Parashot 4 de octubre 2025
Jeremías 49-50, 2 Corintios 9-10 y Tehilim 125
Jeremías 49
" A los ammonitas. Así dice Yahweh: ¿Hijos no tiene Israel? ¿o heredero no tiene? Entonces ¿por qué ha heredado Milkom a Gad, y su pueblo en las ciudades de éste habita?
Por eso, he aquí que días vienen - Palabra de Yahweh - en que haré oír a Rabbá de los ammonitas el clamoreo del combate y ella parará el montículo de ruinas; y sus hijas serán abrasadas y heredará Israel a los que le heredaron - Palabra de Yahweh -.
Ulula, Jesbón, porque Ar ha sido devastada. Gritad, hijas de Rabbá, ceñíos de sayal, lamentaos y discurrid por las cercas. Porque Milkom al destierro va, sus sacerdotes y sus jefes a una.
¿Por qué te jactas de tu Valle, criatura independiente, confiada en sus tesoros: «¿Quién llegará hasta mí?»
Mira que yo traigo sobre ti espanto - oráculo del Señor Yahweh Sebaot - por todos tus alrededores, y seréis ahuyentados cada uno por su lado y no habrá quien reúna a los errantes.
(Tras de lo cual haré volverse a los cautivos, de los ammonitas - Palabra de Yahweh -.)
A Edom. Así dice Yahweh Sebaot: ¿No queda ya sabiduría en Temán? ¿Pereció la prudencia de los entendidos, se evaporó su sabiduría?
Huid, dad media vuelta, buscad profunda morada, moradores de Dedán, porque el infortunio de Esaú he traído sobre él, la hora de su visita.
Si vinieran a ti vendimiadores, ¿no dejarían rebuscos? Si ladrones por la noche, dañarían hasta donde les bastase.
Pues bien, yo he desnudado a Esaú, he descubierto sus secretos, estar oculto no puede. Ha sido aniquilado su linaje, sus hermanos y vecinos, y él mismo no aparece.
Deja a tus huérfanos, yo haré que vivan, y tus viudas en mí confiarán.
Pues así dice Yahweh: Conque los que no tienen por qué beber la copa la beben, ¿y tú precisamente vas a quedar impune? No quedarás impune, antes sin falta la beberás.
Porque por mí lo he jurado - Palabra de Yahweh - que en desolación se convertirá Bosrá, y todas sus ciudades se convertirán en ruinas eternas.
Una nueva he oído de parte de Yahweh, un mensajero entre las naciones enviado: «Juntaos y venid contra él y poneos en pie de guerra.»
Porque es cierto que pequeño te hice yo entre las naciones, despreciable entre los hombres.
El espanto que infundías te engañó, la soberbia de tu corazón, tú, el que habitas en las hendiduras de la roca, que ocupas lo alto de la cuesta. Aunque pongas en alto, como el águila, tu nido, de allí te haré bajar - Palabra de Yahweh -.
Edom parará en desolación: todo el que pase a su vera se asombrará y silbará al ver todas sus heridas.
Cual la catástrofe de Sodoma y Gomorra y sus vecinas - dice Yahweh - donde no vive nadie, ni reside en ellas ser humano.
Vedlo como león que sube del boscaje del Jordán hacia el pastizal perenne, cuando en un instante le haré salir huyendo de allí, para colocar allí a quien me plazca. Porque ¿quién como yo, y quién me emplazará, y quién es el pastor que aguante en mi presencia?
Así pues, oíd la decisión que Yahweh ha tomado sobre Edom y sus planes sobre los moradores de Temán. Juro que les han de llevar a rastras las crías de los rebaños, que asolarán sobre ellos sus pastizales.
Al son de su caída retumbó la tierra y el griterío hasta el mar de las Cañas se dejó oír.
Ved cómo cual un águila sube, se remonta y extiende sus alas sobre Bosrá; y vendrá a ser el corazón de los valientes de Edom en aquel día como corazón de mujer en parto.
A Damasco. Avergonzadas están Jamat y Arpad. Porque una noticia mala oyeron, su corazón tembló de espanto; como el mar que no se puede calmar.
Flaqueó Damasco, dio vuelta para huir y escalofríos la sobrecogieron: apuro y dolores la acometieron como a parturienta.
¡Cómo! ¿No fue abandonada la ciudad celebrada, la villa de mi contento?
En verdad, caerán sus jóvenes escogidos en sus plazas, y todos los guerreros perecerán aquel día - Palabra de Yahweh Sebaot -.
Prenderé fuego a la muralla de Damasco, y consumirá los alcázares de Ben Hadad.
A Quedar y a los reinos de Jasor, que batió Nabucodonosor, rey de Babilonia. Así dice Yahweh: Alzaos, subid a Quedar y saquead a los hijos de oriente.
Sus tiendas y rebaños serán tomados; sus toldos y todo su ajuar y sus camellos les serán arrebatados, y a ellos se les llamará «Terror por doquier».
Huid, emigrad muy lejos, buscad profunda morada, moradores de Jasor - Palabra de Yahweh - porque ha tomado contra vosotros Nabucodonosor, rey de Babilonia, una decisión, y ha trazado un plan contra vosotros.
Alzaos, subid contra la nación pacífica que vive confiada - Palabra de Yahweh -. Ni puertas ni cerrojos tiene. En aislamiento viven.
Y serán sus camellos objeto del pillaje y el tropel de sus ganados para botín, y esparciré a todo viento a los que se afeitan las sienes, y de todos sus aledaños traeré su infortunio - Palabra de Yahweh -.
Y vendrá a ser Jasor guarida de chacales, desolación sempiterna, donde no se asienta nadie y en la que no reside ser humano.
Lo que fue dicho por Yahweh al profeta Jeremías tocante a Elam en el principio del reinado de Sedecías, rey de Judá.
Así dice Yahweh Sebaot: He aquí que yo rompo el arco de Elam, primicia de su fuerza
y voy a traer sobre Elam los cuatro vientos desde los cuatro cabos de los cielos, y a ellos les esparciré a todos estos vientos, y no habrá nación a donde no lleguen los arrojados de Elam.
Haré desmayar a Elam ante sus enemigos y ante los que buscan su muerte y traeré sobre ellos cosa mala, el ardor de mi ira - Palabra de Yahweh - y soltaré tras ellos la espada hasta acabarlos.
Pondré mi trono en Elam y haré desaparecer de allí a rey y jefes - Palabra de Yahweh -.
Luego, en días futuros, haré volver a los cautivos de Elam - Palabra de Yahweh -.
Jeremías 50
La palabra que habló Yahweh contra Babilonia, contra el país de los caldeos, por medio del profeta Jeremías.
Anunciadlo y hacedlo oír entre las gentes; levantad bandera; hacedlo oír; no lo calléis; decid: Ha sido tomada Babilonia, está confuso Bel, desmayó Marduk, están confusos sus ídolos, (desmayaron sus inmundicias).
Porque subió contra ella una gente del norte, que va a convertir su territorio en desolación, y no habrá en él habitante. Tanto personas como bestias emigraron, se fueron.
En aquellos días y en aquella sazón - Palabra de Yahweh - vendrán los hijos de Israel, (y los hijos de Judá junto con ellos), andando y llorando, en busca de Yahweh su Elohim.
De Sión preguntaron por el camino, allá se dirigen: «Venid y aliémonos a Yahweh con pacto eterno, inolvidable.»
Ovejas perdidas era mi pueblo. Sus pastores las descarriaron, extraviándolas por los montes. De monte en collado andaban, olvidaron su aprisco.
Cualquiera que les topaba los devoraba, y sus contrarios decían: «No cometemos ningún delito, puesto que ellos pecaron contra Yahweh, ¡el pastizal de justicia y la esperanza de sus padres - Yahweh!»
Emigrad de Babilonia, y del país de los caldeos salid. Sed como los machos cabríos al frente del rebaño.
Porque mirad que yo hago que despierte y suba contra Babilonia una confederación de grandes naciones del norte, que se organizarán contra ella. Y por allí será tomada. Sus saetas, cual de valiente experto, no volverán de vacío.
Entonces será entregada Caldea al saqueo: todos los que la saqueen se hartarán, - Palabra de Yahweh.
Porque os alegrasteis, porque gozasteis, depredadores de mi heredad, porque dabais corcovos como novilla en dehesa, y relinchos como animales fuertes.
Vergonzosa está vuestra madre sobremanera, abochornada la que os dio a luz. Es ahora la última de las naciones: desierto, sequedad y paramera.
Por la cólera de Yahweh no será poblada, mas estará desolada toda ella. Todo el que pase a la vera de Babilonia quedará atónito, y silbará al ver todas sus heridas.
Ordenaos contra Babilonia en derredor, todos los que asestáis arco; tirad contra ella, no escatiméis las flechas pues ha pecado contra Yahweh.
Dad gritos contra ella en derredor. Ella tiende su mano. Fallaron sus cimientos, se derrumbaron sus muros. Era la venganza de Yahweh. Tomad venganza de ella: Tal cual hizo, haced con ella.
Suprimid de Babilonia al sembrador y al que maneja la hoz al tiempo de la siega. Ante la espada irresistible, cada uno enfilará hacia su pueblo, cada uno huirá a su tierra.
Rebaño disperso es Israel: leones lo ahuyentaron. El rey de Asiria lo devoró el primero, y Nabucodonosor, rey de Babilonia, lo quebrantó después.
Por tanto, así dice Yahweh Sebaot, el Elohim de Israel: He aquí que yo visito al rey de Babilonia y su territorio, lo mismo que visité al rey de Asiria.
Y devolveré a Israel a sus pastizal, y pacerá el Carmelo y el Basán, y en la montaña de Efraím y Galaad se saciará.
En aquellos días y en aquella sazón - Palabra de Yahweh -, se buscará la culpa de Israel y no la habrá, y el pecado de Judá y no se hallará, porque seré piadoso con el resto que yo deje.
«Sube a la tierra de Meratáyim, sube contra ella; y a los habitantes de Pecod pásalos a espada y dalos al anatema hasta el último - Palabra de Yahweh -: haz en todo según te lo he mandado.»
Ruido de guerra en el país y quebranto grande.
¡Cómo se partió y fue quebrado el martillo de toda la tierra! ¡Cómo vino a ser pasmo Babilonia entre las naciones!
Te puse lazo y quedaste atrapada, Babilonia, sin darte cuenta; se dio contigo y fuiste capturada, porque contra Yahweh te sublevaste.
Abrió Yahweh su arsenal y sacó las armas de su ira. Era la tarea del Señor Yahweh Sebaot en tierra de caldeos.
«Venid a ella desde el confín, abrid sus almacenes. Haced con ellos montones y dadlos al anatema: no quede de ella reliquia.
Acuchillad todos sus bueyes, bajen a la degollina. ¡Ay de ellos, que llegó su día, la hora de su castigo!»
¡Voces de huidos y escapados del país de Babilonia anunciando en Sión la venganza de Yahweh nuestro Elohim, la venganza de su santuario!
Haced leva de flecheros contra Babilonia, todos los que asestáis arco acampad en torno suyo. Que no se escape nadie. Pagadle lo que vale su trabajo, Tal cual hizo, haced con ella, porque contra Yahweh se insolentó, contra el Santo de Israel.
En verdad, caerán sus mancebos escogidos en sus plazas, y todos sus guerreros perecerán aquel día - Palabra de Yahweh -.
Heme aquí contra ti, «Insolencia», - oráculo del Señor Yahweh Sebaot - porque ha llegado tu día, la hora en que yo te castigue.
Tropezará «Insolencia» y caerá, sin tener quien la levante. Prenderé fuego a sus ciudades, y devorará todos sus contornos.
Así dice Yahweh Sebaot: Oprimidos estaban los hijos de Israel y los hijos de Judá a una. Todos sus cautivadores los retenían, se negaban a soltarlos.
Su Redentor esforzado, Yahweh Sebaot se llama. El tomará la defensa de su causa hasta hacer temblar la tierra y estremecerse a los habitantes de Babilonia.
¡Espada a los caldeos - Palabra de Yahweh - y a los habitantes de Babilonia, a sus jefes y a sus sabios!
Espada a sus adivinos, y quedarán por necios. Espada a sus valientes, y desmayarán.
Espada a sus caballos y a sus carros, a toda la mezcolanza de gentes que hay dentro de ella, y serán como mujeres. Espada a sus tesoros y serán saqueados.
¡Sequía a sus aguas y se secarán; porque tierra de ídolos es aquélla, y por sus Espantos pierden la cabeza!
Por eso vivirán las hienas con los chacales y vivirán en ella las avestruces, y no será habitada nunca jamás ni será poblada por siglos y siglos.
Como en la catástrofe causada por Elohim a Sodoma, Gomorra y sus vecinas - Palabra de Yahweh - donde no vive nadie, ni reside en ellas ser humano.
Mirad que un pueblo viene del norte, una gran nación, y muchos reyes se despiertan de los confines de la tierra.
Arco y lanza blanden, crueles son y sin entrañas. Su voz como la mar muge, y a caballo van montados, ordenados como un solo hombre para la guerra contra ti, hija de Babel.
Oyó el rey de Babilonia nuevas de ellos y flaquean sus manos. Angustia le asaltó, dolor como de parturienta.
Vedlo como león que sube del boscaje del Jordán hacia el pastizal perenne, cuando en un instante le haré salir huyendo de allí, para colocar allí a quien me plazca. Porque ¿quién como yo, y quién me emplazará, y quién es el pastor que aguante en mi presencia?
Así pues, oíd la decisión que Yahweh ha tomado sobre Babilonia y sus planes sobre el país de los caldeos. Juro que les han de llevar a rastras las crías de los rebaños, que asolarán sobre ellos sus pastizales.
Al son de la conquista de Babilonia retumbó la tierra, y el griterío de las naciones se dejó oír."
2 Corintios 9
" En cuanto a este servicio en favor de los santos, me es superfluo escribiros.
Conozco, en efecto, vuestra prontitud de ánimo, de la que me glorío ante los macedonios diciéndoles que Acaya está preparada desde el año pasado. Y vuestro celo ha estimulado a muchísimos.
No obstante, os envío a los hermanos para que nuestro motivo de gloria respecto de vosotros no se desvanezca en este particular y estéis preparados como os decía.
No sea que vayan los macedonios conmigo y os encuentren sin prepararos, y nuestra gran confianza se torne en confusión nuestra, por no decir vuestra.
Por tanto, he creído necesario rogar a los hermanos que vayan antes donde vosotros y preparen de antemano vuestros ya anunciados generosos dones, a fin de que sean preparados como dones generosos y no como una tacañería.
Mirad: el que siembra con mezquindad, cosechará también con mezquindad; el que siembra en abundancia, cosechará también en abundancia.
Cada cual dé según el dictamen de su corazón, no de mala gana ni forzado, pues: Elohim ama al que da con alegría.
Y poderoso es Elohim para colmaros de toda gracia a fin de que teniendo, siempre y en todo, todo lo necesario, tengáis aún sobrante para toda obra buena.
Como está escrito: Repartió a manos llenas; dio a los pobres; su justicia permanece eternamente.
Aquel que provee de simiente al sembrador y de pan para su alimento, proveerá y multiplicará vuestra sementera y aumentará los frutos de vuestra justicia.
Sois ricos en todo para toda largueza, la cual provocará por nuestro medio acciones de gracias a Elohim.
Porque el servicio de esta ofrenda no sólo provee a las necesidades de los santos, sino que redunda también en abundantes acciones de gracias a Elohim.
Experimentando este servicio, glorifican a Elohim por vuestra obediencia en la profesión del Evangelio de Mashiaj y por la generosidad de vuestra comunión con ellos y con todos.
Y con su oración por vosotros, manifiestan su gran afecto hacia vosotros a causa de la gracia sobreabundante que en vosotros ha derramado Elohim.
¡Gracias sean dadas a Elohim por su don inefable!
2 Corintios 10
Soy yo, Pablo en persona, quien os suplica por la mansedumbre y la benignidad de Mashiaj, yo tan humilde cara a cara entre vosotros, y tan atrevido con vosotros desde lejos.
Os ruego que no tenga que mostrarme atrevido en presencia vuestra, con esa audacia con que pienso atreverme contra algunos que consideran procedemos según la carne.
Pues aunque vivimos en la carne no combatimos según la carne.
¡No!, las armas de nuestro combate no son carnales, antes bien, para la causa de Elohim, son capaces de arrasar fortalezas. Deshacemos sofismas
y toda altanería que se subleva contra el conocimiento de Elohim y reducimos a cautiverio todo entendimiento para obediencia de Mashiaj.
Y estamos dispuestos a castigar toda desobediencia cuando vuestra obediencia sea perfecta.
¡Mirad cara a cara! Si alguien cree ser de Mashiaj, considere una vez más dentro de sí mismo esto: si él es de Mashiaj, también lo somos nosotros.
Y aun cuando me gloriara excediéndome algo, respecto de ese poder nuestro que el Señor nos dio para edificación vuestra y no para ruina, no me avergonzaría.
Pues no quiero aparecer como que os atemorizo con mis cartas.
Porque se dice que las cartas son severas y fuertes, mientras que la presencia del cuerpo es pobre y la palabra despreciable.
Piense ese tal que lo que somos a distancia y de palabra por carta, lo seremos también de cerca y de obra.
Ciertamente no osamos igualarnos ni compararnos a algunos que se recomiendan a sí mismos. Midiéndose a sí mismos según su opinión y comparándose consigo mismos, obran sin sentido.
Nosotros, en cambio, no nos gloriaremos desmesuradamente; antes bien, nos mediremos a nosotros mismos por la norma que Elohim mismo nos ha asignado como medida al hacernos llegar también hasta vosotros.
Porque no traspasamos los límites debidos, como sería si no hubiéramos llegado hasta vosotros; hasta vosotros hemos llegado con el Evangelio de Mashiaj.
No nos gloriamos desmesuradamente a costa de los trabajos de los demás; sino que esperamos, mediante el progreso de vuestra fe, engrandecernos cada vez más en vosotros conforme a nuestra norma,
extendiendo el Evangelio más allá de vosotros en lugar de gloriarnos en territorio ajeno por trabajos ya realizados.
El que se gloríe, gloríese en el Señor.
Que no es hombre de probada virtud el que a sí mismo se recomienda, sino aquel a quien el Señor recomienda."
Tehilim 125
" Los que confían en Yahweh son como el monte Sión, que es inconmovible, estable para siempre.
¡Jerusalén, de montes rodeada! Así Yahweh rodea a su pueblo desde ahora y por siempre.
Jamás ha de caer el cetro de impiedad sobre la suerte de los justos, para que los justos no alarguen a la maldad su mano.
Haz bien, Yahweh, a los buenos, a los de recto corazón.
¡Mas a los que yerran por sus caminos tortuosos, los suprima Yahweh con los agentes de mal! ¡Paz a Israel!"

