Parashot 30 de diciembre 2023
Sabiduría 1-2, I Juan 4-5 y Tehilim 33
Sabiduría 1
Amad la justicia, los que juzgáis la tierra, pensad rectamente del Adon y con sencillez de corazón buscadle.
Porque se deja hallar de los que no le tientan, se manifesta a los que no desconfían de él.
Pues los pensamientos tortuosos apartan de Elohim y el Poder, puesto a prueba, rechaza a los insensatos.
En efecto, en alma fraudulenta no entra la Sabiduría, no habita en cuerpo sometido al pecado;
pues el espíritu santo que nos educa huye del engaño, se aleja de los pensamientos necios y se ve rechazado al sobrevenir la iniquidad.
La Sabiduría es un espíritu que ama al hombre, pero no deja sin castigo los labios del blasfemo; que Elohim es testigo de sus riñones, observador veraz de su corazón y oye cuanto dice su lengua.
Porque el espíritu del Adon llena la tierra y él, que todo lo mantiene unido, tiene conocimiento de toda palabra.
Nadie, pues, que profiera iniquidades quedará oculto, ni le pasará por alto la Justicia vengadora.
Las deliberaciones del impío serán examinadas; el eco de sus palabras llegará hasta el Adon para castigo de sus maldades.
Un oído celoso lo escucha todo, no se le oculta ni el rumor de la murmuración.
Guardaos, pues, de murmuraciones inútiles, preservad vuestra lengua de la maledicencia; que la palabra más secreta no se pronuncia en vano, y la boca mentirosa da muerte al alma.
No os busquéis la muerte con los extravíos de vuestra, vida, no os atraigáis la ruina con las obras de vuestras manos;
que no fue Elohim quien hizo la muerte ni se recrea en la destrucción de los vivientes;
él todo lo creó para que subsistiera, las criaturas del mundo non saludables, no hay en ellas veneno de muerte ni imperio del Hades sobre la tierra,
porque la justicia es inmortal.
Pero los impíos con las manos y las palabras llaman a la muerte; teniéndola por amiga, se desviven por ella, y con ella conciertan un pacto, pues bien merecen que les tenga por suyos.
Sabiduría 2
Porque se dicen discurriendo desacertadamente: «Corta es y triste nuestra vida; no hay remedio en la muerte del hombre ni se sabe de nadie que haya vuelto del Hades.
Por azar llegamos a la existencia y luego seremos como si nunca hubiéramos sido. Porque humo es el aliento de nuestra nariz y el pensamiento, una chispa del latido de nuestro corazón;
al apagarse, el cuerpo se volverá ceniza y el espíritu se desvanecerá como aire inconsistente.
Caerá con el tiempo nuestro nombre en el olvido, nadie se acordará de nuestras obras; pasará nuestra vida como rastro de nube, se disipará como niebla acosada por los rayos del sol y por su calor vencida.
Paso de una sombra es el tiempo que vivimos, no hay retorno en nuestra muerte; porque se ha puesto el sello y nadie regresa.
Venid, pues, y disfrutemos de los bienes presentes, gocemos de las criaturas con el ardor de la juventud.
Hartémonos de vinos exquisitos y de perfumes, no se nos pase ninguna flor primaveral,
coronémonos de rosas antes que se marchiten;
ningún prado quede libre de nuestra orgía, dejemos por doquier constancia de nuestro negocijo; que nuestra parte es ésta, ésta nuestra herencia.
Oprimamos al justo pobre, no perdonemos a la viuda, no respetemos las canas llenas de años del anciano.
Sea nuestra fuerza norma de la justicia, que la debilidad, como se ve, de nada sirve.
Tendamos lazos al justo, que nos fastidia, se enfrenta a nuestro modo de obrar, nos echa en cara faltas contra la Ley y nos culpa de faltas contra nuestra educación.
Se gloría de tener el conocimiento de Elohim y se llama a sí mismo hijo del Adon.
Es un reproche de nuestros criterios, su sola presencia nos es insufrible,
lleva una vida distinta de todas y sus caminos son extraños.
Nos tiene por bastardos, se aparta de nuestros caminos como de impurezas; proclama dichosa la suerte final de los justos y se ufana de tener a Elohim por padre.
Veamos si sus palabras son verdaderas, examinemos lo que pasará en su tránsito.
Pues si el justo es hijo de Elohim, él le asistirá y le librará de las manos de sus enemigos.
Sometámosle al ultraje y al tormento para conocer su temple y probar su entereza.
Condenémosle a una muerte afrentosa, pues, según él, Elohim le visitará.»
Así discurren, pero se equivocan; los ciega su maldad;
no conocen los secretos de Elohim, no esperan recompensa por la santidad ni creen en el premio de las almas intachables.
Porque Elohim creó al hombre para la incorruptibilidad, le hizo imagen de su misma naturaleza;
mas por envidia del diablo entró la muerte en el mundo, y la experimentan los que le pertenecen.
I Juan 4
Queridos, no os fiéis de cualquier espíritu, sino examinad si los espíritus vienen de Elohim, pues muchos falsos profetas han salido al mundo.
Podréis conocer en esto el espíritu de Elohim: todo espíritu que confiesa a Yeshúa, venido en carne, es de Elohim;
y todo espíritu que no confiesa a Yeshúa, no es de Elohim; ese es el del Anticristo. El cual habéis oído que iba a venir; pues bien, ya está en el mundo.
Vosotros, hijos míos, sois de Elohim y los habéis vencido. Pues el que está en vosotros es más que el que está en el mundo.
Ellos son del mundo; por eso hablan según el mundo y el mundo los escucha.
Nosotros somos de Elohim. Quien conoce a Elohim nos escucha, quien no es de Elohim no nos escucha. En esto conocemos el espíritu de la verdad y el espíritu del error.
Queridos, amémonos unos a otros, ya que el amor es de Elohim, y todo el que ama ha nacido de Elohim y conoce a Elohim.
Quien no ama no ha conocido a Elohim, porque Elohim es Amor.
En esto se manifestó el amor que Elohim nos tiene; en que Elohim envió al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio de él.
En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Elohim, sino en que él nos amó y nos envió a su Hijo como propiciación por nuestros pecados.
Queridos, si Elohim nos amó de esta manera, también nosotros debemos amarnos unos a otros.
A Elohim nadie le ha visto nunca. Si nos amamos unos a otros, Elohim permanece en nosotros y su amor ha llegado en nosotros a su plenitud.
En esto conocemos que permanecemos en él y él en nosotros: en que nos ha dado de su Espíritu.
Y nosotros hemos visto y damos testimonio de que el Abba envió a su Hijo, como Salvador del mundo.
Quien confiese que Yeshúa es el Hijo de Elohim, Elohim permanece em él y él en Elohim.
Y nosotros hemos conocido el amor que Elohim nos tiene, y hemos creído en él. Elohim es Amor y quien permanece en el amor permanece en Elohim y Elohim en él.
En esto ha llegado el amor a su plenitud con nosotros: en que tengamos confianza en el día del Juicio, pues como él es, así somos nosotros en este mundo.
No hay temor en el amor; sino que el amor perfecto expulsa el temor, porque el temor mira el castigo;
quien teme no ha llegado a la plenitud en el amor. Nosotros amemos, porque él nos amó primero.
Si alguno dice: «Amo a Elohim», y aborrece a su hermano, es un mentiroso; pues quien no ama a su hermano, a quien ve, no puede amar a Elohim a quien no ve.
Y hemos recibido de él este mandamiento: quien ama a Elohim, ame también a su hermano.
I Juan 5
Todo el que cree que Yeshúa es el Yeshúa Hamashiaj ha nacido de Elohim; y todo el que ama a aquel que da el ser ama también al que ha nacido de él.
En esto conocemos que amamos a los hijos de Elohim: si amamos a Elohim y cumplimos sus mandamientos.
Pues en esto consiste el amor a Elohim: en que guardemos sus mandamientos. Y sus mandamientos no son pesados,
pues todo lo que ha nacido de Elohim vence al mundo. Y lo que ha conseguido la victoria sobre el mundo es nuestra emuna.
Pues, ¿quien es el que vence al mundo sino el que cree que Yeshúa es el Hijo de Elohim?
Este es el que vino por el agua y por la sangre: Yeshúa; no solamente en el agua, sino en el agua y en la sangre. Y el Ruaj es el que da testimonio, porque el Ruaj es la Verdad.
Pues tres son los que dan testimonio:
el Espíritu, el agua y la sangre, y los tres convienen en lo mismo.
Si aceptamos el testimonio de los hombres, mayor es el testimonio de Elohim, pues este es el testimonio de Elohim, que ha testimoniado acerca de su Hijo.
Quien cree en el Hijo de Elohim tiene el testimonio en sí mismo. Quien no cree a Elohim le hace mentiroso, porque no ha creído en el testimonio que Elohim ha dado acerca de su Hijo.
Y este es el testimonio: que Elohim nos ha dado vida eterna y esta vida está en su Hijo.
Quien tiene al Hijo, tiene la vida; quien no tiene al Hijo, no tiene la vida.
Os he escrito estas cosas a los que creéis en el nombre del Hijo de Elohim, para que os deis cuenta de que tenéis vida eterna.
En esto está la confianza que tenemos en él: en que si le pedimos algo según su voluntad, nos escucha.
Y si sabemos que nos escucha en lo que le pedimos, sabemos que tenemos conseguido lo que hayamos pedido.
Si alguno ve que su hermano comete un pecado que no es de muerte, pida y le dará vida - a los que cometan pecados que no son de muerte pues hay un pecado que es de muerte, por el cual no digo que pida -.
Toda iniquidad es pecado, pero hay pecado que no es de muerte.
Sabemos que todo el que ha nacido de Elohim no peca, sino que el Engendrado de Elohim le guarda y el Maligno no llega a tocarle.
Sabemos que somos de Elohim y que el mundo entero yace en poder del Maligno.
Pero sabemos que el Hijo de Elohim ha venido y nos ha dado inteligencia para que conozcamos al Verdadero. Nosotros estamos en el Verdadero, en su Hijo Yeshúa. Este es el Elohim verdadero y la Vida eterna.
Hijos míos, guardaos de los ídolos...
Tehilim 33
¡Gritad de júbilo, justos, por Yahweh!, de los rectos es propia la alabanza;
¡dad gracias a Yahweh con la cítara, salmodiad para él al arpa de diez cuerdas;
cantadle un cantar nuevo, tocad la mejor música en la aclamación!
Pues recta es la palabra de Yahweh, toda su obra fundada en la verdad;
él ama la justicia y el derecho, del amor de Yahweh está llena la tierra.
Por la palabra de Yahweh fueron hechos los cielos por el soplo de su boca toda su mesnada.
El recoge, como un dique, las aguas del mar, en depósitos pone los abismos.
¡Tema a Yahweh la tierra entera, ante él tiemblen todos los que habitan el orbe!
Pues él habló y fue así, mandó él y se hizo.
Yahweh frustra el plan de las naciones, hace vanos los proyectos de los pueblos;
mas el plan de Yahweh subsiste para siempre, los proyectos de su corazón por todas las edades.
¡Feliz la nación cuyo Elohim es Yahweh, el pueblo que se escogió por heredad!
Yahweh mira de lo alto de los cielos, ve a todos los hijos de Adán;
desde el lugar de su morada observa a todos los habitantes de la tierra,
él, que forma el corazón de cada uno, y repara en todas sus acciones.
No queda a salvo el rey por su gran ejército, ni el bravo inmune por su enorme fuerza.
Vana cosa el caballo para la victoria, ni con todo su vigor puede salvar.
Los ojos de Yahweh están sobre quienes le temen, sobre los que esperan en su amor,
para librar su alma de la muerte, y sostener su vida en la penuria.
Nuestra alma en Yahweh espera, él es nuestro socorro y nuestro escudo;
en él se alegra nuestro corazón, y en su santo nombre confiamos.
Sea tu amor, Yahweh, sobre nosotros, como está en ti nuestra esperanza.

