Parashot 5 de julio 2025
Jeremías 23-24, Romanos 15-16 y Tehilim 112
Jeremías 23
"¡Ay de los pastores que dejan perderse y desparramarse las ovejas de mis pastos! - oráculo de Yahweh -.
Pues así dice Yahweh, el Elohim de Israel, tocante a los pastores que apacientan a mi pueblo: Vosotros habéis dispersado las ovejas mías, las empujasteis y no las atendisteis. Mirad que voy a pasaros revista por vuestras malas obras - oráculo de Yahweh -.
Yo recogeré el Resto de mis ovejas de todas las tierras a donde las empujé, las haré tornar a sus estancias, criarán y se multiplicarán.
Y pondré al frente de ellas pastores que las apacienten, y nunca más estarán medrosas ni asustadas, ni faltará ninguna - oráculo de Yahweh -.
Mirad que días vienen - oráculo de Yahweh - en que suscitaré a David un Germen justo: reinará un rey prudente, practicará el derecho y la justicia en la tierra.
En sus días estará a salvo Judá, e Israel vivirá en seguro. Y este es el nombre con que te llamarán: «Yahweh, justicia nuestra.»
Por tanto, mirad que vienen días - oráculo de Yahweh - en que no se dirá más: «¡Por vida de Yahweh, que subió a los hijos de Israel de Egipto!»,
sino: «¡Por vida de Yahweh, que subió y trajo la simiente de la casa de Israel de tierras del norte y de todas las tierras a donde los arrojara!», y habitarán en su propio suelo.
A los profetas. Se me partió el corazón en mis adentros, estremeciéronse todos mis huesos, me quedé como un borracho, como aquél a quien le domina el vino, por causa de Yahweh, por causa de sus santas palabras.
«Porque de fornicadores se ha henchido la tierra. (A causa de una maldición se ha enlutado la tierra, se han secado los pastos de la estepa.) Se ha vuelto la carrera de ellos mala y su esfuerzo no recto.
Tanto el profeta como el sacerdote se han vuelto impíos; en mi misma Casa topé con su maldad - oráculo de Yahweh -.
Por ende su camino vendrá a ser su despeñadero: a la sima serán empujados y caerán en ella. Porque voy a traer sobre ellos una calamidad, al tiempo de su visita» - oráculo de Yahweh -.
En los profetas de Samaría, he observado una inepcia: profetizaban por Baal y hacían errar a mi pueblo Israel.
Mas en los profetas de Jerusalén he observado una monstruosidad: fornicar y proceder con falsía, dándose la mano con los malhechores, sin volverse cada cual de su malicia. Se me han vuelto todos ellos cual Sodoma, y los habitantes de la ciudad, cual Gomorra.
Por tanto, así dice Yahweh Sebaot tocante a los profetas: He aquí que les voy a dar de comer ajenjo y les voy a dar de beber agua emponzoñada. Porque a partir de los profetas de Jerusalén se ha propagado la impiedad por toda la tierra.
Así dice Yahweh Sebaot: No escuchéis las palabras de los profetas que os profetizan. Os están embaucando. Os cuentan sus propias fantasías, no cosa de boca de Yahweh.
Dicen a los que me desprecian: «Yahweh dice: ¡Paz tendréis!» y a todo el que camina en terquedad de corazón: «No os sucederá nada malo.»
(Porque ¿quién asistió al consejo de Yahweh y vio y oyó su palabra?, ¿quién escuchó su palabra y la ha oído?)
Mirad que una tormenta de Yahweh, su ira, ha estallado, un torbellino remolinea, sobre la cabeza de los malos descarga.
No ha de apaciguarse la ira de Yahweh hasta que la ejecute, y realice los designios de su corazón. En días futuros os percataréis de ello.
Yo no envié a esos profetas, y ellos corrieron. No les hablé, y ellos profetizaron.
Pues si asistieron a mi consejo, hagan oír mi palabra a mi pueblo, y háganle tornar de su mal camino y de sus acciones malas.
¿Soy yo un Elohim sólo de cerca - oráculo de Yahweh - y no soy Elohim de lejos?
¿O se esconderá alguno en escondite donde yo no le vea? - oráculo de Yahweh -. ¿Los cielos y la tierra no los lleno yo? - oráculo de Yahweh -.
Ya he oído lo que dicen esos profetas que profetizan falsamente en mi nombre diciendo: «¡He tenido un sueño, he tenido un sueño!»
¿Hasta cuándo va a durar esto en el corazón de los profetas que profetizan en falso y son profetas de la impostura de su corazón?,
¿los que piensan hacer olvidarse a mi pueblo de mi Nombre por los sueños que se cuentan cada cual a su vecino, como olvidaron sus padres mi Nombre por Baal?
Profeta que tenga un sueño, cuente un sueño, y el que tenga consigo mi palabra, que hable mi palabra fielmente. ¿Qué tiene que ver la paja con el grano? - oráculo de Yahweh -.
¿No es así mi palabra, como el fuego, y como un martillo golpea la peña?
Pues bien, aquí estoy yo contra los profetas - oráculo de Yahweh - que se roban mis palabras el uno al otro.
Aquí estoy yo contra los profetas - oráculo de Yahweh - que usan de su lengua y emiten oráculo.
Aquí estoy yo contra los profetas que profetizan falsos sueños - oráculo de Yahweh - y los cuentan, y hacen errar a mi pueblo con sus falsedades y su presunción, cuando yo ni les he enviado ni dado órdenes, y ellos de ningún provecho han sido para este pueblo - oráculo de Yahweh -.
Y cuando te pregunte este pueblo - o un profeta o un sacerdote -. «¿Cuál es la carga de Yahweh?» les dirás: «Vosotros sois la carga, y voy a dejaros en el suelo - oráculo de Yahweh -.»
Y el profeta, el sacerdote o cualquiera que dijere: «Una carga de Yahweh», yo me las entenderé con él y con su casa.
Así os diréis cada uno a su prójimo, y cada uno a su hermano: «¿Qué ha respondido Yahweh?, ¿qué ha dicho Yahweh?»
Pero de eso de la «carga de Yahweh» no os acordaréis más, porque tal carga sería para cada uno su propia palabra. Porque trastornáis las palabras del Elohim vivo, Yahweh Sebaot nuestro Elohim.
Así diréis al profeta: «¿Qué te ha respondido Yahweh?, ¿qué ha dicho Yahweh?»
Pero como habléis de «carga de Yahweh», entonces así dice Yahweh: «Por haber dicho eso de carga de Yahweh por más que os avisé que no dijerais carga de Yahweh,
por lo mismo, he aquí que yo os levanto en alto y os dejo caer a vosotros y a la ciudad que os di a vosotros y a vuestros padres.
Y os pondré encima oprobio eterno y baldón eterno que no será olvidado.»
Jeremías 24
Hízome ver Yahweh, y he aquí que había un par de cestos de higos presentados delante del Templo de Yahweh - esto era después que Nabucodonosor, rey de Babilonia, hubo deportado de Jerusalén al rey de Judá, Jeconías, hijo de Yoyaquim, a los principales de Judá y a los herreros y cerrajeros de Jerusalén, y los llevó a Babilonia -.
Un cesto era de higos muy buenos, como los primerizos, y el otro de higos malos, tan malos que no se podían comer.
Y me dijo Yahweh: «¿Qué estás viendo Jeremías?» Dije: «Higos. Los higos buenos son muy buenos; y los higos malos, muy malos, que no se dejan comer de puro malos.»
Entonces me fue dirigida la palabra de Yahweh en estos términos:
Así habla Yahweh, Elohim de Israel: Como por estos higos buenos, así me interesaré en favor de los desterrados de Judá que yo eché de este lugar al país de los caldeos.
Pondré la vista en ellos para su bien, los devolveré a este país, los reconstruiré para no derrocarlos y los plantaré para no arrancarlos.
Les daré corazón para conocerme, pues yo soy Yahweh, y ellos serán mi pueblo y yo seré su Elohim, pues volverán a mí con todo su corazón.
Pero igual que a los higos malos, que no se pueden comer de malos - sí, así dice Yahweh -, así haré al rey Sedecías, a sus principales y al resto de Jerusalén: a los que quedaren en este país, y a los que están en el país de Egipto.
Haré de ellos el espantajo, una calamidad, de todos los reinos de la tierra; el oprobio y el ejemplo, la burla y la maldición por dondequiera que los empuje,
daré suelta entre ellos a la espada, al hambre y a la peste, hasta que sean acabados de sobre el solar que di a ellos y a sus padres."
Romanos 15
"Nosotros, los fuertes, debemos sobrellevar las flaquezas de los débiles y no buscar nuestro propio agrado.
Que cada uno de nosotros trate de agradar a su prójimo para el bien, buscando su edificación;
pues tampoco Yeshúa buscó su propio agrado, antes bien, como dice la Escritura: Los ultrajes de los que te ultrajaron cayeron sobre mi.
En efecto todo cuanto fue escrito en el pasado, se escribió para enseñanza nuestra, para que con la paciencia y el consuelo que dan las Escrituras mantengamos la esperanza.
Y el Elohim de la paciencia y del consuelo os conceda tener los unos para con los otros los mismos sentimientos, según Yeshúa HaMashiaj,
para que unánimes, a una voz, glorifiquéis al Elohim y Padre de nuestro Señor Yeshúa.
Por tanto, acogeos mutuamente como os acogió Yeshúa para gloria de Elohim.
Pues afirmo que Yeshúa se puso al servicio de los circuncisos a favor de la veracidad de Elohim, para dar cumplimiento a las promesas hechas a los patriarcas,
y para que los gentiles glorificasen a Elohim por su misericordia, como dice la Escritura: Por eso te bendeciré entre los gentiles y ensalzaré tu nombre.
Y en otro lugar: Gentiles, regocijaos juntamente con su pueblo;
y de nuevo: Alabad, gentiles todos, al Señor y cántenle himnos todos los pueblos.
Y a su vez Isaías dice: Aparecerá el retoño de Jesé, el que se levanta para imperar sobre los gentiles. En él pondrán los gentiles su esperanza.
El Elohim de la esperanza os colme de todo gozo y paz en vuestra fe, hasta rebosar de esperanza por la fuerza del Ruaj HaKodesh.
Por mi parte estoy persuadido, hermanos míos, en lo que a vosotros toca, de que también vosotros estáis llenos de buenas disposiciones, henchidos de todo conocimiento y capacitados también para amonestaros mutuamente.
Sin embargo, en algunos pasajes os he escrito con cierto atrevimiento, como para reavivar vuestros recuerdos, en virtud de la gracia que me ha sido otorgada por Elohim,
de ser para los gentiles ministro de Yeshúa HaMashiaj, ejerciendo el sagrado oficio del Evangelio de Elohim, para que la oblación de los gentiles sea agradable, santificada por el Ruaj HaKodesh.
Tengo, pues, de qué gloriarme en Yeshúa HaMashiaj en lo referente al servicio de Elohim.
Pues no me atreveré a hablar de cosa alguna que Yeshúa no haya realizado por medio de mi para conseguir la obediencia de los gentiles, de palabra y de obra,
en virtud de señales y prodigios, en virtud del Ruaj de Elohim, tanto que desde Jerusalén y en todas direcciones hasta el Ilírico he dado cumplimiento al Evangelio de Mashiaj;
teniendo así, como punto de honra, no anunciar el Evangelio sino allí donde el nombre de Yeshúa no era aún conocido, para no construir sobre cimientos ya puestos por otros,
antes bien, como dice la Escritura: Los que ningún anuncio recibieron de él, le verán, y los que nada oyeron, comprenderán.
Esa era la razón por la cual siempre me veía impedido de llegar hasta vosotros.
Mas ahora, no teniendo ya campo de acción en estas regiones, y deseando vivamente desde hace muchos años ir donde vosotros,
cuando me dirija a España... Pues espero veros al pasar, y ser encaminado por vosotros hacia allá, después de haber disfrutado un poco de vuestra compañía.
Mas, por ahora, voy a Jerusalén para el servicio de los santos,
pues Macedonia y Acaya tuvieron a bien hacer una colecta en favor de los pobres de entre los santos de Jerusalén.
Lo tuvieron a bien, y debían hacérselo; pues si los gentiles han participado en sus bienes espirituales, ellos a su vez deben servirles con sus bienes temporales.
Así que, una vez terminado este asunto, y entregado oficialmente el fruto de la colecta, partiré para España, pasando por vosotros.
Y bien sé que, al ir a vosotros, lo haré con la plenitud de las bendiciones de Mashiaj.
Pero os suplico, hermanos, por nuestro Señor Yeshúa HaMashiaj y por el amor del Ruaj Santo, que luchéis juntamente conmigo en vuestras oraciones rogando a Elohim por mí,
para que me vea libre de los incrédulos de Judea, y el socorro que llevo a Jerusalén sea bien recibido por los santos;
y pueda también llegar con alegría a vosotros por la voluntad de Elohim, y disfrutar de algún reposo entre vosotros.
El Elohim de la paz sea con todos vosotros. Amén.
Romanos 16
Os recomiendo a Febe, nuestra hermana, diaconisa de la Iglesia de Cencreas.
Recibidla en el Señor de una manera digna de los santos, y asistidla en cualquier cosa que necesite de vosotros, pues ella ha sido protectora de muchos, incluso de mí mismo.
Saludad a Prisca y Aquila, colaboradores míos en Yeshúa HaMashiaj.
Ellos expusieron sus cabezas para salvarme. Y no soy solo en agradecérselo, sino también todas las Iglesias de la gentilidad;
saludad también a la Iglesia que se reúne en su casa. Saludad a mi querido Epéneto, primicias del Asia para Mashiaj.
Saludad a María, que se ha afanado mucho por vosotros.
Saludad a Andrónico y Junia, mis parientes y compañeros de prisión, ilustres entre los apóstoles, que llegaron a Mashiaj antes que yo.
Saludad a Ampliato, mi amado en el Señor.
Saludad a Urbano, colaborador nuestro en Cristo; y a mi querido Estaquio.
Saludad a Apeles, que ha dado buenas pruebas de sí en Mashiaj. Saludad a los de la casa de Aristóbulo.
Saludad a mi pariente Herodión. Saludad a los de la casa de Narciso, en el Señor.
Saludad a Trifena y a Trifosa, que se han fatigado en el Señor. Saludad a la amada Pérside, que trabajó mucho en el Señor.
Saludad a Rufo, el escogido del Señor; y a su madre, que lo es también mía.
Saludad a Asíncrito y Flegonta, a Hermes, a Patrobas, a Hermas y a los hermanos que están con ellos.
Saludad a Filólogo y a Julia, a Nereo y a su hermana, lo mismo que a Olimpas y a todos los santos que están con ellos.
Saludaos los unos a los otros con el beso santo. Todas las Iglesias de Mashiaj os saludan.
Os ruego, hermanos, que os guardéis de los que suscitan divisiones y escándalos contra la doctrina que habéis aprendido; apartaos de ellos,
pues esos tales no sirven a nuestro Señor Yeshúa HaMashiaj, sino a su propio vientre, y, por medio de suaves palabras y lisonjas, seducen los corazones de los sencillos.
Vuestra obediencia se ha divulgado por todas partes; por lo cual, me alegro de vosotros. Pero quiero que seáis ingeniosos para el bien e inocentes para el mal.
Y el Elohim de la paz aplastará bien pronto a Satanás bajo vuestros pies. La gracia de nuestro Señor Yeshúa HaMashiaj sea con vosotros.
Os saluda Timoteo, mi colaborador, lo mismo que Lucio, Jasón y Sosípatro, mis parientes.
Os saludo en el Señor yo, Tercio, que he escrito esta carta.
Os saluda Gayo, huésped mío y de toda la Iglesia.
Os saluda Erasto, cuestor de la ciudad, y Cuarto, nuestro hermano.
A Aquel que puede consolidaros conforme al Evangelio mío y la predicación de Yeshúa HaMashiaj: revelación de un Misterio mantenido en secreto durante siglos eternos,
pero manifestado al presente, por la Escrituras que lo predicen, por disposición del Elohim eterno, dado a conocer a todos los gentiles para obediencia de la fe,
a Elohim, el único sabio, por Yeshúa HaMashiaj, ¡a él la gloria por los siglos de los siglos! Amén."
Tehilim 112
"¡Aleluya! Alef. ¡Dichoso el hombre que teme a Yahweh, Bet. que en sus mandamientos mucho se complace!
Guímel. Fuerte será en la tierra su estirpe, Dálet. bendita la raza de los hombres rectos.
He. Hacienda y riquezas en su casa, Vau. su justicia por siempre permanece.
Zain En las tinieblas brilla, como luz de los rectos, Jet. tierno, clemente y justo.
Tet. Feliz el hombre que se apiada y presta, Yod. y arregla rectamente sus asuntos.
Kaf. No, no será conmovido jamás, Lámed. en memoria eterna permanece el justo;
Mem. no tiene que temer noticias malas, Nun. firme es su corazón, en Yahweh confiado.
Sámek. Seguro está su corazón, no teme: Ain. al fin desafiará a sus adversarios.
Pe. Con largueza da a los pobres; Sade. su justicia por siempre permanece, Qof. su frente se levanta con honor.
Res. Lo ve el impío y se enfurece, Sin. rechinando sus dientes, se consume. Tau. El afán de los impíos se pierde."

