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Parashot 25 de marzo 2023

Parashot 25 de marzo 2023

Job 14–15, II Corintios 5–6 y Tehilim 143

Job 14

  1. el hombre, nacido de mujer, corto de días y harto de tormentos.

  2. Como la flor, brota y se marchita, y huye como la sombra sin pararse.

  3. ¡Y sobre un ser tal abres tú los ojos, le citas a juicio frente a ti!

  4. Mas ¿quién podrá sacar lo puro de lo impuro? ¡Ninguno!

  5. Si es que están contados ya sus días, si te es sabida la cuenta de sus meses, si un límite le has fijado que no franqueará,

  6. aparta de él tus ojos, déjale, hasta que acabe, como un jornalero, su jornada.

  7. Una esperanza guarda el árbol: si es cortado, aún puede retoñar, y no dejará de echar renuevos.

  8. Incluso con raíces en tierra envejecidas, con un tronco que se muere en el polvo,

  9. en cuanto siente el agua, reflorece y echa ramaje como una planta joven.

  10. Pero el hombre que muere queda inerte, cuando un humano expira, ¿dónde está?

  11. Podrán agotarse las aguas del mar, sumirse los ríos y secarse,

  12. que el hombre que yace no se levantará, se gastarán los cielos antes que se despierte, antes que surja de su sueño.

  13. ¡Ojalá en el seol tú me guardaras, me escondieras allí mientras pasa tu cólera, y una tregua me dieras, para acordarte de mí luego

  14. — pues, muerto el hombre, ¿puede revivir? — todos los días de mi milicia esperaría, hasta que llegara mi relevo!

  15. Me llamarías y te respondería; reclamarías la obra de tus manos.

  16. En lugar de contar mi pasos, como ahora, no te cuidarías más de mis pecados;

  17. dentro de un saco se sellaría mi delito, y blanquearías mi falta.

  18. Ay, como el monte acabará por derrumbarse, la roca cambiará de sitio,

  19. las aguas desgastarán las piedras, inundará una llena los terrenos, así aniquilas tú la esperanza del hombre.

  20. Le aplastas para siempre, y se va, desfiguras su rostro y le despides.

  21. Que sean honrados sus hijos, no lo sabe; que sean despreciados, no se entera.

  22. Tan solo por él sufre su carne, sólo por él se lamenta su alma.

Job 15

  1. Elifaz de Temán tomó la palabra y dijo:

  2. ¿Responde un sabio con una ciencia de aire, hincha su vientre de solano,

  3. replicando con palabras vacías, con discursos inútiles?

  4. ¡Tú llegas incluso a destruir la piedad, a anular los piadosos coloquios ante Elohim!

  5. Ya que tu culpa inspira tus palabras, y eliges el hablar de los astutos,

  6. tu propia boca te condena, que no yo, tus mismos labios atestiguan contra ti.

  7. ¿Has nacido tú el primero de los hombres? ¿Se te dio a luz antes que a las colinas?

  8. ¿Escuchas acaso los secretos de Elohim? ¿acaparas la sabiduría?!

  9. ¿Qué sabes tú, que nosotros no sepamos? ¿qué comprendes, que a nosotros se escape?

  10. ¡También entre nosotros hay un cano, un anciano, más cargado de días que tu padre!

  11. ¿Te parecen poco los consuelos divinos, y una palabra que con dulzura se te dice?

  12. ¡Cómo te arrebata el corazón, qué aviesos son tus ojos,

  13. cuando revuelves contra Elohim tu furia y echas palabras por la boca!

  14. ¿Cómo puede ser puro un hombre? ¿cómo ser justo el nacido de mujer?

  15. Si ni en sus santos tiene Elohim confianza, y ni los cielos son puros a sus ojos,

  16. ¡cuánto menos un ser abominable y corrompido, el hombre, que bebe la iniquidad como agua!

  17. Voy a instruirte, escúchame, voy a contarte lo que he visto,

  18. lo que transmiten los sabios, sin pasar por alto nada de sus padres,

  19. — a ellos solos les fue dada la tierra, sin que se mezclara extranjero entre ellos -:

  20. «Todos sus días vive el malvado en tormento, contados están los años asignados al tirano.

  21. Grito de espanto resuena en sus oídos, en plena paz el bandido le asalta.

  22. No espera escapar a las tinieblas, y se ve destinado a la espada.

  23. Asignado como pasto de los buitres, sabe que su ruina es inminente. La hora de las tinieblas

  24. le espanta, la ansiedad y la angustia le invaden, como un rey pronto al asalto.

  25. ¡Alzaba él su mano contra Elohim, se atrevía a retar a Shaday!

  26. Embestía contra él, el cuello tenso, tras las macizas gibas de su escudo;

  27. porque tenía el rostro cubierto de grasa, en sus ijadas había echado sebo,

  28. y habitaba ciudades destruidas, casas inhabitadas que amenazaban convertirse en ruinas.

  29. No se enriquecerá, no será estable su fortuna, su sombra no cubrirá la tierra,

  30. (ni escapará a las tinieblas). Agotará sus renuevos la llama, su flor será barrida por el viento.

  31. No se fíe de su elevada talla, pues vanidad es su follaje.

  32. Se amustiará antes de tiempo, y sus ramas no reverdecerán.

  33. Sacudirá como la viña sus agraces, como el olivo dejará caer su flor.

  34. Sí, es estéril la ralea del impío, devora el fuego la tienda del soborno.

  35. Quien concibe dolor, desgracia engendra, su vientre incuba decepción»

II Corintios 5

  1. Porque sabemos que si esta tienda, que es nuestra morada terrestre, se desmorona, tenemos un edificio que es de Elohim: una morada eterna, no hecha por mano humana, que está en los cielos.

  2. Y así gemimos en este estado, deseando ardientemente ser revestidos de nuestra habitación celeste,

  3. si es que nos encontramos vestidos, y no desnudos.

  4. ¡Sí!, los que estamos en esta tienda gemimos abrumados. No es que queramos ser devestidos, sino más bien sobrevestidos, para que lo mortal sea absorbido por la vida.

  5. Y el que nos ha destinado a eso es Elohim, el cual nos ha dado en arras el Ruaj.

  6. Así pues, siempre llenos de buen ánimo, sabiendo que, mientras habitamos en el cuerpo, vivimos lejos del Adon,

  7. pues caminamos en la fe y no en la visión…

  8. Estamos, pues, llenos de buen ánimo y preferimos salir de este cuerpo para vivir con el Adon.

  9. Por eso, bien en nuestro cuerpo, bien fuera de él, nos afanamos por agradarle.

  10. Porque es necesario que todos nosotros seamos puestos al descubierto ante el tribunal de Yeshúa, para que cada cual reciba conforme a lo que hizo durante su vida mortal, el bien o el mal.

  11. Por tanto, conociendo el temor del Adon, tratamos de persuadir a los hombres, pues ante Elohim estamos al descubierto, como espero que ante vuestras conciencias también estemos al descubierto.

  12. No volvemos a recomendarnos ante vosotros; solamente queremos daros ocasión para gloriaros de nosotros y así tengáis cómo responder a los que se glorían de lo exterior, y no de lo que está en el corazón.

  13. En efecto, si hemos perdido el juicio, ha sido por Elohim; y si somos sensatos, lo es por vosotros.

  14. Porque el amor de Yeshúa nos apremia al pensar que, si uno murió por todos, todos por tanto murieron.

  15. Y murió por todos, para que ya no vivan para sí los que viven, sino para aquel que murió y resucitó por ellos.

  16. Así que, en adelante, ya no conocemos a nadie según la carne. Y si conocimos a Yeshúa según la carne, ya no le conocemos así.

  17. Por tanto, el que está en Yeshúa, es una nueva creación; pasó lo viejo, todo es nuevo.

  18. Y todo proviene de Elohim, que nos reconcilió consigo por Yeshúa y nos confió el ministerio de la reconciliación.

  19. Porque en Ýeshúa estaba Elohim reconciliando al mundo consigo, no tomando en cuenta las transgresiones de los hombres, sino poniendo en nosotros la palabra de la reconciliación.

  20. Somos, pues, embajadores de Yeshúa, como si Elohim exhortara por medio de nosotros. En nombre de Yeshúa os suplicamos: ¡reconciliaos con Elohim!

  21. A quien no conoció pecado, le hizo pecado por nosotros, para que viniésemos a ser justicia de Elohim en él.

II Corintios 6

  1. Y como cooperadores suyos que somos, os exhortamos a que no recibáis en vano la gracia de Elohim.

  2. Pues dice él: En el tiempo favorable te escuché y en el día de salvación te ayudé. Mirad ahora el momento favorable; mirad ahora el día de salvación.

  3. A nadie damos ocasión alguna de tropiezo, para que no se haga mofa del ministerio,

  4. antes bien, nos recomendamos en todo como ministros de Elohim: con mucha constancia en tribulaciones, necesidades, angustias;

  5. en azotes, cárceles, sediciones; en fatigas, desvelos, ayunos;

  6. en pureza, ciencia, paciencia, bondad; en el Ruaj Hakodesh, en caridad sincera,

  7. en la palabra de verdad, en el poder de Elohim; mediante las armas de la justicia: las de la derecha y las de la izquierda;

  8. en gloria e ignominia, en calumnia y en buena fama; tenidos por impostores, siendo veraces;

  9. como desconocidos, aunque bien conocidos; como quienes están a la muerte, pero vivos; como castigados, aunque no condenados a muerte;

  10. como tristes, pero siempre alegres; como pobres, aunque enriquecemos a muchos; como quienes nada tienen, aunque todo lo poseemos.

  11. ¡Corintios!, os hemos hablado con toda franqueza; nuestro corazón se ha abierto de par en par.

  12. No está cerrado nuestro corazón para vosotros; los vuestros sí que lo están para nosotros.

  13. Correspondednos; os hablo como a hijos; abríos también vosotros.

  14. ¡No unciros en yugo desigual con los infieles! Pues ¿qué relación hay entre la justicia y la iniquidad? ¿Qué unión entre la luz y las tinieblas?

  15. ¿Qué armonía entre Yeshúa y Beliar? ¿Qué participación entre el fiel y el infiel?

  16. ¿Qué conformidad entre el santuario de Elohim y el de los ídolos? Porque nosotros somos santuario de Elohim vivo, como dijo Elohim: Habitaré en medio de ellos y andaré entre ellos; yo seré su Elohim y ellos serán mi pueblo.

  17. Por tanto, salid de entre ellos y apartaos, dice el Adon. No toquéis cosa impura, y yo os acogeré.

  18. Yo seré para vosotros padre, y vosotros seréis para mí hijos e hijas, dice el Señor todopoderoso.

Tehilim 143

  1. Salmo. De David. Yahweh, escucha mi oración, presta oído a mis súplicas, por tu lealtad respóndeme, por tu justicia;

  2. no entres en juicio con tu siervo, pues no es justo ante ti ningún viviente.

  3. Persigue mi alma el enemigo, mi vida estrella contra el suelo; me hace morar en las tinieblas, como los que han muerto para siempre;

  4. se apaga en mí el aliento, mi corazón dentro de mí enmudece.

  5. Me acuerdo de los días de antaño, medito en todas tus acciones, pondero las obras de tus manos;

  6. hacia ti mis manos tiendo, mi alma es como una tierra que tiene sed de ti.

  7. ¡Oh, pronto, respóndeme, Yahweh, el aliento me falta; no escondas lejos de mí tu rostro, pues sería yo como los que bajan a la fosa!

  8. Haz que sienta tu amor a la mañana, porque confío en ti; hazme saber el camino a seguir, porque hacia ti levanto mi alma.

  9. Líbrame de mis enemigos, Yahweh en ti me refugio;

  10. enséñame a cumplir tu voluntad, porque tú eres mi Elohim; tu espíritu que es bueno me guíe por una tierra llana.

  11. Por tu nombre, Yahweh, dame la vida, por tu justicia saca mi alma de la angustia;

  12. por tu amor aniquila a mis enemigos, pierde a todos los que oprimen mi alma, porque yo soy tu servidor.