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Parashot 27 de mayo 2023

Parashot 27 de mayo 2023

Job 32–33, Efesios 4-5 y Tehilim 2

Job 32

  1. Aquellos tres hombres dejaron de replicar a Job, porque se tenía por justo.

  2. Entonces montó en cólera Elihú, hijo de Barakel el buzita, de la familia de Ram. Su cólera se inflamó contra Job, porque pretendía tener razón frente a Elohim;

  3. y también contra sus tres amigos, porque no habían hallado ya nada que replicar y de esa manera habían dejado mal a Elohim.

  4. Mientras hablaban ellos con Job, Elihú se había mantenido a la expectativa, porque eran más viejos que él.

  5. Pero cuando vio que en la boca de los tres hombres ya no quedaba respuesta, montó en cólera.

  6. Tomó, pues, la palabra Elihú, hijo de Barakel el buzita, y dijo: Soy pequeño en edad, y vosotros sois viejos; por eso tenía miedo, me asustaba el declararos mi saber.

  7. Me decía yo: «Hablará la edad, los muchos años enseñarán sabiduría.»

  8. Pero en verdad, es un soplo en el hombre, es el Ruaj de Shaday lo que hace inteligente.

  9. No son sabios los que están llenos de años, ni los viejos quienes comprenden lo que es justo.

  10. Por eso he dicho: Escuchadme, voy a declarar también yo mi saber.

  11. Hasta ahora vuestras razones esperaba, prestaba oído a vuestros argumentos; mientras tratabais de buscar vocablos,

  12. tenía puesta en vosotros mi atención. Y veo que ninguno a Job da réplica, nadie de entre vosotros a sus dichos responde.

  13. No digáis, pues: «Hemos hallado la sabiduría; nos instruye Elohim, no un hombre.»

  14. No hilaré yo palabras como ésas, no le replicaré en vuestros términos.

  15. Han quedado vencidos, no han respondido más: les han faltado las palabras.

  16. He esperado, pero ya que no hablan, puesto que se han quedado sin respuesta,

  17. responderé yo por mi parte, declararé también yo mi saber.

  18. Pues estoy lleno de palabras, me urge un soplo desde dentro.

  19. Es, en mi seno, como vino sin escape, que hace reventar los odres nuevos.

  20. Hablaré para desahogarme, abriré los labios y replicaré.

  21. No tomaré el partido de ninguno, a nadie adularé.

  22. Pues yo no sé adular: bien pronto me aventaría mi Hacedor.

Job 33

  1. Ten a bien, Job, escuchar mis palabras, presta oído a todas mis razones.

  2. Ya ves que he abierto mi boca, en mi paladar habla mi lengua.

  3. Mi corazón dará palabras cuerdas, la pura verdad dirán mis labios.

  4. El soplo de Elohim me hizo, me animó el aliento de Shaday.

  5. Si eres capaz, replícame, ¡alerta, ponte en guardia ante mí!

  6. Mira, soy como tú, no soy un dios, también yo de arcilla fui plasmado.

  7. Por eso mi terror no te ha de espantar, no pesará mi mano sobre ti.

  8. No has hecho más que decir a mis propios oídos, — pues he oído el son de tus palabras -:

  9. «Puro soy, sin delito; limpio estoy, no hay culpa en mí.

  10. Pero él inventa contra mí pretextos, y me reputa como su enemigo;

  11. mis pies pone en el cepo, espía todas mis sendas.»

  12. Pues bien, respondo, en esto no tienes razón, porque Elohim es más grande que el hombre.

  13. ¿Por qué te querellas tú con él porque no responda a todas tus palabras?

  14. Habla Elohim una vez, y otra vez, sin que se le haga caso.

  15. En sueños, en visión nocturna, cuando un letargo cae sobre los hombres, mientras están dormidos en su lecho,

  16. entonces abre él el oído de los hombres, y con sus apariciones les espanta,

  17. para apartar al hombre de sus obras y acabar con su orgullo de varón,

  18. para librar su alma de la fosa y su vida de pasar el Canal.

  19. También es corregido por el dolor en su camilla, por el temblor continuo de sus huesos,

  20. cuando a su vida el alimento asquea y a su alma los manjares exquisitos,

  21. cuando su carne desaparece de la vista, y sus huesos, que no se veían, aparecen;

  22. cuando su alma a la fosa se aproxima y su vida a la morada de los muertos.

  23. Si hay entonces junto a él un Angel, un Mediador escogido entre mil, que declare al hombre su deber,

  24. que de él se apiade y diga: «Líbrale de bajar a la fosa, yo he encontrado el rescate de su alma»,

  25. su carne se renueva de vigor juvenil, vuelve a los días de su adolescencia.

  26. Invoca a Elohim, que le otorga su favor, y va a ver con júbilo su rostro Anuncia a los demás su justicia,

  27. canta así entre los hombres: «Yo había pecado y torcido el derecho, mas Elohim no me ha dado el merecido.

  28. Ha librado mi alma de pasar por la fosa, y mi vida contempla la luz.»

  29. He aquí todo lo que hace Elohim, dos y tres veces con el hombre,

  30. para recobrar su alma de la fosa, para que sea alumbrado con la luz de los vivos.

  31. Atiende, Job, escúchame, guarda silencio, y yo hablaré.

  32. Si tienes algo que decir, replícame, habla, pues yo deseo darte la razón.

  33. Si no, escúchame, guarda silencio, y yo te enseñaré sabiduría.

Efesios 4

  1. Os exhorto, pues, yo, preso por el Señor, a que viváis de una manera digna de la vocación con que habéis sido llamados,

  2. con toda humildad, mansedumbre y paciencia, soportándoos unos a otros por amor,

  3. poniendo empeño en conservar la unidad del Ruaj con el vínculo de la paz.

  4. Un solo Cuerpo y un solo Ruaj, como una es la esperanza a que habéis sido llamados.

  5. Un solo Señor, una sola emuna, un solo bautismo,

  6. un solo Elohim y Abba de todos, que está sobre todos, por todos y en todos.

  7. A cada uno de nosotros le ha sido concedido el favor divino a la medida de los dones de Yeshúa.

  8. Por eso dice: Subiendo a la altura, llevó cautivos y dio dones a los hombres.

  9. ¿Qué quiere decir «subió» sino que también bajó a las regiones inferiores de la tierra?

  10. Este que bajó es el mismo que subió por encima de todos los cielos, para llenarlo todo.

  11. El mismo «dio» a unos el ser apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelizadores; a otros, pastores y maestros,

  12. para el recto ordenamiento de los santos en orden a las funciones del ministerio, para edificación del Cuerpo de Yeshúa,

  13. hasta que lleguemos todos a la unidad de la emuna y del conocimiento pleno del Hijo de Elohim, al estado de hombre perfecto, a la madurez de la plenitud de Yeshúa.

  14. Para que no seamos ya niños, llevados a la deriva y zarandeados por cualquier viento de doctrina, a merced de la malicia humana y de la astucia que conduce engañosamente al error,

  15. antes bien, siendo sinceros en el amor, crezcamos en todo hasta Aquel que es la Cabeza, Yeshúa,

  16. de quien todo el Cuerpo recibe trabazón y cohesión por medio de toda clase de junturas que llevan la nutrición según la actividad propia de cada una de las partes, realizando así el crecimiento del cuerpo para su edificación en el amor.

  17. Os digo, pues, esto y os conjuro en el Señor, que no viváis ya como viven los gentiles, según la vaciedad de su mente,

  18. sumergido su pensamiento en las tinieblas y excluidos de la vida de Elohim por la ignorancia que hay en ellos, por la dureza de su cabeza

  19. los cuales, habiendo perdido el sentido moral, se entregaron al libertinaje, hasta practicar con desenfreno toda suerte de impurezas.

  20. Pero no es éste el Yeshúa que vosotros habéis aprendido,

  21. si es que habéis oído hablar de él y en él habéis sido enseñados conforme a la verdad de Yeshúa

  22. a despojaros, en cuanto a vuestra vida anterior, del hombre viejo que se corrompe siguiendo la seducción de las concupiscencias,

  23. a renovar el espíritu de vuestra mente,

  24. y a revestiros del Hombre Nuevo, creado según Elohim, en la justicia y santidad de la verdad.

  25. Por tanto, desechando la mentira, hablad con verdad cada cual con su prójimo, pues somos miembros los unos de los otros.

  26. Si os airáis, no pequéis; no se ponga el sol mientras estéis airados,

  27. ni deis ocasión al Diablo.

  28. El que robaba, que ya no robe, sino que trabaje con sus manos, haciendo algo útil para que pueda hacer partícipe al que se halle en necesidad.

  29. No salga de vuestra boca palabra dañosa, sino la que sea conveniente para edificar según la necesidad y hacer el bien a los que os escuchen.

  30. No entristezcáis al Ruaj Hakodesh de Elohim, con el que fuisteis sellados para el día de la redención.

  31. Toda acritud, ira, cólera, gritos, maledicencia y cualquier clase de maldad, desaparezca de entre vosotros.

  32. Sed más bien buenos entre vosotros, entrañables, perdonándoos mutuamente como os perdonó Elohim en Yeshúa.

Efesios 5

  1. Sed, pues, imitadores de Elohim, como hijos queridos,

  2. y vivid en el amor como Yeshúa os amó y se entregó por nosotros como oblación y víctima de suave aroma.

  3. La fornicación, y toda impureza o codicia, ni siquiera se mencione entre vosotros, como conviene a los santos.

  4. Lo mismo de la grosería, las necedades o las chocarrerías, cosas que no están bien; sino más bien, acciones de gracias.

  5. Porque tened entendido que ningún fornicario o impuro o codicioso — que es ser idólatra — participará en la herencia del Reino de Yeshúa y de Elohim.

  6. Que nadie os engañe con vanas razones, pues por eso viene le cólera de Elohim sobre los rebeldes.

  7. No tengáis parte con ellos.

  8. Porque en otro tiempo fuisteis tinieblas; mas ahora sois luz en el Señor. Vivid como hijos de la luz;

  9. pues el fruto de la luz consiste en toda bondad, justicia y verdad.

  10. Examinad qué es lo que agrada al Señor,

  11. y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, antes bien, denunciadlas.

  12. Cierto que ya sólo el mencionar las cosas que hacen ocultamente da vergüenza;

  13. pero, al ser denunciadas, se manifiestan a la luz.

  14. Pues todo lo que queda manifiesto es luz. Por eso se dice: Despierta tú que duermes, y levántate de entre los muertos, y te iluminará Yeshúa.

  15. Así pues, mirad atentamente cómo vivís; que no sea como imprudentes, sino como prudentes;

  16. aprovechando bien el tiempo presente, porque los días son malos.

  17. Por tanto, no seáis insensatos, sino comprended cuál es la voluntad de Señor.

  18. No os embriaguéis con vino, que es causa de libertinaje; llenaos más bien del Ruaj.

  19. Recitad entre vosotros salmos, himnos y cánticos inspirados; cantad y salmodiad en vuestro corazón al Señor,

  20. dando gracias continuamente y por todo a Elohim Padre, en nombre de nuestro Señor Yeshúa Hamashiaj.

  21. Sed sumisos los unos a los otros en el temor de Yeshúa.

  22. Las mujeres a sus maridos, como al Señor,

  23. porque el marido es cabeza de la mujer, como Yeshúa es Cabeza de la Iglesia, el salvador del Cuerpo.

  24. Así como la Iglesia está sumisa a Yeshúa, así también las mujeres deben estarlo a sus maridos en todo.

  25. Maridos, amad a vuestras mujeres como Yeshúa amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella,

  26. para santificarla, purificándola mediante el baño del agua, en virtud de la palabra,

  27. y presentársela resplandeciente a sí mismo; sin que tenga mancha ni arruga ni cosa parecida, sino que sea santa e inmaculada.

  28. Así deben amar los maridos a sus mujeres como a sus propios cuerpos. El que ama a su mujer se ama a sí mismo.

  29. Porque nadie aborreció jamás su propia carne; antes bien, la alimenta y la cuida con cariño, lo mismo que Yeshúa a la Iglesia,

  30. pues somos miembros de su Cuerpo.

  31. Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos se harán una sola carne.

  32. Gran misterio es éste, lo digo respecto a Yeshúa y la Iglesia.

  33. En todo caso, en cuanto a vosotros, que cada uno ame a su mujer como a sí mismo; y la mujer, que respete al marido.

Tehilim 2

  1. ¿Por qué se agitan las naciones, y los pueblos mascullan planes vanos?

  2. Se yerguen los reyes de la tierra, los caudillos conspiran aliados contra Yahweh y contra su Ungido:

  3. «¡Rompamos sus coyundas, sacudámonos su yugo!»

  4. El que se sienta en los cielos se sonríe, Yahweh se burla de ellos.

  5. Luego en su cólera les habla, en su furor los aterra:

  6. «Ya tengo yo consagrado a mi rey en Sión mi monte santo.»

  7. Voy a anunciar el decreto de Yahweh: El me ha dicho: «Tú eres mi hijo; yo te he engendrado hoy.

  8. Pídeme, y te daré en herencia las naciones, en propiedad los confines de la tierra.

  9. Con cetro de hierro, los quebrantarás, los quebrarás como vaso de alfarero.»

  10. Y ahora, reyes, comprended, corregíos, jueces de la tierra.

  11. Servid a Yahweh con temor,

  12. con temblor besad sus pies; no se irrite y perezcáis en el camino, pues su cólera se inflama de repente. ¡Venturosos los que a él se acogen!