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Parashot 7 de diciembre 2024

Parashot 7 de diciembre 2024

Isaías 29-30, Juan 4-5 y Tehilim 82

Isaías 29

  1. "¡Ay, Ariel, Ariel, villa donde acampó David! Añadid año sobre año, las fiestas completen su ciclo,

  2. y pondré en angustias a Ariel, y habrá llanto y gemido. Ella será para mí un Ariel;

  3. acamparé en círculo contra ti, estrecharé contra ti la estacada, y levantaré contra ti trinchera;

  4. serás abatida, desde la tierra hablarás, por el polvo será ahogada tu palabra, tu voz será como un espectro de la tierra, y desde el polvo tu palabra será como un susurro.

  5. Y será como polvareda fina la turba de tus soberbios, y como tamo que pasa la turba de tus potentados. Sucederá que, de un momento a otro,

  6. de parte de Yahweh Sebaot serás visitada con trueno, estrépito y estruendo, turbión, ventolera y llama de fuego devoradora,

  7. Será como un sueño, visión nocturna, la turba de todas las gentes que guerrean contra Ariel, todas sus milicias y las máquinas de guerra que la oprimen.

  8. Será como cuando el hambriento sueña que está comiendo, pero despierta y tiene el estómago vacío; como cuando el sediento sueña que está bebiendo, pero se despierta cansado y sediento. Así será la turba de todas las gentes, que guerrean contra el monte Sión.

  9. Idiotizaos y quedad idiotas, cegaos y quedad ciegos; emborrachaos, pero no de vino, tambaleaos, y no por el licor.

  10. Porque ha vertido sobre vosotros Yahweh Ruaj de sopor, he pegado vuestros ojos (profetas) y ha cubierto vuestras cabezas (videntes).

  11. Toda revelación será para vosotros como palabras de un libro sellado, que da uno al que sabe leer diciendo: «Ea, lee eso»; y dice el otro: «No puedo, porque está sellado»;

  12. y luego pone el libro frente a quien no sabe leer, diciendo: «Ea, lee eso»; y dice éste: «No sé leer»

  13. Dice el Adon: Por cuanto ese pueblo se me ha allegado con su boca, y me han honrado con sus labios, mientras que su corazón está lejos de mí, y el temor que me tiene son preceptos enseñados por hombres,

  14. por eso he aquí que yo sigo haciendo maravillas con ese pueblo, haciendo portentosas maravillas; perderé la sabiduría de sus sabios, y eclipsaré el entendimiento de sus entendidos.

  15. Ay de los que se esconden de Yahweh para ocultar sus planes, y ejecutan sus obras en las tinieblas, y dicen: «¿Quién nos ve, quién nos conoce?»

  16. ¡Qué error el vuestro! ¿Es el alfarero como la arcilla, para que diga la obra a su hacedor: «No me ha hecho», y la vasija diga de su alfarero: «No entiende el oficio?»

  17. ¿Acaso no falta sólo un poco, para que el Líbano se convierta en vergel, y el vergel se considere una selva?

  18. Oirán aquel día los sordos palabras de un libro, y desde la tiniebla y desde la oscuridad los ojos de los ciegos las verán,

  19. los pobres volverán a alegrarse en Yahweh, y los hombres más pobres en el Santo de Israel se regocijarán.

  20. Porque se habrán terminado los tiranos, se habrá acabado el hombre burlador, y serán exterminados todos los que desean el mal;

  21. los que declaran culpable a otro con su palabra, y tienden lazos al que juzga en la puerta, y desatienden al justo por una nonada.

  22. Por tanto, así dice Yahweh, Elohim de la casa de Jacob, el que rescató a Abraham: «No se avergonzará en adelante Jacob, ni en adelante su rostro palidecerá;

  23. porque en viendo a sus hijos, las obras de mis manos, en medio de él, santificarán mi Nombre.» Santificarán al Santo de Jacob, y al Elohim de Israel tendrán miedo.

  24. Los descarriados alcanzarán inteligencia, y los murmuradores aprenderán doctrina."

Isaías 30

  1. "¡Ay de los hijos rebeldes - oráculo de Yahweh - para ejecutar planes, que no son míos, y para hacer libaciones de alianza, mas no a mi aire, amontonando pecado sobre pecado!

  2. Los que bajan a Egipto sin consultar a mi boca, para buscar apoyo en la fuerza de Faraón y ampararse a la sombra de Egipto.

  3. La fuerza del Faraón se os convertirá en vergüenza, y el amparo de la sombra de Egipto, en confusión.

  4. Cuando estuvieron en Soán sus jefes, y cuando sus emisarios llegaron a Janés,

  5. todos llevaron presentes a un pueblo que les será inútil, a un pueblo que no sirve de ayuda - ni de utilidad - sino de vergüenza y de oprobio.

  6. Oráculo sobre los animales del Négueb. Por tierra de angustia y aridez, de leona y de león rugiente, de áspid y dragón volador, llevan a lomos de pollinos su riqueza, y sobre jiba de camellos sus tesoros hacia un pueblo que no les será útil,

  7. a Egipto, cuyo apoyo es huero y vano. Por eso he llamado a ese pueblo «Ráhab la cesante.»

  8. Ahora ven, escríbelo en una tablilla, grábalo en un libro, y que dure hasta el último día, para testimonio hasta siempre:

  9. Que es un pueblo terco, criaturas hipócritas, hijos que no aceptan escuchar la instrucción de Yahweh;

  10. que han dicho a los videntes: «No veáis»; y a los visionarios: «No veáis para nosotros visiones verdaderas; habladnos cosas halagüeñas, contemplad ilusiones.

  11. Apartaos del camino, desviaos de la ruta, dejadnos en paz del Santo de Israel.»

  12. Por tanto, así dice el Santo de Israel: Por cuanto habéis rechazado vosotros esta palabra, y por cuanto habéis fiado en lo torcido y perverso y os habéis apoyado en ello,

  13. por eso será para vosotros esta culpa como brecha ruinosa en una alta muralla, cuya quiebra sobrevendrá de un momento a otro,

  14. y va a ser su quiebra como la de una vasija de alfarero, rota sin compasión, en la que al romperse no se encuentra una sola tejoleta bastante grande para tomar fuego del hogar o para extraer agua del aljibe.

  15. Porque así dice el Adon Yahweh, el Santo de Israel: «Por la conversión y calma seréis liberados, en el sosiego y seguridad estará vuestra fuerza.» Pero no aceptasteis,

  16. sino que dijisteis: «No, huiremos a caballo.» ¡Pues, bien, huid! Y «sobre rápidos carros montaremos». ¡Pues bien, rápidamente seréis perseguidos!

  17. Mil temblarán ante la amenaza de uno solo; ante la amenaza de cinco huiréis, hasta que seáis dejados como mástil en la cúspide del monte y como gallardete sobre una colina.

  18. Sin embargo aguardará Yahweh para haceros gracia, y así se levantará para compadeceros, porque Elohim de equidad es Yahweh: ¡dichosos todos los que en él esperan!

  19. Sí, pueblo de Sión que habitas en Jerusalén, no llorarás ya más; de cierto tendrá piedad de ti, cuando oiga tu clamor; en cuanto lo oyere, te responderá.

  20. Os dará el Adon pan de asedio y aguas de opresión, y después no será ya ocultado el que te enseña; con tus ojos verás al que te enseña,

  21. y con tus oídos oirás detrás de ti estas palabras: «Ese es el camino, id por él», ya sea a la derecha, ya a la izquierda.

  22. Declararás impuro el revestimiento de tus ídolos de plata y el ornato de tus imágenes fundidas en oro. Los rechazarás como paño inmundo: «¡Fuera de aquí!», les dirás.

  23. El dará lluvia a tu sementera con que hayas sembrado el suelo, y la tierra te producirá pan que será pingüe y sustancioso. Pacerán tus ganados aquel día en pastizal dilatado;

  24. los bueyes y asnos que trabajan el suelo comerán forraje salado, cribado con bieldo y con criba.

  25. Habrá sobre todo monte alto y sobre todo cerro elevado manantiales que den aguas perennes, el día de la gran matanza, cuando caigan las fortalezas.

  26. Será la luz de la luna como la luz del sol meridiano, y la luz del sol meridiano será siete veces mayor - con luz de siete días - el día que vende Yahweh la herida de su pueblo y cure la contusión de su golpe.

  27. He aquí que el nombre de Yahweh viene de lejos, ardiente su ira y pesada su opresión. Sus labios llenos están de furor, su lengua es como fuego que devora,

  28. y su aliento como torrente desbordado que cubre hasta el cuello.Cribará a las naciones con criba nefasta, pondrá el bocado de sus bridas en la mandíbula de sus pueblos.

  29. Vosotros cantaréis como en la noche de santificar fiesta; se os alegrará el corazón como el de quien va al son de flauta a entrar en el monte de Yahweh, a la Peña de Israel.

  30. Hará oír Yahweh la majestad de su voz, y mostrará la descarga de su brazo con ira inflamada y llama de fuego devoradora, turbión, aguacero y granizo.

  31. Pues por la voz de Yahweh será hecho añicos Asur: con un bastón le golpeará.

  32. A cada pasada de la vara de castigo que Yahweh descargue sobre él - con adufes y con arpas - y con guerras de sacudir las manos guerreará contra él.

  33. Porque de antemano está preparado un Tófet - también para el rey - un foso profundo y ancho; hay paja y madera en abundancia. El aliento de Yahweh, cual torrente de azufre, lo enciende."

Juan 4

  1. "Cuando Yeshúa se enteró de que había llegado a oídos de los fariseos que él hacía más discípulos y bautizaba más que Juan -

  2. aunque no era Yeshúa mismo el que bautizaba, sino sus discípulos -,

  3. abandonó Judea y volvió a Galilea.

  4. Tenía que pasar por Samaria.

  5. Llega, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, cerca de la heredad que Jacob dio a su hijo José.

  6. Allí estaba el pozo de Jacob. Yeshúa, como se había fatigado del camino, estaba sentado junto al pozo. Era alrededor de la hora sexta.

  7. Llega una mujer de Samaria a sacar agua. Yeshúa le dice: «Dame de beber.»

  8. Pues sus discípulos se habían ido a la ciudad a comprar comida. Le dice a la mujer samaritana:

  9. «¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy una mujer samaritana?» (Porque los judíos no se tratan con los samaritanos.)

  10. Yeshúa le respondió: «Si conocieras el don de Elohim, y quién es el que te dice: "Dame de beber", tú le habrías pedido a él, y él te habría dado agua viva.»

  11. Le dice la mujer: «Adon, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo; ¿de dónde, pues, tienes esa agua viva?

  12. ¿Es que tú eres más que nuestro padre Jacob, que nos dio el pozo, y de él bebieron él y sus hijos y sus ganados?»

  13. Yeshúa le respondió: «Todo el que beba de esta agua, volverá a tener sed;

  14. pero el que beba del agua que yo le dé, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le dé se convertirá en él en fuente de agua que brota para vida eterna.»

  15. Le dice la mujer: «Adon, dame de esa agua, para que no tenga más sed y no tenga que venir aquí a sacarla.»

  16. El le dice: «Vete, llama a tu marido y vuelve acá.»

  17. Respondió la mujer: «No tengo marido.» Yeshúa le dice: «Bien has dicho que no tienes marido,

  18. porque has tenido cinco maridos y el que ahora tienes no es marido tuyo; en eso has dicho la verdad.»

  19. Le dice la mujer: «Adon, veo que eres un profeta.

  20. Nuestros padres adoraron en este monte y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar.»

  21. Yeshúa le dice: «Créeme, mujer, que llega la hora en que, ni en este monte, ni en Jerusalén adoraréis al Padre.

  22. Vosotros adoráis lo que no conocéis; nosotros adoramos lo que conocemos, porque la salvación viene de los judíos.

  23. Pero llega la hora (ya estamos en ella) en que los adoradores verdaderos adorarán al Abba en Ruaj y en verdad, porque así quiere el Padre que sean los que le adoren.

  24. Elohim es Ruaj, y los que adoran, deben adorar en Ruaj y verdad.»

  25. Le dice la mujer: «Sé que va a venir el Mesías, el llamado Cristo. Cuando venga, nos lo explicará todo.»

  26. Yeshúa le dice: «Yo soy, el que te está hablando.»

  27. En esto llegaron sus discípulos y se sorprendían de que hablara con una mujer. Pero nadie le dijo: «¿Qué quieres?» o «¿Qué hablas con ella?»

  28. La mujer, dejando su cántaro, corrió a la ciudad y dijo a la gente:

  29. «Venid a ver a un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho. ¿No será el Mesias?»

  30. Salieron de la ciudad e iban donde él.

  31. Entretanto, los discípulos le insistían diciendo: «Rabbí, come.»

  32. Pero él les dijo: «Yo tengo para comer un alimento que vosotros no sabéis.»

  33. Los discípulos se decían unos a otros: «¿Le habrá traído alguien de comer?»

  34. Les dice Yeshúa: «Mi alimento es hacer la voluntad del que me ha enviado y llevar a cabo su obra.

  35. ¿No decís vosotros: Cuatro meses más y llega la siega? Pues bien, yo os digo: Alzad vuestros ojos y ved los campos, que blanquean ya para la siega. Ya

  36. el segador recibe el salario, y recoge fruto para vida eterna, de modo que el sembrador se alegra igual que el segador.

  37. Porque en esto resulta verdadero el refrán de que uno es el sembrador y otro el segador:

  38. yo os he enviado a segar donde vosotros no os habéis fatigado. Otros se fatigaron y vosotros os aprovecháis de su fatiga.»

  39. Muchos samaritanos de aquella ciudad creyeron en él por las palabras de la mujer que atestiguaba: «Me ha dicho todo lo que he hecho.»

  40. Cuando llegaron donde él los samaritanos, le rogaron que se quedara con ellos. Y se quedó allí dos días.

  41. Y fueron muchos más los que creyeron por sus palabras,

  42. y decían a la mujer: «Ya no creemos por tus palabras; que nosotros mismos hemos oído y sabemos que éste es verdaderamente el Salvador del mundo.»

  43. Pasados los dos días, partió de allí para Galilea.

  44. Pues Yeshúa mismo había afirmado que un profeta no goza de estima en su patria.

  45. Cuando llegó, pues, a Galilea, los galileos le hicieron un buen recibimiento, porque habían visto todo lo que había hecho en Jerusalén durante la fiesta, pues también ellos habían ido a la fiesta.

  46. Volvió, pues, a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Había un funcionario real, cuyo hijo estaba enfermo en Cafarnaúm.

  47. Cuando se enteró de que Yeshúa había venido de Judea a Galilea, fue donde él y le rogaba que bajase a curar a su hijo, porque se iba a morir.

  48. Entonces Yeshúa le dijo: «Si no veis señales y prodigios, no creéis.»

  49. Le dice el funcionario: «Adon, baja antes que se muera mi hijo.»

  50. Yeshúa le dice: «Vete, que tu hijo vive.» Creyó el hombre en la palabra que Yeshúa le había dicho y se puso en camino.

51 Cuando bajaba, le salieron al encuentro sus siervos, y le dijeron que su hijo vivía.

52 El les preguntó entonces la hora en que se había sentido mejor. Ellos le dijeron: «Ayer a la hora séptima le dejó la fiebre.»

53 El padre comprobó que era la misma hora en que le había dicho Yeshúa: «Tu hijo vive», y creyó él y toda su familia.

54 Esta nueva señal, la segunda, la realizó Yeshúa cuando volvió de Judea a Galilea."

Juan 5

  1. "Después de esto, hubo una fiesta de los judíos, y Yeshúa subió a Jerusalén. Hay en Jerusalén,

  2. junto a la Probática, una piscina que se llama en hebreo Betesda, que tiene cinco pórticos.

  3. En ellos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos, paralíticos, esperando la agitación del agua.

  4. Porque el Ángel del Adon bajaba de tiempo en tiempo a la piscina y agitaba el agua; y el primero que se metía después de la agitación del agua, quedaba curado de cualquier mal que tuviera.

  5. Había allí un hombre que llevaba treinta y ocho años enfermo.

  6. Yeshúa, viéndole tendido y sabiendo que llevaba ya mucho tiempo, le dice: «¿Quieres curarte?»

  7. Le respondió el enfermo: «Adon, no tengo a nadie que me meta en la piscina cuando se agita el agua; y mientras yo voy, otro baja antes que yo.»

  8. Yeshúa le dice: «Levántate, toma tu camilla y anda.»

  9. Y al instante el hombre quedó curado, tomó su camilla y se puso a andar. Pero era sábado aquel día.

  10. Por eso los judíos decían al que había sido curado: «Es sábado y no te está permitido llevar la camilla.»

  11. El le respondió: «El que me ha curado me ha dicho: Toma tu camilla y anda.»

  12. Ellos le preguntaron: «¿Quién es el hombre que te ha dicho: Tómala y anda?»

  13. Pero el curado no sabía quién era, pues Yeshúa había desaparecido porque había mucha gente en aquel lugar.

  14. Más tarde Yeshúa le encuentra en el Templo y le dice: «Mira, estás curado; no peques más, para que no te suceda algo peor.»

  15. El hombre se fue a decir a los judíos que era Yeshúa el que lo había curado.

  16. Por eso los judíos perseguían a Yeshúa, porque hacía estas cosas en sábado.

  17. Pero Yeshúa les replicó: «Mi Padre trabaja hasta ahora, y yo también trabajo.»

  18. Por eso los judíos trataban con mayor empeño de matarle, porque no sólo quebrantaba el sábado, sino que llamaba a Elohim su propio Abba, haciéndose a sí mismo igual a Elohim.

  19. Yeshúa, pues, tomando la palabra, les decía: «En verdad, en verdad os digo: el Hijo no puede hacer nada por su cuenta, sino lo que ve hacer al Padre: lo que hace él, eso también lo hace igualmente el Hijo.

  20. Porque el Padre quiere al Hijo y le muestra todo lo que él hace. Y le mostrará obras aún mayores que estas, para que os asombréis.

  21. Porque, como el Padre resucita a los muertos y les da la vida, así también el Hijo da la vida a los que quiere.

  22. Porque el Padre no juzga a nadie; sino que todo juicio lo ha entregado al Hijo,

  23. para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo no honra al Padre que lo ha enviado.

  24. En verdad, en verdad os digo: el que escucha mi Palabra y cree en el que me ha enviado, tiene vida eterna y no incurre en juicio, sino que ha pasado de la muerte a la vida.

  25. En verdad, en verdad os digo: llega la hora (ya estamos en ella), en que los muertos oirán la voz del Hijo de Elohim, y los que la oigan vivirán.

  26. Porque, como el Padre tiene vida en sí mismo, así también le ha dado al Hijo tener vida en sí mismo,

  27. y le ha dado poder para juzgar, porque es Hijo del hombre.

  28. No os extrañéis de esto: llega la hora en que todos los que estén en los sepulcros oirán su voz

  29. y saldrán los que hayan hecho el bien para una resurrección de vida, y los que hayan hecho el mal, para una resurrección de juicio.

  30. Y no puedo hacer nada por mi cuenta: juzgo según lo que oigo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado.

  31. «Si yo diera testimonio de mí mismo, mi testimonio no sería válido.

  32. Otro es el que da testimonio de mí, y yo sé que es válido el testimonio que da de mí.

  33. Vosotros mandasteis enviados donde Juan, y él dio testimonio de la verdad.

  34. No es que yo busque testimonio de un hombre, sino que digo esto para que os salvéis.

  35. El era la lámpara que arde y alumbra y vosotros quisisteis recrearos una hora con su luz.

  36. Pero yo tengo un testimonio mayor que el de Juan; porque las obras que el Padre me ha encomendado llevar a cabo, las mismas obras que realizo, dan testimonio de mí, de que el Padre me ha enviado.

  37. Y el Padre, que me ha enviado, es el que ha dado testimonio de mí. Vosotros no habéis oído nunca su voz, ni habéis visto nunca su rostro

  38. ni habita su palabra en vosotros, porque no creéis al que El ha enviado.

  39. «Vosotros investigáis las escrituras, ya que creéis tener en ellas vida eterna; ellas son las que dan testimonio de mí;

  40. y vosotros no queréis venir a mí para tener vida.

  41. La gloria no la recibo de los hombres.

  42. Pero yo os conozco: no tenéis en vosotros el amor de Elohim.

  43. Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibís; si otro viene en su propio nombre, a ése le recibiréis.

  44. ¿Cómo podéis creer vosotros, que aceptáis gloria unos de otros, y no buscáis la gloria que viene del único Elohim?

  45. No penséis que os voy a acusar yo delante del Padre. Vuestro acusador es Moisés, en quién habéis puesto vuestra esperanza.

  46. Porque, si creyerais a Moisés, me creeríais a mí, porque él escribió de mí.

  47. Pero si no creéis en sus escritos, cómo vais a creer en mis palabras?»"

Tehilim 82

  1. "Elohim se levanta en la asamblea divina, en medio de los dioses juzga:

  2. «¿Hasta cuándo juzgaréis inicuamente, y haréis acepción de los impíos?

  3. Juzgad en favor del débil y del huérfano, al humilde, al indigente haced justicia;

  4. al débil y al pobre liberad, de la mano de los impíos arrancadle!» Pausa.

  5. No saben ni comprenden; caminan en tinieblas, todos los cimientos de la tierra vacilan.

  6. Yo había dicho: «¡Vosotros, dioses sois, todos vosotros, hijos del Altísimo!»

  7. Mas ahora, como el hombre moriréis, como uno solo caeréis, príncipes.

  8. ¡Alzate, oh Elohim, juzga a la tierra, pues tú eres el Adon de todas las naciones!"