Parashot 8 de julio 2023
Proverbios 2–3, I Tesalonicenses 2–3 y Tehilim 8
Proverbios 2
Hijo mío, si das acogida a mis palabras, y guardas en tu memoria mis mandatos,
prestando tu oído a la sabiduría, inclinando tu corazón a la prudencia;
si invocas a la inteligencia y llamas a voces a la prudencia;
si la buscas como la plata y como un tesoro la rebuscas,
entonces entenderás el temor de Yahweh y la ciencia de Elohim encontrarás.
Porque Yahweh es el que da la sabiduría, de su boca nacen la ciencia y la prudencia.
Reserva el éxito para los rectos, es escudo para quienes proceden con entereza,
vigila las sendas de la equidad y guarda el camino de sus amigos.
Entonces entenderás la justicia, la equidad y la rectitud: todos los senderos del bien.
Cuando entre la sabiduría en tu corazón y la ciencia sea dulce para tu alma,
velará sobre ti la reflexión y la prudencia te guardará,
apartándote del mal camino, del hombre que propone planes perversos,
de los que abandonan el recto sendero para ir por caminos tenebrosos,
de los que se gozan en hacer el mal, se regocijan en la perversidad,
cuyos senderos son tortuosos y sus sendas llenas de revueltas.
Ella te apartará de la mujer ajena, de la extraña de melosas palabras,
que ha dejado al amigo de su juventud y ha olvidado la alianza de su Elohim;
su casa está inclinada hacia la muerte, hacia las sombras sus tortuosos senderos.
Nadie que entre por ella volverá, no alcanzará las sendas de la vida.
Por eso has de ir por el camino de los buenos, seguirás las sendas de los justos.
Porque los rectos habitarán la tierra y los íntegros se mantendrán en ella;
pero los malos serán cercenados de la tierra, se arrancará de ella a los desleales.
Proverbios 3
Hijo mío, no olvides mi lección, en tu corazón guarda mis mandatos,
pues largos días y años de vida y bienestar te añadirán.
La piedad y la lealtad no te abandonen; átalas a tu cuello, escríbelas en la tablilla de tu corazón.
Así hallarás favor y buena acogida a los ojos de Elohim y de los hombres.
Confía en Yahweh de todo corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia;
reconócele en todos tus caminos y él enderezará tus sendas.
No seas sabio a tus propios ojos, teme a Yahweh y apártate del mal:
medicina será para tu carne y regrigerio para tus huesos.
Honra a Yahweh con tus riquezas, con las primicias de todas tus ganancias:
tus trojes se llenarán de grano y rebosará de mosto tu lagar.
No desdeñes, hijo mío, la instrucción de Yahweh, no te dé fastidio su reprensión,
porque Yahweh reprende a aquel que ama, como un padre al hijo querido.
Dichoso el hombre que ha encontrado la sabiduría y el hombre que alcanza la prudencia;
más vale su ganancia que la ganancia de plata, su renta es mayor que la del oro.
Más preciosa es que las perlas, nada de lo que amas se le iguala.
Largos días a su derecha, y a su izquierda riqueza y gloria.
Sus caminos son caminos de dulzura y todas sus sendas de bienestar.
Es árbol de vida para los que a ella están asidos, felices son los que la abrazan.
Con la Sabiduria fundó Yahveh la tierra, consolidó los cielos con inteligencia;
con su ciencia se abrieron los océanos y las nubes destilan el rocío.
Hijo mío, guarda la prudencia y la reflexión, no se aparten nunca de tus ojos:
serán vida para tu alma y adorno para tu cuello.
Así irás tranquilo por tu camino y no tropezará tu pie.
No tendrás miedo al acostarte, una vez acostado, será dulce tu sueño.
No temerás el espanto repentino, ni cuando llegue la tormenta de los malos,
porque Yahweh será tu tranquilidad y guardará tu pie de caer en el cepo.
No niegues un favor a quien es debido, si en tu mano está el hacérselo.
No digas a tu prójimo: «Vete y vuelve, mañana te daré», si tienes algo en tu poder.
No trames mal contra tu prójimo cuando se sienta confiado junto a ti.
No te querelles contra nadie sin motivo, si no te ha hecho ningún mal.
No envidies al hombre violento, ni elijas ninguno de sus caminos;
porque Yahweh abomina a los perversos, pero su intimidad la tiene con los rectos.
La maldición de Yahweh en la casa del malvado, en cambio bendice la mansión del justo.
Con los arrogantes es también arrogante, otorga su favor a los pobres.
La gloria es patrimonio de los sabios y los necios heredarán la ignominia.
I Tesalonicenses 2
Bien sabéis vosotros, hermanos, que nuestra ida a vosotros no fue estéril,
sino que, después de haber padecido sufrimientos e injurias en Filipos, como sabéis, confiados en nuestro Elohim, tuvimos la valentía de predicaros el Evangelio de Elohin entre frequentes luchas.
Nuestra exhortación no procede del error, ni de la impureza ni con engaño,
sino que así como hemos sido juzgados aptos por Elohin para confiarnos el Evangelio, así lo predicamos, no buscando agradar a los hombres, sino a Elohim que examina nuestros corazones.
Nunca nos presentamos, bien lo sabéis, con palabras aduladoras, ni con pretextos de codicia, Elohim es testigo,
ni buscando gloria humana, ni de vosotros ni de nadie.
Aunque pudimos imponer nuestra autoridad por ser apóstoles de Yeshúa, nos mostramos amables con vosotros, como una madre cuida con cariño de sus hijos.
De esta manera, amándoos a vosotros, queríamos daros no sólo el Evangelio de Elohim, sino incluso nuestro propio ser, porque habíais llegado a sernos muy queridos.
Pues recordáis, hermanos, nuestros trabajos y fatigas. Trabajando día y noche, para no ser gravosos a ninguno de vosotros, os proclamamos el Evangelio de Elohim.
Vosotros sois testigos, y Elohim también, de cuán santa, justa e irreprochablemente nos comportamos con vosotros, los creyentes.
Como un padre a sus hijos, lo sabéis bien, a cada uno de vosotros
os exhortábamos y alentábamos, conjurándoos a que vivieseis de una manera digna de Dios, que os ha llamado a su Reino y gloria.
De ahí que también por nuestra parte no cesemos de dar gracias a Elohim porque, al recibir la Palabra de Elohim que os predicamos, la acogisteis, no como palabra de hombre, sino cual es en verdad, como Palabra de Elohim, que permanece operante en vosotros, los creyentes.
Porque vosotros, hermanos, habéis seguido el ejemplo de las Iglesias de Elohim que están en Judea, en Yeshúa Hamashiaj, pues también vosotros habéis sufrido de vuestros compatriotas las mismas cosas que ellos de parte de los judíos;
éstos son los que dieron muerte al Adon y a los profetas y los que nos han perseguido a nosotros; no agradan a Elohim y son enemigos de todos los hombres,
impidiéndonos predicar a los gentiles para que se salven; así van colmando constantemente la medida de sus pecados; pero la Cólera irrumpe sobre ellos con vehemencia.
Mas nosotros, hermanos, separados de vosotros por breve tiempo — físicamente, mas no con el corazón — ansiábamos con ardiente deseo ver vuestro rostro.
Por eso quisimos ir a vosotros — yo mismo, Pablo, lo intenté una y otra vez — pero Satanás nos lo impidió.
Pues ¿cuál es nuestra esperanza, nuestro gozo, la corona de la que nos sentiremos orgullosos, ante nuestro Adon Yeshúa en su Venida, sino vosotros?
Sí, vosotros sois nuestra gloria y nuestro gozo.
I Tesalonicenses 3
Por lo cual, no pudiendo soportar más, decidimos quedarnos solos en Atenas
y os enviamos a Timoteo, hermano nuestro y colaborador de Elohim en el Evangelio de Yeshúa, para afianzaros y daros ánimos en vuestra emuna,
para que nadie vacile en esas tribulaciones. Bien sabéis que este es nuestro destino:
ya cuando estábamos con vosotros os predecíamos que íbamos a sufrir tribulaciones, y es lo que ha sucedido, como sabéis.
Por lo cual también yo, no pudiendo soportar ya más, le envié para tener noticias de vuestra emuna, no fuera que el Tentador os hubiera tentado y que nuestro trabajo quedara reducido a nada.
Nos acaba de llegar de ahí Timoteo y nos ha traído buenas noticias de vuestra emuna y vuestra caridad; y dice que conserváis siempre buen recuerdo de nosotros y que deseáis vernos, así como nosotros a vosotros.
Así pues, hermanos, hemos recibido de vosotros un gran consuelo, motivado por vuestra emuna, en medio de todas nuestras congojas y tribulaciones.
Ahora sí que vivimos, pues permanecéis firmes en el Adon.
Y ¿cómo podremos agradecer a Elohim por vosotros, por todo el gozo que, por causa vuestra, experimentamos ante nuestro Elohim?
Noche y día le pedimos insistentemente poder ver vuestro rostro y completar lo que falta a vuestra emuna.
Que Elohim mismo, nuestro Abba y nuestro Adon Yeshúa orienten nuestros pasos hacia vosotros.
En cuanto a vosotros, que el Adon os haga progresar y sobreabundar en el amor de unos con otros, y en el amor para con todos, como es nuestro amor para con vosotros,
para que se consoliden vuestros corazones con santidad irreprochable ante Elohim, nuestro Abba, en la Venida de nuestro Adon Yeshúa, con todos sus santos.
Tehilim 8
Del maestro de coro. Según la… de Gat. Salmo. De David.
¡Oh Yahweh, Adon nuestro, qué glorioso tu nombre por toda la tierra! Tú que exaltaste tu majestad sobre los cielos,
en boca de los niños, los que aún maman, dispones baluarte frente a tus adversarios, para acabar con enemigos y rebeldes.
Al ver tu cielo, hechura de tus dedos, la luna y las estrellas, que fijaste tú,
¿qué es el hombre para que de él te acuerdes, el hijo de Adán para que de él te cuides?
Apenas inferior a un dios le hiciste, coronándole de gloria y de esplendor;
le hiciste señor de las obras de tus manos, todo fue puesto por ti bajo sus pies:
ovejas y bueyes, todos juntos, y aun las bestias del campo,
y las aves del cielo, y los peces del mar, que surcan las sendas de las aguas.
¡Oh Yahweh, Adon nuestro, qué glorioso tu nombre por toda la tierra!

