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Parashot 4 de febrero 2023

Parashot 4 de febrero 2023

Job 1–2, I Corintios 7–8 y Tehilim 136

Job 1

  1. Había una vez en el país de Us un hombre llamado Job: hombre cabal, recto, que temía a Elohim y se apartaba del mal.

  2. Le habían nacido siete hijos y tres hijas.

  3. Tenía también 7.000 ovejas, 3.000 camellos, quinientas yuntas de bueyes, quinientas asnas y una servidumbre muy numerosa. Este hombre era, pues, el más grande de todos los hijos de Oriente.

  4. Solían sus hijos celebrar banquetes en casa de cada uno de ellos, por turno, e invitaban también a sus tres hermanas a comer y beber con ellos.

  5. Al terminar los días de estos convites, Job les mandaba a llamar para purificarlos; luego se levantaba de madrugada y ofrecía holocaustos por cada uno de ellos. Porque se decía: «Acaso mis hijos hayan pecado y maldecido a Elohim en su corazón.» Así hacía Job siempre.

  6. El día que los Hijos de Elohim venían a presentarse ante Yahweh, vino también entre ellos el Satán.

  7. Yahweh dijo al Satán: «¿De dónde vienes?» El Satán respondió a Yahweh: «De recorrer la tierra y pasearme por ella.»

  8. Y Yahweh dijo al Satán: «¿No te has fijado en mi siervo Job? ¡No hay nadie como él en la tierra; es un hombre cabal, recto, que teme a Elohim y se aparta del mal!»

  9. Respondió el Satán a Yahweh: «Es que Job teme a Elohim de balde?

  10. ¿No has levantado tú una valla en torno a él, a su casa y a todas sus posesiones? Has bendecido la obra de sus manos y sus rebaños hormiguean por el país.

  11. Pero extiende tu mano y toca todos sus bienes; ¡verás si no te maldice a la cara!»

  12. Dijo Yahweh al Satán: «Ahí tienes todos sus bienes en tus manos. Cuida sólo de no poner tu mano en él.» Y el Satán salió de la presencia de Yahweh.

  13. El día en que sus hijos y sus hijas estaban comiendo y bebiendo vino en casa del hermano mayor,

  14. vino un mensajero donde Job y le dijo: «Tus bueyes estaban arando y las asnas pastando cerca de ellos;

  15. de pronto irrumpieron los sabeos y se los llevaron, y a los criados los pasaron a cuchillo. Sólo yo pude escapar para traerte la noticia.»

  16. Todavía estaba éste hablando, cuando llegó otro que dijo: «Cayó del cielo el fuego de Elohim, que quemó las ovejas y pastores hasta consumirlos. Sólo yo pude escapar para traerte la noticia.»

  17. Aún estaba hablando éste, cuando llegó otro que dijo: «Los caldeos, divididos en tres cuadrillas, se lanzaron sobre los camellos, se los llevaron, y a los criados los pasaron a cuchillo. Sólo yo pude escapar para traerte la noticia.»

  18. Todavía estaba éste hablando, cuando llegó otro que dijo: «Tus hijos y tus hijas estaban comiendo y bebiendo en casa del hermano mayor.

  19. De pronto sopló un fuerte viento del lado del desierto y sacudió las cuatro esquinas de la casa; y ésta se desplomó sobre los jóvenes, que perecieron. Sólo yo pude escapar para traerte la noticia.»

  20. Entonces Job se levantó, rasgó su manto, se rapó la cabeza, y postrado en tierra,

  21. dijo: «Desnudo salí del seno de mi madre, desnudo allá retornaré. Yahweh dio, Yahweh quitó: ¡Sea bendito el nombre de Yahweh!»

  22. En todo esto no pecó Job, ni profirió la menor insensatez contra Elohim.

Job 2

  1. El día en que los Hijos de Elohim venían a presentarse ante Yahweh, vino también entre ellos el Satán.

  2. Yahweh dijo al Satán: «¿De dónde vienes?» El Satán respondió a Yahweh: «De recorrer la tierra y pasearme por ella.»

  3. Y Yahweh dijo al Satán: «¿Te has fijado en mi siervo Job? ¡No hay nadie como él en la tierra: es un hombre cabal, recto, que teme a Elohim y se aparta del mal! Aún persevera en su entereza, y bien sin razón me has incitado contra él para perderle.»

  4. Respondió el Satán a Yahweh: «¡Piel por piel! ¡Todo lo que el hombre posee lo da por su vida!

  5. Pero extiende tu mano y toca sus huesos y su carne; ¡verás si no te maldice a la cara!»

  6. Y Yahweh dijo al Satán: «Ahí le tienes en tus manos; pero respeta su vida.»

  7. El Satán salió de la presencia de Yahweh, e hirió a Job con una llaga maligna desde la planta de los pies hasta la coronilla de la cabeza.

  8. Job tomó una tejoleta para rascarse, y fue a sentarse entre la basura.

  9. Entonces su mujer le dijo: «¿Todavía perseveras en tu entereza? ¡Maldice a Elohim y muérete!»

  10. Pero él le dijo: «Hablas como una estúpida cualquiera. Si aceptamos de Elohim el bien, ¿no aceptaremos el mal?» En todo esto no pecó Job con sus labios.

  11. Tres amigos de Job se enteraron de todos estos males que le habían sobrevenido, y vinieron cada uno de su país: Elifaz de Temán, Bildad de Súaj y Sofar de Naamat. Y juntos decidieron ir a condolerse y consolarle.

  12. Desde lejos alzaron sus ojos y no le reconocieron. Entonces rompieron a llorar a gritos. Rasgaron sus mantos y se echaron polvo sobre su cabeza.

  13. Luego se sentaron en el suelo junto a él, durante siete días y siete noches. Y ninguno le dijo una palabra, porque veían que el dolor era muy grande.

I Corintios 7

  1. En cuanto a lo que me habéis escrito, bien le está al hombre abstenerse de mujer.

  2. No obstante, por razón de la impureza, tenga cada hombre su mujer, y cada mujer su marido.

  3. Que el marido dé a su mujer lo que debe y la mujer de igual modo a su marido.

  4. No dispone la mujer de su cuerpo, sino el marido. Igualmente, el marido no dispone de su cuerpo, sino la mujer.

  5. No os neguéis el uno al otro sino de mutuo acuerdo, por cierto tiempo, para daros a la oración; luego, volved a estar juntos, para que Satanás no os tiente por vuestra incontinencia.

  6. Lo que os digo es una concesión, no un mandato.

  7. Mi deseo sería que todos los hombres fueran como yo; mas cada cual tiene de Yahweh su gracia particular: unos de una manera, otros de otra.

  8. No obstante, digo a los célibes y a las viudas: Bien les está quedarse como yo.

  9. Pero si no pueden contenerse, que se casen; mejor es casarse que abrasarse.

  10. En cuanto a los casados, les ordeno, no yo sino el Señor: que la mujer no se separe del marido,

  11. más en el caso de separarse, que no vuelva a casarse, o que se reconcilie con su marido, y que el marido no despida a su mujer.

  12. En cuanto a los demás, digo yo, no el Señor: Si un hermano tiene una mujer no creyente y ella consiente en vivir con él, no la despida.

  13. Y si una mujer tiene un marido no creyente y él consiente en vivir con ella, no le despida.

  14. Pues el marido no creyente queda santificado por su mujer, y la mujer no creyente queda santificada por el marido creyente. De otro modo, vuestros hijos serían impuros, mas ahora son santos.

  15. Pero si la parte no creyente quiere separarse, que se separe, en ese caso el hermano o la hermana no están ligados: para vivir en paz os llamó el Señor.

  16. Pues ¿qué sabes tú, mujer, si salvarás a tu marido? Y ¿qué sabes tú, marido, si salvarás a tu mujer?

  17. Por lo demás, que cada cual viva conforme le ha asignado el Señor, cada cual como le ha llamado Yahweh. Es lo que ordeno en todas las Iglesias.

  18. ¿Que fue uno llamado siendo circunciso? No rehaga su prepucio. ¿Que fue llamado siendo incircunciso? No se circuncide.

  19. La circuncisión es nada, y nada la incircuncisión; lo que importa es el cumplimiento de los mandamientos de Elohim.

  20. Que permanezca cada cual tal como le halló la llamada de Adonay.

  21. ¿Eras esclavo cuando fuiste llamado? No te preocupes. Y aunque puedas hacerte libre, aprovecha más bien tu condición de esclavo.

  22. Pues el que recibió la llamada del Señor siendo esclavo, es un liberto del Señor; igualmente, el que era libre cuando recibió la llamada, es un esclavo de Yeshúa.

  23. ¡Habéis sido bien comprados! No os hagáis esclavos de los hombres.

  24. Hermanos, permanezca cada cual ante Yahweh en el estado en que fue llamado.

  25. Acerca de la virginidad no tengo precepto del Señor. Doy, no obstante, un consejo, como quien, por la misericordia de Yahweh, es digno de credito.

  26. Por tanto, pienso que es cosa buena, a causa de la necesidad presente, quedarse el hombre así.

  27. ¿Estás unido a una mujer? No busques la separación. ¿No estás unido a mujer? No la busques.

  28. Mas, si te casas, no pecas. Y, si la joven se casa, no peca. Pero todos ellos trendrán su tribulación en la carne, que yo quisiera evitaros.

  29. Os digo, pues, hermanos: El tiempo es corto. Por tanto, los que tienen mujer, vivan como si no la tuviesen.

  30. Los que lloran, como si no llorasen. Los que están alegres, como si no lo estuviesen. Los que compran, como si no poseyesen.

  31. Los que disfrutan del mundo, como si no disfrutasen. Porque la apariencia de este mundo pasa.

  32. Yo os quisiera libres de preocupaciones. El no casado se preocupa de las cosas del Señor, de cómo agradar al Señor.

  33. El casado se preocupa de las cosas del mundo, de cómo agradar a su mujer;

  34. está por tanto dividido. La mujer no casada, lo mismo que la doncella, se preocupa de las cosas del Señor, de ser santa en el cuerpo y en el espíritu. Mas la casada se preocupa de las cosas del mundo, de cómo agradar a su marido.

  35. Os digo esto para vuestro provecho, no para tenderos un lazo, sino para moveros a lo más digno y al trato asiduo con el Señor, sin división.

  36. Pero si alguno teme faltar a la conveniencia respecto de su novia, por estar en la flor de la edad, y conviene actuar en consecuencia, haga lo que quiera: no peca, cásense.

  37. Mas el que ha tomado una firme decisión en su corazón, y sin presión alguna, y en pleno uso de su libertad está resuelto en su interior a respetar a su novia, hará bien.

  38. Por tanto, el que se casa con su novia, obra bien. Y el que no se casa, obra mejor.

  39. La mujer está ligada a su marido mientras él viva; mas una vez muerto el marido, queda libre para casarse con quien quiera, pero sólo en el Señor.

  40. Sin embargo, será feliz si permanece así según mi consejo; que también yo creo tener el Ruaj de Yahweh.

I Corintios 8

  1. Respecto a lo inmolado a los ídolos, es cosa sabida, pues todos tenemos ciencia. Pero la ciencia hincha, el amor en cambio edifica.

  2. Si alguien cree conocer algo, aún no lo conoce como se debe conocer.

  3. Mas si uno ama a Yahweh, ése es conocido por él.

  4. Ahora bien, respecto del comer lo sacrificado a los ídolos, sabemos que el ídolo no es nada en el mundo y no hay más que un único Elohim.

  5. Pues aun cuando se les dé el nombre de dioses, bien en el el cielo bien en la tierra, de forma que hay multitud de dioses y de señores,

  6. para nosotros no hay más que un solo Yahweh, el Padre, del cual proceden todas las cosas y para el cual somos; y un solo Señor, Yeshúa, por quien son todas las cosas y por el cual somos nosotros.

  7. Mas no todos tienen este conocimiento. Pues algunos, acostumbrados hasta ahora al ídolo, comen la carne como sacrificada a los ídolos, y su conciencia, que es débil, se mancha.

  8. No es ciertamente la comida lo que nos acercará a Yahweh. Ni somos menos porque no comamos, ni somos más porque comamos.

  9. Pero tened cuidado que esa vuestra libertad no sirva de tropiezo a los débiles.

  10. En efecto, si alguien te ve a ti, que tienes conocimiento, sentado a la mesa en un templo de ídolos, ¿no se creerá autorizado por su conciencia, que es débil, a comer de lo sacrificado a los ídolos?

  11. Y por tu conocimiento se pierde el débil: ¡el hermano por quien murió Yeshúa!

  12. Y pecando así contra vuestros hermanos, hiriendo su conciencia, que es débil, pecáis contra Yeshúa.

  13. Por tanto, si un alimento causa escándalo a mi hermano, nunca comeré carne para no dar escándalo a mi hermano.

Tehilim 136

  1. ¡Aleluya!

  2. ¡Dad gracias a Yahweh, porque es bueno, porque es eterno su amor!

  3. Dad gracias al Yahweh de los dioses, porque es eterno su amor;

  4. dad gracias al Señor de los señores, porque es eterno su amor.

  5. El solo hizo maravillas, porque es eterno su amor.

  6. Hizo los cielos con inteligencia, porque es eterno su amor;

  7. sobre las aguas asentó la tierra, porque es eterno su amor.

  8. Hizo las grandes lumbreras, porque es eterno su amor;

  9. el sol para regir el día, porque es eterno su amor;

  10. la luna y las estrellas para regir la noche, porque es eterno su amor.

  11. Hirió en sus primogénitos a Egipto, porque es eterno su amor;

  12. y sacó a Israel de entre ellos, porque es eterno su amor;

  13. con mano fuerte y tenso brazo, porque es eterno su amor.

  14. El mar de Suf partió en dos, porque es eterno su amor;

  15. por medio a Israel hizo pasar, porque es eterno su amor;

  16. y hundió en él a Faraón con sus huestes, porque es eterno su amor.

  17. Guió a su pueblo en el desierto, porque es eterno su amor;

  18. hirió a grandes reyes, porque es eterno su amor;

  19. y dio muerte a reyes poderosos, porque es eterno su amor;

  20. a Sijón, rey de los amorreos, porque es eterno su amor;

  21. y a Og, rey de Basán, porque es eterno su amor.

  22. Y dio sus tierras en herencia, porque es eterno su amor;

  23. en herencia a su siervo Israel, porque es eterno su amor.

  24. En nuestra humillación se acordó de nosotros, porque es eterno su amor;

  25. y nos libró de nuestros adversarios, porque es eterno su amor.

  26. El da el pan a toda carne, porque es eterno su amor;

  27. ¡Dad gracias al Elohim de los cielos, porque es eterno su amor!