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Parashot 3 de agosto 2024

Parashot 3 de agosto 2024

Eclesiástico 44-45, Marcos 8-9 y Tehilim 64

Eclesiástico 44

  1. Hagamos ya el elogio de los hombres ilustres, de nuestros padres según su sucesión.

  2. Grandes glorias que creó el Adon, grandezas desde tiempos antiguos.

  3. Hubo soberanos en sus reinos, hombres renombrados por su poderío, consejeros por su inteligencia, vaticinadores de oráculos en sus profecías

  4. guías del pueblo por sus consejos, por su inteligencia de la literatura popular, - sabias palabras había en su instrucción -

  5. inventores de melodías musicales, compositores de escritos poéticos,

  6. hombres ricos bien provistos de fuerza, viviendo en paz en sus moradas.

  7. Todos estos fueron honrados en su generación, objeto de gloria fueron en sus días.

  8. Hubo entre ellos quienes dejaron nombre, para que se hablara de ellos con elogio.

  9. De otros no ha quedado recuerdo, desaparecieron como si no hubieran existido, pasaron cual si a ser no llegaran, así como sus hijos después de ellos.

  10. Mas de otro modo estos hombres de bien, cuyas acciones justas no han quedado en olvido.

  11. Con su linaje permanece una rica herencia, su posteridad.

  12. En las alianzas se mantuvo su linaje, y sus hijos gracias a ellos.

  13. Para siempre permanece su linaje, y su gloria no se borrará.

  14. Sus cuerpos fueron sepultados en paz, y su nombre vive por generaciones.

  15. Su sabiduría comentarán los pueblos, su elogio lo publicará la asamblea.

  16. Henoc agradó al Adon, y fue arrebatado, ejemplo de penitencia para las generaciones.

  17. Perfectamente justo Noé fue hallado, en el tiempo de la ira se hizo reconciliación. Gracias a él tuvo un resto la tierra, cuando llegó el diluvio.

  18. Alianzas eternas fueron con él pactadas, para que no fuera ya aniquilada por el diluvio toda carne.

  19. Abraham, padre insigne de una multitud de naciones, no se halló quien le igualara en gloria.

  20. El guardó la ley del Altísimo, y con él entró en alianza. En su carne grabó la alianza, y en la prueba fue hallado fiel.

  21. Por eso Elohim le prometió con juramento bendecir por su linaje a las naciones, multiplicarle como el polvo de la tierra, encumbrar como las estrellas su linaje, y darles una herencia de mar a mar, desde el Río hasta los confines de la tierra.

  22. A Isaac le aseguró lo mismo, en gracia a su padre Abraham.

  23. La bendición de todos los hombres y la alianza las hizo reposar en la cabeza de Jacob. Le confirmó en sus bendiciones, y le otorgó su herencia. El dividió sus partes y las repartió entre las doce tribus.

Eclesiástico 45

  1. Hizo salir de él un hombre de bien, que hallaba gracia a los ojos de todos, amado por Elohim y por los hombres, Moisés, cuya memoria está envuelta en bendiciones.

  2. Le hizo en gloria comparable a los santos, le engrandeció para temor de los enemigos.

  3. Por su palabra puso fin a los prodigios, y le glorificó delante de los reyes; le dio para su pueblo mandamientos, y le mostró algo de su gloria.

  4. En fidelidad y mansedumbre le santificó, le eligió entre toda carne.

  5. Le hizo oír su voz, y le introdujo en la calígine; cara a cara le dio los mandamientos, la ley de vida y de saber, para enseñar a Jacob su alianza, y sus decretos a Israel.

  6. Exaltó a Aarón, un santo semejante a éste, su hermano, de la tribu de Leví.

  7. Le afirmó como alianza eterna, y le dio el sacerdocio del pueblo. Le hizo feliz con su espléndido ornamento, le ciño de gloriosa vestidura.

  8. Le vistió de honor perfecto, y le confirmó con insignias de poder, calzones, túnica y efod.

  9. Le puso alrededor granadas, y campanillas de oro, bien de ellas todo en torno, para que tintinearan al andar y resonaran bien por todo el Templo, como memorial para los hijos de su pueblo;

  10. y vestimenta sacra, de oro y de jacinto y de púrpura, obra de bordador, y pectoral del juicio, el Urim y el Tummim, hilado de escarlata, obra de artista;

  11. piedras preciosas, grabadas como sellos, en engaste de oro, obra de joyero, para memorial por la escritura grabada, según el número de las tribus de Israel;

  12. corona de oro por encima de la tiara, inscripción del sello de consagración, prestigio de honor, obra magnífica, delicia de los ojos este adorno.

  13. Galanuras no hubo tales antes de él, y jamás se las vistió extranjero, sino sólo sus hijos, sus vástagos por siempre.

  14. Sus sacrificios se consumían totalmente dos veces al día sin interrupción.

  15. Llenó Moisés sus manos, le ungió con óleo santo. Fue ello para él alianza eterna, y para su linaje cuanto dure el cielo, para presidir el culto, ejercer el sacerdocio y bendecir a su pueblo en nombre del Adon.

  16. Le eligió entre todos los vivientes para presentar la ofrenda al Adon, el incienso y el aroma en memorial, y hacer expiación por el pueblo.

  17. Le dio, por sus mandamientos, potestad sobre las prescripciones legales, para enseñar a Jacob sus dictámenes e ilustrar a Israel en su ley.

  18. Se confabularon contra él extranjeros y en el desierto tuvieron celos de él, los hombres de Datán y de Abirón, la banda de Coré, llena de ira y de furor.

  19. Lo vió el Adon y se irritó, y acabó con ellos en el ardor de su ira. Hizo prodigios contra ellos, devorándolos por el fuego de su llama.

  20. Aumentó la gloria de Aarón y le dio una heredad, le otorgó las primicias, sobre todo el pan a saciedad.

  21. Por eso comen ellos los sacrificios del Adon. que él le concedió a él y a su linaje.

  22. Aunque en la tierra del pueblo no tiene heredad, ni hay en el pueblo parte para él: que «Yo soy tu parte y tu heredad».

  23. Pinjás, hijo de Eleazar, tercero en gloria, porque fue celoso del temor del Adon, y se mantuvo firme en la revuelta del pueblo por la energía de su alma resuelta, y obtuvo así el perdón para Israel.

  24. Por eso se hizo con él una alianza de paz, de presidir el santuario y a su pueblo, para que le tocara a él y a su linaje la dignidad del sumo sacerdocio por los siglos.

  25. Hubo también alianza con David, hijo de Jesé, de la tribu de Judá, herencia real de hijo a hijo sólo, mientras la herencia de Aarón pasa a todo su linaje.

  26. Dé Elohim sabiduría a vuestro corazón para juzgar a su pueblo con justicia, y que no se desvirtúen los valores de los padres, ni su gloria en sus generaciones.

Marcos 8

  1. Por aquellos días, habiendo de nuevo mucha gente y no teniendo qué comer, llama Yeshúa a sus discípulos y les dice:

  2. «Siento compasión de esta gente, porque hace ya tres días que permanecen conmigo y no tienen qué comer.

  3. Si los despido en ayunas a sus casas, desfallecerán en el camino, y algunos de ellos han venido de lejos.»

  4. Sus discípulos le respondieron: «¿Cómo podrá alguien saciar de pan a éstos aquí en el desierto?»

  5. El les preguntaba: «¿Cuántos panes tenéis?» Ellos le respondieron: «Siete.»

  6. Entonces él mandó a la gente acomodarse sobre la tierra y, tomando los siete panes y dando gracias, los partió e iba dándolos a sus discípulos para que los sirvieran, y ellos los sirvieron a la gente.

  7. Tenían también unos pocos pececillos. Y, pronunciando la bendición sobre ellos, mandó que también los sirvieran.

  8. Comieron y se saciaron, y recogieron de los trozos sobrantes siete espuertas.

  9. Fueron unos 4.000; y Yeshúa los despidió.

  10. Subió a continuación a la barca con sus discípulos y se fue a la región de Dalmanutá.

  11. Y salieron los fariseos y comenzaron a discutir con él, pidiéndole una señal del cielo, con el fin de ponerle a prueba.

  12. Dando un profundo gemido desde lo íntimo de su ser, dice: «¿Por qué esta generación pide una señal? Yo os aseguro: no se dará, a esta generación ninguna señal.»

  13. Y, dejándolos, se embarcó de nuevo, y se fue a la orilla opuesta.

  14. Se habían olvidado de tomar panes, y no llevaban consigo en la barca más que un pan.

  15. El les hacía esta advertencia: «Abrid los ojos y guardaos de la levadura de los fariseos y de la levadura de Herodes.»

  16. Ellos hablaban entre sí que no tenían panes.

  17. Dándose cuenta, les dice: «¿Por qué estáis hablando de que no tenéis panes? ¿Aún no comprendéis ni entendéis? ¿Es que tenéis la mente embotada?

  18. ¿Teniendo ojos no véis y teniendo oídos no oís? ¿No os acordáis de

  19. cuando partí los cinco panes para los 5.000? ¿Cuántos canastos llenos de trozos recogisteis?» «Doce», le dicen.

  20. «Y cuando partí los siete entre los 4.000, ¿cuántas espuertas llenas de trozos recogisteis?» Le dicen: «Siete.»

  21. Y continuó: «¿Aún no entendéis?»

  22. Llegan a Betsaida. Le presentan un ciego y le suplican que le toque.

  23. Tomando al ciego de la mano, le sacó fuera del pueblo, y habiéndole puesto saliva en los ojos, le impuso las manos y le preguntaba: «¿Ves algo?»

  24. El, alzando la vista, dijo: «Veo a los hombres, pues los veo como árboles, pero que andan.»

  25. Después, le volvió a poner las manos en los ojos y comenzó a ver perfectamente y quedó curado, de suerte que veía de lejos claramente todas las cosas.

  26. Y le envió a su casa, diciéndole: «Ni siquiera entres en el pueblo.»

  27. Salió Yeshúa con sus discípulos hacia los pueblos de Cesarea de Filipo, y por el camino hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que soy yo?»

  28. Ellos le dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que uno de los profetas.»

  29. Y él les preguntaba: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?» Pedro le contesta: «Tú eres el Yeshúa .»

  30. Y les mandó enérgicamente que a nadie hablaran acerca de él.

  31. Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar a los tres días.

  32. Hablaba de esto abiertamente. Tomándole aparte, Pedro, se puso a reprenderle.

  33. Pero él, volviéndose y mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro, diciéndole: «¡Quítate de mi vista, Satanás! porque tus pensamientos no son los de Elohim, sino los de los hombres.»

  34. Llamando a la gente a la vez que a sus discípulos, les dijo: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame.

  35. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá; pero quien pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará.

  36. Pues ¿de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si arruina su vida?

  37. Pues ¿qué puede dar el hombre a cambio de su vida?

  38. Porque quien se avergüence de mí y de mis palabras en esta generación adúltera y pecadora, también el Hijo del hombre se avergonzará de él cuando venga en la gloria de su Padre con los santos ángeles.»

Marcos 9

  1. Les decía también: «Yo os aseguro que entre los aquí presentes hay algunos que no gustarán la muerte hasta que vean venir con poder el Reino de Elohim»

  2. Seis días después, toma Yeshúa consigo a Pedro, Santiago y Juan, y los lleva, a ellos solos, aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos,

  3. y sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, tanto que ningún batanero en la tierra sería capaz de blanquearlos de ese modo.

  4. Se les aparecieron Elías y Moisés, y conversaban con Yeshúa.

  5. Toma la palabra Pedro y dice a Yeshúa: «Rabbí, bueno es estarnos aquí. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías»;

  6. - pues no sabía qué responder ya que estaban atemorizados -.

  7. Entonces se formó una nube que les cubrió con su sombra, y vino una voz desde la nube: «Este es mi Hijo amado, escuchadle.»

  8. Y de pronto, mirando en derredor, ya no vieron a nadie más que a Yeshúa solo con ellos.

  9. Y cuando bajaban del monte les ordenó que a nadie contasen lo que habían visto hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos.

  10. Ellos observaron esta recomendación, discutiendo entre sí qué era eso de «resucitar de entre los muertos.»

  11. Y le preguntaban: «¿Por qué dicen los escribas que Elías debe venir primero?»

  12. El les contestó: «Elías vendrá primero y restablecerá todo; mas, ¿cómo está escrito del Hijo del hombre que sufrirá mucho y que será despreciado?

  13. Pues bien, yo os digo: Elías ha venido ya y han hecho con él cuanto han querido, según estaba escrito de él.»

  14. Al llegar donde los discípulos, vio a mucha gente que les rodeaba y a unos escribas que discutían con ellos.

  15. Toda la gente, al verle, quedó sorprendida y corrieron a saludarle.

  16. El les preguntó: «¿De qué discutís con ellos?»

  17. Uno de entre la gente le respondió: «Maestro, te he traído a mi hijo que tiene un espíritu mudo

  18. y, dondequiera que se apodera de él, le derriba, le hace echar espurnarajos, rechinar de dientes y le deja rígido. He dicho a tus discípulos que lo expulsaran, pero no han podido.»

  19. El les responde: «¡Oh generación incrédula! ¿Hasta cuándo estaré con vosotros? ¿Hasta cuándo habré de soportaros? ¡Traédmelo!»

  20. Y se lo trajeron. Apenas el espíritu vio a Yeshúa, agitó violentamente al muchacho y, cayendo en tierra, se revolcaba echando espumarajos.

  21. Entonces él preguntó a su padre: «¿Cuánto tiempo hace que le viene sucediendo esto?» Le dijo: «Desde niño.

  22. Y muchas veces le ha arrojado al fuego y al agua para acabar con él; pero, si algo puedes, ayúdanos, compadécete de nosotros.»

  23. Yeshúa le dijo: «¡Qué es eso de si puedes! ¡Todo es posible para quien cree!»

  24. Al instante, gritó el padre del muchacho: «¡Creo, ayuda a mi poca fe!»

  25. Viendo Yeshúa que se agolpaba la gente, increpó al espíritu inmundo, diciéndole: «Espíritu sordo y mudo, yo te lo mando: sal de él y no entres más en él.»

  26. Y el espíritu salió dando gritos y agitándole con violencia. El muchacho quedó como muerto, hasta el punto de que muchos decían que había muerto.

  27. Pero Yeshúa, tomándole de la mano, le levantó y él se puso en pie.

  28. Cuando Yeshúa entró en casa, le preguntaban en privado sus discípulos: «¿Por qué nosotros no pudimos expulsarle?»

  29. Les dijo: «Esta clase con nada puede ser arrojada sino con la oración.»

  30. Y saliendo de allí, iban caminando por Galilea; él no quería que se supiera,

  31. porque iba enseñando a sus discípulos. Les decía: «El Hijo del hombre será entregado en manos de los hombres; le matarán y a los tres días de haber muerto resucitará.»

  32. Pero ellos no entendían lo que les decía y temían preguntarle.

  33. Llegaron a Cafarnaúm, y una vez en casa, les preguntaba: «¿De qué discutíais por el camino?»

  34. Ellos callaron, pues por el camino habían discutido entre sí quién era el mayor.

  35. Entonces se sentó, llamó a los Doce, y les dijo: «Si uno quiere ser el primero, sea el último de todos y el servidor de todos.»

  36. Y tomando un niño, le puso en medio de ellos, le estrechó entre sus brazos y les dijo:

  37. «El que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe; y el que me reciba a mí, no me recibe a mí sino a Aquel que me ha enviado.»

  38. Juan le dijo: «Maestro, hemos visto a uno que expulsaba demonios en tu nombre y no viene con nosotros y tratamos de impedírselo porque no venía con nosotros.»

  39. Pero Yeshúa dijo: «No se lo impidáis, pues no hay nadie que obre un milagro invocando mi nombre y que luego sea capaz de hablar mal de mí.

  40. Pues el que no está contra nosotros, está por nosotros.»

  41. «Todo aquel que os dé de beber un vaso de agua por el hecho de que sois de Yeshúa, os aseguro que no perderá su recompensa.»

  42. «Y al que escandalice a uno de estos pequeños que creen, mejor le es que le pongan al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos y que le echen al mar.

  43. Y si tu mano te es ocasión de pecado, córtatela. Más vale que entres manco en la Vida que, con las dos manos, ir a la gehenna, al fuego que no se apaga.

  44. Y si tu pie te es ocasión de pecado, córtatelo. Más vale que entres cojo en la Vida que, con los dos pies, ser arrojado a la gehenna.

  45. Y si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo. Más vale que entres con un solo ojo en el Reino de Elohim que, con los dos ojos, ser arrojado a la gehenna,

  46. donde su gusano no muere y el fuego no se apaga;

  47. pues todos han de ser salados con fuego.

  48. Buena es la sal; mas si la sal se vuelve insípida, ¿con qué la sazonaréis? Tened sal en vosotros y tened paz unos con otros.»

Tehilim 64

  1. Del maestro de coro. Salmo. De David.

  2. Escucha, oh Elohim la voz de mi gemido, del terror del enemigo guarda mi vida;

  3. ocúltame a la pandilla de malvados, a la turba de los agentes de mal.

  4. Los que afilan su lengua como espada, su flecha apuntan, palabra envenenada,

  5. para tirar a escondidas contra el íntegro, le tiran de improviso y nada temen.

  6. Se envalentonan en su acción malvada, calculan para tender lazos ocultos, dicen: «¿Quién lo observará

  7. y escrutará nuestros secretos?» El los escruta, aquel que escruta lo íntimo del hombre, el corazón profundo.

  8. Una saeta ha tirado Elohim, repentinas han sido sus heridas;

  9. les ha hecho caer por causa de su lengua, menean la cabeza todos los que los ven.

  10. Todo hombre temerá. anunciará la obra de Elohim y su acción comprenderá.

  11. El justo se alegrará en Yahweh, en él tendrá cobijo; y se gloriarán todos los de recto corazón.