Por qué me preguntas? Pregunta a los que me han oído lo que les he hablado; ellos saben lo que he dicho.»

  22. Apenas dijo esto, uno de los guardias que allí estaba, dio una bofetada a Yeshúa, diciendo: «¿Así contestas al Sumo Sacerdote?»

  23. Yeshúa le respondió: «Si he hablado mal, declara lo que está mal; pero si he hablado bien, ¿por qué me pegas?»

  24. Anás entonces le envió atado al Sumo Sacerdote Caifás.

  25. Estaba allí Simón Pedro calentándose y le dijeron: «¿No eres tú también de sus discípulos?» El lo negó diciendo: «No lo soy.»

  26. Uno de los siervos del Sumo Sacerdote, pariente de aquel a quien Pedro había cortado la oreja, le dice: «¿No te vi yo en el huerto con él?»

  27. Pedro volvió a negar, y al instante cantó un gallo.

  28. De la casa de Caifás llevan a Yeshúa al pretorio. Era de madrugada. Ellos no entraron en el pretorio para no contaminarse y poder así comer la Pascua.

  29. Salió entonces Pilato fuera donde ellos y dijo: «¿Qué acusación traéis contra este hombre?»

  30. Ellos le respondieron: «Si éste no fuera un malhechor, no te lo habríamos entregado.»

  31. Pilato replicó: «Tomadle vosotros y juzgadle según vuestra Ley.» Los judíos replicaron: «Nosotros no podemos dar muerte a nadie.»

  32. Así se cumpliría lo que había dicho Yeshúa cuando indicó de qué muerte iba a morir.

  33. Entonces Pilato entró de nuevo al pretorio y llamó a Yeshúa y le dijo: «¿Eres tú el Rey de los judíos?»

  34. Respondió Yeshúa: «¿Dices eso por tu cuenta, o es que otros te lo han dicho de mí?»

  35. Pilato respondió: «¿Es que yo soy judío? Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a mí. ¿Qué has hecho?»

  36. Respondió Yeshúa: «Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuese de este mundo, mi gente habría combatido para que no fuese entregado a los judíos: pero mi Reino no es de aquí.»

  37. Entonces Pilato le dijo: «¿Luego tú eres Rey?» Respondió Yeshúa: «Sí, como dices, soy Rey. Yo para esto he nacido y para est he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz.»

  38. Le dice Pilato: «¿Qué es la verdad?» Y, dicho esto, volvió a salir donde los judíos y les dijo: «Yo no encuentro ningún delito en él.

  39. Pero es costumbre entre vosotros que os ponga en libertad a uno por la Pascua. ¿Queréis, pues, que os ponga en libertad al Rey de los judíos?»

  40. Ellos volvieron a gritar diciendo: «¡A ése, no; a Barrabás!» Barrabás era un salteador."

Juan 19

  1. Pilato entonces tomó a Yeshúa y mandó azotarle.

  2. Los soldados trenzaron una corona de espinas, se la pusieron en la cabeza y le vistieron un manto de púrpura;

  3. y, acercándose a él, le decían: «Salve, Rey de los judíos.» Y le daban bofetadas.

  4. Volvió a salir Pilato y les dijo: «Mirad, os lo traigo fuera para que sepáis que no encuentro ningún delito en él.»

  5. Salió entonces Yeshúa fuera llevando la corona de espinas y el manto de púrpura. Díceles Pilato: «Aquí tenéis al hombre.»

  6. Cuando lo vieron los sumos sacerdotes y los guardias, gritaron: «¡Crucifícalo, crucifícalo!» Les dice Pilato: «Tomadlo vosotros y crucificadle, porque yo ningún delito encuentro en él.»

  7. Los judíos le replicaron: «Nosotros tenemos una Ley y según esa Ley debe morir, porque se tiene por Hijo de Elohim.»

  8. Cuando oyó Pilato estas palabras, se atemorizó aún más.

  9. Volvió a entrar en el pretorio y dijo a Yeshúa: «¿De dónde eres tú?» Pero Yeshúa no le dio respuesta.

  10. Dícele Pilato: «¿A mí no me hablas? ¿No sabes que tengo poder para soltarte y poder para crucificarte?»

  11. Respondió Yeshúa: «No tendrías contra mí ningún poder, si no se te hubiera dado de arriba; por eso, el que me ha entregado a ti tiene mayor pecado.»

  12. Desde entonces Pilato trataba de librarle. Pero los judíos gritaron: «Si sueltas a ése, no eres amigo del César; todo el que se hace rey se enfrenta al César.»

  13. Al oír Pilato estas palabras, hizo salir a Yeshúa y se sentó en el tribunal, en el lugar llamado Enlosado, en hebreo Gabbatá.

  14. Era el día de la Preparación de la Pascua, hacia la hora sexta. Dice Pilato a los judíos: «Aquí tenéis a vuestro Rey.»

  15. Ellos gritaron: «¡Fuera, fuera! ¡Crucifícale!» Les dice Pilato: «¿A vuestro Rey voy a crucificar?» Replicaron los sumos sacerdotes: «No tenemos más rey que el César.»

  16. Entonces se lo entregó para que fuera crucificado. Tomaron, pues, a Yeshúa,

  17. y él cargando con su cruz, salió hacia el lugar llamado Calvario, que en hebreo se llama Gólgota,

  18. y allí le crucificaron y con él a otros dos, uno a cada lado, y Yeshúa en medio.

  19. Pilato redactó también una inscripción y la puso sobre la cruz. Lo escrito era: «Yeshúa el Nazareno, el Rey de los judíos.»

  20. Esta inscripción la leyeron muchos judíos, porque el lugar donde había sido crucificado Yeshúa estaba cerca de la ciudad; y estaba escrita en hebreo, latín y griego.

  21. Los sumos sacerdotes de los judíos dijeron a Pilato: «No escribas: "El Rey de los judíos", sino: "Este ha dicho: Yo soy Rey de los judíos".»

  22. Pilato respondió: «Lo que he escrito, lo he escrito.»

  23. Los soldados, después que crucificaron a Yeshúa, tomaron sus vestidos, con los que hicieron cuatro lotes, un lote para cada soldado, y la túnica. La túnica era sin costura, tejida de una pieza de arriba abajo.

  24. Por eso se dijeron: «No la rompamos; sino echemos a suertes a ver a quién le toca.» Para que se cumpliera la Escritura: Se han repartido mis vestidos, han echado a suertes mi túnica. Y esto es lo que hicieron los soldados.

  25. Junto a la cruz de Yeshúa estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Clopás, y María Magdalena.

  26. Yeshúa, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.»

  27. Luego dice al discípulo: «Ahí tienes a tu madre.» Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa.

  28. Después de esto, sabiendo Yeshúa que ya todo estaba cumplido, para que se cumpliera la Escritura, dice: «Tengo sed.»

  29. Había allí una vasija llena de vinagre. Sujetaron a una rama de hisopo una esponja empapada en vinagre y se la acercaron a la boca.

  30. Cuando tomó Yeshúa el vinagre, dijo: «Todo está cumplido.» E inclinando la cabeza entregó el Ruaj.

  31. Los judíos, como era el día de la Preparación, para que no quedasen los cuerpos en la cruz el sábado - porque aquel sábado era muy solemne - rogaron a Pilato que les quebraran las piernas y los retiraran.

  32. Fueron, pues, los soldados y quebraron las piernas del primero y del otro crucificado con él.

  33. Pero al llegar a Yeshúa, como lo vieron ya muerto, no le quebraron las piernas,

  34. sino que uno de los soldados le atravesó el costado con una lanza y al instante salió sangre y agua.

  35. El que lo vio lo atestigua y su testimonio es válido, y él sabe que dice la verdad, para que también vosotros creáis.

  36. Y todo esto sucedió para que se cumpliera la Escritura: No se le quebrará hueso alguno.

  37. Y también otra Escritura dice: Mirarán al que traspasaron.

  38. Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Yeshúa, aunque en secreto por miedo a los judíos, pidió a Pilato autorización para retirar el cuerpo de Yeshúa. Pilato se lo concedió. Fueron, pues, y retiraron su cuerpo.

  39. Fue también Nicodemo - aquel que anteriormente había ido a verle de noche - con una mezcla de mirra y áloe de unas cien libras.

  40. Tomaron el cuerpo de Yeshúa y lo envolvieron en vendas con los aromas, conforme a la costumbre judía de sepultar.

  41. En el lugar donde había sido crucificado había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el que nadie todavía había sido depositado.

  42. Allí, pues, porque era el día de la Preparación de los judíos y el sepulcro estaba cerca, pusieron a Yeshúa."

Tehilim 89

  1. El amor de Yahweh por siempre cantaré, de edad en edad anunciará mí boca tu lealtad.

  2. Pues tú dijiste: «Cimentado está el amor por siempre, asentada en los cielos mi lealtad.

  3. «Una alianza pacté con mi elegido, un juramento hice a mi siervo David:

  4. Para siempre jamás he fundado tu estirpe, de edad en edad he erigido tu trono.» Pausa.

  5. Los cielos celebran, Yahweh, tus maravillas, y tu lealtad en la asamblea de los santos.

  6. Porque ¿quién en las nubes es comparable a Yahweh, quién a Yahweh se iguala entre los hijos de los dioses?

  7. Elohim temible en el consejo de los santos, grande y terrible para toda su corte.

  8. Yahweh, Elohim Sebaot, ¿quién como tú?, poderoso eres, Yahweh, tu lealtad te circunda.

  9. Tú domeñas el orgullo del mar, cuando sus olas se encrespan las reprimes;

  10. tú machacaste a Ráhab lo mismo que a un cadáver, a tus enemigos dispersaste con tu potente brazo.

  11. Tuyo es el cielo, tuya también la tierra, el orbe y cuanto encierra tú fundaste;

  12. tú creaste el norte y el mediodía, el Tabor y el Hermón exultan en tu nombre.

  13. Tuyo es el brazo y su bravura, poderosa tu mano, sublime tu derecha;

  14. Justicia y Derecho, la base de tu trono, Amor y Verdad ante tu rostro marchan.

  15. Dichoso el pueblo que la aclamación conoce, a la luz de tu rostro caminan, oh Yahweh;

  16. en tu nombre se alegran todo el día, en tu justicia se entusiasman.

  17. Pues tú eres el esplendor de su potencia, por tu favor exaltas nuestra frente;

  18. sí, de Yahweh nuestro escudo; del Santo de Israel es nuestro rey.

  19. Antaño hablaste tú en visión a tus amigos, y dijiste: «He prestado mi asistencia a un bravo, he exaltado a un elegido de mi pueblo.

  20. «He encontrado a David mi servidor, con mi óleo santo le he ungido;

  21. mi mano será firme para él, y mi brazo le hará fuerte.

  22. «No le ha de sorprender el enemigo, el hijo de iniquidad no le oprimirá;

  23. yo aplastaré a sus adversarios ante él, heriré a los que le odian.

  24. «Mi lealtad y mi amor irán con él, por mi nombre se exaltará su frente;

  25. pondré su mano sobre el mar, sobre los ríos su derecha.

  26. «El me invocará: ¡Tú, mi Padre, mi Elohim y roca de mi salvación!

  27. Y yo haré de él el primogénito, el Altísimo entre los reyes de la tierra.

  28. «Le guardaré mi amor por siempre, y mi alianza será leal con él;

  29. estableceré su estirpe para siempre, y su trono como los días de los cielos.

  30. «Si sus hijos abandonan mi ley, y no siguen mis juicios,

  31. si profanan mis preceptos, y mis mandamientos no observan,

  32. «castigaré su rebelión con vara, y su culpa con azote,

  33. mas no retiraré de él mi amor, en mi lealtad no fallaré.

  34. «No violaré mi alianza, no cambiaré lo que sale de mis labios;

  35. una vez he jurado por mi santidad: ¡a David no he de mentir!

  36. «Su estirpe durará por siempre, y su trono como el sol ante mí,

  37. por siempre se mantendrá como la luna, testigo fiel en el cielo.» Pausa.

  38. Pero tú has rechazado y despreciado, contra tu ungido te has enfurecido;

  39. has desechado la alianza con tu siervo, has profanado por tierra su diadema.

  40. Has hecho brecha en todos sus vallados, sus plazas fuertes en ruina has convertido;

  41. le han saqueado todos los transeúntes, se ha hecho el baldón de sus vecinos.

  42. A sus adversarios la diestra has exaltado, a todos sus enemigos has llenado de gozo;

  43. has embotado el filo de su espada, y no le has sostenido en el combate.

  44. Le has quitado su cetro de esplendor, y su trono por tierra has derribado;

  45. has abreviado los días de su juventud, le has cubierto de ignominia. Pausa.

  46. ¿Hasta cuándo te esconderás, Yahweh? ¿arderá tu furor por siempre como fuego?

  47. Recuerda, Señor, qué es la existencia, para qué poco creaste a los hijos de Adán.

  48. ¿Qué hombre podrá vivir sin ver la muerte, quién librará su alma de la garra del seol? Pausa.

  49. ¿Dónde están tus primeros amores, Señor, que juraste a David por tu lealtad?

  50. Acuérdate, Señor, del ultraje de tus siervos: cómo recibo en mi seno todos los dardos de los pueblos;

51 así ultrajan tus enemigos, Yahweh, así ultrajan las huellas de tu ungido.

52 ¡Bendito sea Yahweh por siempre! ¡Amén! ¡Amén!