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Parashot 7 de septiembre 2024

Parashot 7 de septiembre 2024

Isaías 3-4, Lucas 2-3 y Tehilim 69

Isaías 3

  1. Pues he aquí que el Adon Yahweh Sebaot está quitando de Jerusalén y de Judá todo sustento y apoyo: (todo sustento de pan y todo sustento de agua);

  2. el valiente y el guerrero, el juez y el profeta, el augur y el anciano,

  3. el jefe de escuadra y el favorito, el consejero, el sabio hechicero y el hábil encantador.

  4. Les daré mozos por jefes, y mozalbetes les dominarán.

  5. Querrá mandar la gente, cada cual en cada cual, los unos a los otros y cada cual en su compañero. Se revolverá el mozo contra el anciano, y el vil contra el hombre de peso.

  6. Pues agarrará uno a su hermano al de su mismo apellido, diciéndole: «Túnica gastas: príncipe nuestro seas, toma a tu cargo esta ruina.»

  7. Pero el otro exclamará aquel día: «No seré vuestro médico; en mi casa no hay pan ni túnica: no me pongáis por príncipe del pueblo.»

  8. Así que tropezó Jerusalén, y Judá ha caído; pues sus lenguas y sus fechorías a Yahweh han llegado, irritando los ojos de su majestad.

  9. La expresión de su rostro les denuncia, y sus pecados como Sodoma manifiestan, no se ocultan. ¡Ay de ellos, porque han merecido su propio mal!

  10. Decid al justo que bien, que el fruto de sus acciones comerá.

  11. ¡Ay del malvado! que le irá mal, que el mérito de sus manos se le dará.

  12. A mi pueblo le oprime un mozalbete, y mujeres le dominan. Pueblo mío, tus regidores vacilan y tus derroteros confunden.

  13. Se levanta a pleitear Yahweh y está en pie para juzgar a los pueblos.

  14. Yahweh demanda en juicio a los ancianos de su pueblo y a sus jefes. «Vosotros habéis incendiado la viña, el despojo del mísero tenéis en vuestras casas.

  15. Pero ¿qué os importa? Machacáis a mi pueblo y moléis el rostro de los pobres» - oráculo del Adon Yahweh Sebaot -.

  16. Dice Yahweh: «Por cuanto son altivas las hijas de Sión, y andan con el cuello estirado y guiñando los ojos, y andan a pasitos menudos, y con sus pies hacen tintinear las ajorcas»,

  17. rapará el Yeshúa el cráneo de las hijas de Sión, y Yahweh destapará su desnudez.

  18. Aquel día quitará el Adon el adorno de las ajorcas, los solecillos y las lunetas;

  19. los aljófares, las lentejuelas y los cascabeles;

  20. los peinados, las cadenillas de los pies, los ceñidores, los pomos de olor y los amuletos,

  21. los anillos y aretes de nariz;

  22. los vestidos preciosos, los mantos, los chales, los bolsos,

  23. los espejos, las ropas finas, los turbantes y las mantillas.

  24. Por debajo del bálsamo habrá hedor, por debajo de la faja, soga, por debajo de la peluca, rapadura, y por debajo del traje, refajo de arpillera. y por debajo de la hermosura, vergüenza.

  25. Tus gentes a espada caerán, y tus campeones en guerra.

  26. Y darán ayes y se dolerán a las puertas, y tú, asolada, te sentarás por tierra.

Isaías 4

  1. Asirán siete mujeres a un hombre en aquel día diciendo: «Nuestro pan comeremos, y con nuestras túnicas nos vestiremos. Tan sólo déjanos llevar tu nombre: quita nuestro oprobio.»

  2. Aquel día el germen de Yahweh será magnífico y glorioso, y el fruto de la tierra será la prez y ornato de los bien librados de Israel.

  3. A los restantes de Sión y a los que quedaren de Jerusalén, se les llamará santos: serán todos los apuntados como vivos en Jerusalén.

  4. Cuando haya lavado el Adon la inmundicia de las hijas de Sión, y las manchas de sangre de Jerusalén haya limpiado del interior de ella con viento justiciero y viento abrasador,

  5. creará Yahweh sobre todo lugar del monte de Sión y sobre toda su reunión, nube y humo de día, y resplandor de fuego llameante de noche. Y por encima la gloria de Yahweh será toldo

  6. y tienda para sombra contra el calor diurno, y para abrigo y reparo contra el aguacero y la lluvia.

Lucas 2

  1. Sucedió que por aquellos días salió un edicto de César Augusto ordenando que se empadronase todo el mundo.

  2. Este primer empadronamiento tuvo lugar siendo gobernador de Siria Cirino.

  3. Iban todos a empadronarse, cada uno a su ciudad.

  4. Subió también José desde Galilea, de la ciudad de Nazaret, a Judea, a la ciudad de David, que se llama Belén, por ser él de la casa y familia de David,

  5. para empadronarse con María, su esposa, que estaba encinta.

  6. Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento,

  7. y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento.

  8. Había en la misma comarca unos pastores, que dormían al raso y vigilaban por turno durante la noche su rebaño.

  9. Se les presentó el Angel del Adon, y la gloria del Adon los envolvió en su luz; y se llenaron de temor.

  10. El ángel les dijo: «No temáis, pues os anuncio una gran alegría, que lo será para todo el pueblo:

  11. os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un salvador, que es el Adon;

  12. y esto os servirá de señal: encontraréis un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre.»

  13. Y de pronto se juntó con el ángel una multitud del ejército celestial, que alababa a Elohim, diciendo:

  14. «Gloria a Elohim en las alturas y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace.»

  15. Y sucedió que cuando los ángeles, dejándoles, se fueron al cielo, los pastores se decían unos a otros: «Vayamos, pues, hasta Belén y veamos lo que ha sucedido y el Adon nos ha manifestado.»

  16. Y fueron a toda prisa, y encontraron a María y a José, y al niño acostado en el pesebre.

  17. Al verlo, dieron a conocer lo que les habían dicho acerca de aquel niño;

  18. y todos los que lo oyeron se maravillaban de lo que los pastores les decían.

  19. María, por su parte, guardaba todas estas cosas, y las meditaba en su corazón.

  20. Los pastores se volvieron glorificando y alabando a Elohim por todo lo que habían oído y visto, conforme a lo que se les había dicho.

  21. Cuando se cumplieron los ocho días para circuncidarle, se le dio el nombre de Yeshúa, el que le dio el ángel antes de ser concebido en el seno.

  22. Cuando se cumplieron los días de la purificación de ellos, según la Ley de Moisés, llevaron a Yeshúa a Jerusalén para presentarle al Adon,

  23. como está escrito en la Ley del Adon: Todo varón primogénito será consagrado al Adon

  24. y para ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o dos pichones , conforme a lo que se dice en la Ley del Adon.

  25. Y he aquí que había en Jerusalén un hombre llamado Simeón; este hombre era justo y piadoso, y esperaba la consolación de Israel; y estaba en él el Ruaj Hakodesh.

  26. Le había sido revelado por el Ruaj Hakodesh que no vería la muerte antes de haber visto al Mesias del Adon.

  27. Movido por el Ruaj, vino al Templo; y cuando los padres introdujeron al niño Yeshúa, para cumplir lo que la Ley prescribía sobre él,

  28. le tomó en brazos y bendijo a Elohim diciendo:

  29. «Ahora, Adon, puedes, según tu palabra, dejar que tu siervo se vaya en paz;

  30. porque han visto mis ojos tu salvación, [31]la que has preparado a la vista de todos los pueblos,

  31. luz para iluminar a los gentiles y gloria de tu pueblo Israel.»

  32. Su padre y su madre estaban admirados de lo que se decía de él.

  33. Simeón les bendijo y dijo a María, su madre: «Este está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción -

  34. ¡y a ti misma una espada te atravesará el alma! - a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones.»

  35. Había también una profetisa, Ana, hija de Fanuel, de la tribu de Aser, de edad avanzada; después de casarse había vivido siete años con su marido,

  36. y permaneció viuda hasta los ochenta y cuatro años; no se apartaba del Templo, sirviendo a Elohim noche y día en ayunos y oraciones.

  37. Como se presentase en aquella misma hora, alababa a Elohim y hablaba del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén.

  38. Así que cumplieron todas las cosas según la Ley del Adon, volvieron a Galilea, a su ciudad de Nazaret.

  39. El niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría; y la gracia de Elohim estaba sobre él.

  40. Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua.

  41. Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta

  42. y, al volverse, pasados los días, el niño Yeshúa se quedó en Jerusalén, sin saberlo su padres.

  43. Pero creyendo que estaría en la caravana, hicieron un día de camino, y le buscaban entre los parientes y conocidos;

  44. pero al no encontrarle, se volvieron a Jerusalén en su busca.

  45. Y sucedió que, al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y preguntándoles;

  46. todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas.

  47. Cuando le vieron, quedaron sorprendidos, y su madre le dijo: «Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando.»

  48. El les dijo: «Y ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?»

  49. Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio.

  50. Bajó con ellos y vino a Nazaret, y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón.

  51. Yeshúa progresaba en sabiduría, en estatura y en gracia ante Elohim y ante los hombres.

Lucas 3

  1. En el año quince del imperio de Tiberio César, siendo Poncio Pilato procurador de Judea, y Herodes tetrarca de Galilea; Filipo, su hermano, tetrarca de Iturea y de Traconítida, y Lisanias tetrarca de Abilene;

  2. en el pontificado de Anás y Caifás, fue dirigida la palabra de Dios a Juan, hijo de Zacarías, en el desierto.

  3. Y se fue por toda la región del Jordán proclamando un bautismo de conversión para perdón de los pecados,

  4. como está escrito en el libro de los oráculos del profeta Isaías: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Adon, enderezad sus sendas;

  5. todo barranco será rellenado, todo monte y colina será rebajado, lo tortuoso se hará recto y las asperezas serán caminos llanos.

  6. Y todos verán la salvación de Elohim.

  7. Decía, pues, a la gente que acudía para ser bautizada por él: «Raza de víboras, ¿quién os ha enseñado a huir de la ira inminente?

  8. Dad, pues, frutos dignos de conversión, y no andéis diciendo en vuestro interior: "Tenemos por padre a Abraham"; porque os digo que puede Elohim de estas piedras dar hijos a Abraham.

  9. Y ya está el hacha puesta a la raíz de los árboles; y todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego.»

  10. La gente le preguntaba: «Pues ¿qué debemos hacer?»

  11. Y él les respondía: «El que tenga dos túnicas, que las reparta con el que no tiene; el que tenga para comer, que haga lo mismo.»

  12. Vinieron también publicanos a bautizarse, y le dijeron: «Maestro, ¿qué debemos hacer?»

  13. El les dijo: «No exijáis más de lo que os está fijado.»

  14. Preguntáronle también unos soldados: «Y nosotros ¿qué debemos hacer?» El les dijo: «No hagáis extorsión a nadie, no hagáis denuncias falsas, y contentaos con vuestra soldada.»

  15. Como el pueblo estaba a la espera, andaban todos pensando en sus corazones acerca de Juan, si no sería él el Mesias;

  16. respondió Juan a todos, diciendo: «Yo os bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, y no soy digno de desatarle la correa de sus sandalias. El os bautizará en Ruaj Hakodesh y fuego.

  17. En su mano tiene el bieldo para limpiar su era y recoger el trigo en su granero; pero la paja la quemará con fuego que no se apaga.»

  18. Y, con otras muchas exhortaciones, anunciaba al pueblo la Buena Nueva.

  19. Pero Herodes, el tetrarca, reprendido por él a causa de Herodías, la mujer de su hermano, y a causa de todas las malas acciones que había hecho,

  20. añadió a todas ellas la de encerrar a Juan en la cárcel.

  21. Sucedió que cuando todo el pueblo estaba bautizándose, bautizado también Yeshúa y puesto en oración, se abrió el cielo,

  22. y bajó sobre él el Ruaj Hakodesh en forma corporal, como una paloma; y vino una voz del cielo: «Tú eres mi hijo; yo hoy te he engendrado.»

  23. Tenía Yeshúa, al comenzar, unos treinta años, y era según se creía hijo de José, hijo de Helí,

  24. hijo de Mattat, hijo de Leví, hijo de Melkí, hijo de Jannái, hijo de José,

  25. hijo de Mattatías, hijo de Amós, hijo de Naúm, hijo de Eslí, hijo de Nangay,

  26. hijo de Maaz, hijo de Mattatías, hijo de Semeín, hijo de Josec, hijo de Jodá,

  27. hijo de Joanán, hijo de Resá, hijo de Zorobabel, hijo de Salatiel, hijo de Nerí,

  28. hijo de Melkí, hijo de Addí, hijo de Cosam, hijo de Elmadam, hijo de Er,

  29. hijo de Yeshúa, hijo de Eliezer, hijo de Jorim, hijo de Mattat, hijo de Leví,

  30. hijo de Simeón, hijo de Judá, hijo de José, hijo de Jonam, hijo de Eliaquim,

  31. hijo de Meleá, hijo de Menná, hijo de Mattatá, hijo de Natán, hijo de David,

  32. hijo de Jesé, hijo de Obed, hijo de Booz, hijo de Sala, hijo de Naassón,

  33. hijo de Aminadab, hijo de Admín, hijo de Arní, hijo de Esrom, hijo de Fares, hijo de Judá,

  34. hijo de Jacob, hijo de Isaac, hijo de Abraham, hijo de Tara, hijo de Najor,

  35. hijo de Serug, hijo de Ragáu, hijo de Fálek, hijo de Eber, hijo de Sala,

  36. hijo de Cainam, hijo de Arfaxad, hijo de Sem, hijo de Noé, hijo de Lámek,

  37. hijo de Matusalén, hijo de Henoc, hijo de Járet, hijo de Maleleel, hijo de Cainam,

  38. hijo de Enós, hijo de Set, hijo de Adam, hijo de Elohim.

Tehilim 69

  1. Del maestro de coro. Según la melodía: «Lirios...» De David.

  2. ¡Sálvame, oh Elohim, porque las aguas me llegan hasta el cuello!

  3. Me hundo en el cieno del abismo, sin poder hacer pie; he llegado hasta el fondo de las aguas, y las olas me anegan.

  4. Estoy exhausto de gritar, arden mis fauces, mis ojos se consumen de esperar a mi Elohim.

  5. Son más que los cabellos de mi cabeza los que sin causa me odian; más duros que mis huesos los que me hostigan sin razón. (¿Lo que yo no he robado tengo que devolver?)

  6. Tú, oh Elohim, mi torpeza conoces, no se te ocultan mis ofensas.

  7. ¡No se avergüencen por mí los que en ti esperan, oh Yahweh Sebaot! ¡No sufran confusión por mí los que te buscan, oh Elohim de Israel!

  8. Pues por ti sufro el insulto, y la vergüenza cubre mi semblante;

  9. para mis hermanos soy un extranjero, un desconocido para los hijos de mi madre;

  10. pues me devora el celo de tu casa, y caen sobre mí los insultos de los que te insultan.

  11. Si mortifico mi alma con ayuno, se me hace un pretexto de insulto;

  12. si tomo un sayal por vestido, para ellos me convierto en burla,

  13. cuento de los que están sentados a la puerta, y copla de los que beben licor fuerte.

  14. Mas mi oración hacia ti, Yahweh, en el tiempo propicio: por tu gran amor, oh Elohim, respóndeme, por la verdad de tu salvación.

  15. ¡Sácame del cieno, no me hunda, escape yo a los que me odian, a las honduras de las aguas!

  16. ¡El flujo de las aguas no me anegue no me trague el abismo, ni el pozo cierre sobre mí su boca!

  17. ¡Respóndeme, Yahweh, pues tu amor es bondad; en tu inmensa ternura vuelve a mí tus ojos;

  18. no retires tu rostro de tu siervo, que en angustias estoy, pronto, respóndeme;

  19. acércate a mi alma, rescátala, por causa de mis enemigos, líbrame!

  20. Tú conoces mi oprobio, mi vergüenza y mi afrenta, ante ti están todos mis opresores.

  21. El oprobio me ha roto el corazón y desfallezco. Espero compasión, y no la hay, consoladores, y no encuentro ninguno.

  22. Veneno me han dado por comida, en mi sed me han abrevado con vinagre.

  23. ¡Que su mesa ante ellos se convierta en un lazo, y su abundancia en una trampa;

  24. anúblense sus ojos y no vean, haz que sus fuerzas sin cesar les fallen!

  25. Derrama tu enojo sobre ellos, los alcance el ardor de tu cólera;

  26. su recinto quede hecho un desierto, en sus tiendas no haya quien habite:

  27. porque acosan al que tú has herido, y aumentan la herida de tu víctima.

  28. Culpa añade a su culpa, no tengan más acceso a tu justicia;

  29. del libro de la vida sean borrados, no sean inscritos con los justos.

  30. Y yo desdichado, dolorido, ¡tu salvación, oh Elohim, me restablezca!

  31. El nombre de Elohim celebraré en un cántico, le ensalzaré con la acción de gracias;

  32. y más que un toro agradará a Yahweh, más que un novillo con cuernos y pezuñas.

  33. Lo han visto los humildes y se alegran; ¡viva vuestro corazón, los que buscáis a Elohim!

  34. Porque Yahweh escucha a los pobres, no desprecia a sus cautivos.

  35. ¡Alábenle los cielos y la tierra, el mar y cuanto bulle en él!

  36. Pues salvará Elohim a Sión, reconstruirá las ciudades de Judá: habitarán allí y las poseerán;

  37. la heredará la estirpe de sus siervos, los que aman su nombre en ella morarán.