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Parashot 8 de marzo 2025

Parashot 8 de marzo 2025

Isaías 55

  1. ¡Oh, todos los sedientos, id por agua, y los que no tenéis plata, venid, comprad y comed, sin plata, y sin pagar, vino y leche!

  2. ¿Por qué gastar plata en lo que no es pan, y vuestro jornal en lo que no sacia? Hacedme caso y comed cosa buena, y disfrutaréis con algo sustancioso.

  3. Aplicad el oído y acudid a mí, oíd y vivirá vuestra alma. Pues voy a firmar con vosotros una alianza eterna: las amorosas y fieles promesas hechas a David.

  4. Mira que por testigo de las naciones le he puesto, caudillo y legislador de las naciones.

  5. Mira que a un pueblo que no conocías has de convocar, y un pueblo que no te conocía, a ti correrá por amor de Yahweh tu Elohim y por el Santo de Israel, porque te ha honrado.

  6. Buscad a Yahweh mientras se deja encontrar, llamadle mientras está cercano.

  7. Deje el malo su camino, el hombre inicuo sus pensamientos, y vuélvase a Yahweh, que tendrá compasión de él, a nuestro Elohim, que será grande en perdonar.

  8. Porque no son mis pensamientos vuestros pensamientos, ni vuestros caminos son mis caminos - oráculo de Yahweh -.

  9. Porque cuanto aventajan los cielos a la tierra, así aventajan mis caminos a los vuestros y mis pensamientos a los vuestros.

  10. Como descienden la lluvia y la nieve de los cielos y no vuelven allá, sino que empapan la tierra, la fecundan y la hacen germinar, para que dé simiente al sembrador y pan para comer,

  11. así será mi palabra, la que salga de mi boca, que no tornará a mí de vacío, sin que haya realizado lo que me plugo y haya cumplido aquello a que la envié.

  12. Sí, con alegría saldréis, y en paz seréis traídos. Los montes y las colinas romperán ante vosotros en gritos de júbilo, y todos los árboles del campo batirán palmas.

  13. En lugar del espino crecerá el ciprés, en lugar de la ortiga crecerá el mirto. Será para renombre de Yahweh, para señal eterna que no será borrada."

Isaías 56

  1. Así dice Yahweh: Velad por la equidad y practicad la justicia, que mi salvación está para llegar y mi justicia para manifestarse.

  2. Dichoso el mortal que tal haga, el hombre que persevere en ello, guardándose de profanar el sábado, guardando su mano de hacer nada malo.

  3. Que el extranjero que se adhiera a Yahweh, no diga: «¡De cierto que Yahweh me separará de su pueblo!» No diga el eunuco: «Soy un árbol seco.»

  4. Pues así dice Yahweh: Respecto a los eunucos que guardan mis sábados y eligen aquello que me agrada y se mantienen firmes en mi alianza,

  5. yo he de darles en mi Casa y en mis muros monumento y nombre mejor que hijos e hijas; nombre eterno les daré que no será borrado.

  6. En cuanto a los extranjeros adheridos a Yahweh para su ministerio, para amar el nombre de Yahweh, y para ser sus siervos, a todo aquel que guarda el sábado sin profanarle y a los que se mantienen firmes en mi alianza,

  7. yo les traeré a mi monte santo y les alegraré en mi Casa de oración. Sus holocaustos y sacrificios serán gratos sobre mi altar. Porque mi Casa será llamada Casa de oración para todos los pueblos.

  8. Oráculo del Señor Yahweh que reúne a los dispersos de Israel. A los ya reunidos todavía añadiré otros.

  9. Bestias todas del campo, venid a comer, bestias todas del bosque.

  10. Sus vigías son ciegos, ninguno sabe nada; todos son perros mudos, no pueden ladrar; ven visiones, se acuestan, amigos de dormir.

  11. Son perros voraces, no conocen hartura, y ni los pastores saben entender. Cada uno sigue su propio camino cada cual, hasta el último, busca su provecho

  12. «Venid, voy a sacar vino y nos emborracharemos de licor, que el día de mañana será como el de hoy, o muchísimo mejor.»"

Hechos 9

  1. Entretanto Saulo, respirando todavía amenazas y muertes contra los discípulos del Señor, se presentó al Sumo Sacerdote,

  2. y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, para que si encontraba algunos seguidores del Camino, hombres o mujeres, los pudiera llevar atados a Jerusalén.

  3. Sucedió que, yendo de camino, cuando estaba cerca de Damasco, de repente le rodeó una luz venida del cielo,

  4. cayó en tierra y oyó una voz que le decía: «Saúl, Saúl, ¿por qué me persigues?»

  5. El respondió: «¿Quién eres, Señor?» Y él: «Yo soy Yeshúa, a quien tú persigues.

  6. Pero levántate, entra en la ciudad y se te dirá lo que debes hacer.»

  7. Los hombres que iban con él se habían detenido mudos de espanto; oían la voz, pero no veían a nadie.

  8. Saulo se levantó del suelo, y, aunque tenía los ojos abiertos, no veía nada. Le llevaron de la mano y le hicieron entrar en Damasco.

  9. Pasó tres días sin ver, sin comer y sin beber.

  10. Había en Damasco un discípulo llamado Ananías. El Señor le dijo en una visión: «Ananías.» El respondió: «Aquí estoy, Señor.»

  11. Y el Señor: «Levántate y vete a la calle Recta y pregunta en casa de Judas por uno de Tarso llamado Saulo; mira, está en oración

  12. y ha visto que un hombre llamado Ananías entraba y le imponía las manos para devolverle la vista.»

  13. Respondió Ananías: «Señor, he oído a muchos hablar de ese hombre y de los muchos males que ha causado a tus santos en Jerusalén

  14. y que está aquí con poderes de los sumos sacerdotes para apresar a todos los que invocan tu nombre.»

  15. El Señor le contestó: «Vete, pues éste me es un instrumento de elección que lleve mi nombre ante los gentiles, los reyes y los hijos de Israel.

  16. Yo le mostraré todo lo que tendrá que padecer por mi nombre.»

  17. Fue Ananías, entró en la casa, le impuso las manos y le dijo: «Saúl, hermano, me ha enviado a ti el Señor Yeshúa, el que se te apareció en el camino por donde venías, para que recobres la vista y seas lleno del Ruaj HaKodesh.»

  18. Al instante cayeron de sus ojos unas como escamas, y recobró la vista; se levantó y fue bautizado.

  19. Tomó alimento y recobró las fuerzas. Estuvo algunos días con los discípulos de Damasco,

  20. y en seguida se puso a predicar a Yeshúa en las sinagogas: que él era el Hijo de Elohim.

  21. Todos los que le oían quedaban atónitos y decían: «¿No es éste el que en Jerusalén perseguía encarnizadamente a los que invocaban ese nombre, y no ha venido aquí con el objeto de llevárselos atados a los sumos sacerdotes?»

  22. Pero Saulo se crecía y confundía a los judíos que vivían en Damasco demostrándoles que aquél era el Cristo.

  23. Al cabo de bastante tiempo los judíos tomaron la decisión de matarle.

  24. Pero Saulo tuvo conocimiento de su determinación. Hasta las puertas estaban guardadas día y noche para poderle matar.

  25. Pero los discípulos le tomaron y le descolgaron de noche por la muralla dentro de una espuerta.

  26. Llegó a Jerusalén e intentaba juntarse con los discípulos; pero todos le tenían miedo, no creyendo que fuese discípulo.

  27. Entonces Bernabé le tomó y le presentó a los apóstoles y les contó cómo había visto al Señor en el camino y que le había hablado y cómo había predicado con valentía en Damasco en el nombre de Yeshúa.

  28. Andaba con ellos por Jerusalén, predicando valientemente en el nombre del Señor.

  29. Hablaba también y discutía con los helenistas; pero éstos intentaban matarle.

  30. Los hermanos, al saberlo, le llevaron a Cesarea y le hicieron marchar a Tarso.

  31. Las Iglesias por entonces gozaban de paz en toda Judea, Galilea y Samaria; se edificaban y progresaban en el temor del Señor y estaban llenas de la consolación del Ruaj HaKodesh.

  32. Pedro, que andaba recorriendo todos los lugares, bajó también a visitar a los santos que habitaban en Lida.

  33. Encontró allí a un hombre llamado Eneas, tendido en una camilla desde hacía ocho años, pues estaba paralítico.

  34. Pedro le dijo: «Eneas, Jesucristo te cura; levántate y arregla tu lecho.» Y al instante se levantó.

  35. Todos los habitantes de Lida y Sarón le vieron, y se convirtieron al Señor.

  36. Había en Joppe una discípula llamada Tabitá, que quiere decir Dorcás. Era rica en buenas obras y en limosnas que hacía.

  37. Por aquellos días enfermó y murió. La lavaron y la pusieron en la estancia superior.

  38. Lida está cerca de Joppe, y los discípulos, al enterarse que Pedro estaba allí, enviaron dos hombres con este ruego: «No tardes en venir a nosotros.»

  39. Pedro partió inmediatamente con ellos. Así que llegó le hicieron subir a la estancia superior y se le presentaron todas las viudas llorando y mostrando las túnicas y los mantos que Dorcás hacía mientras estuvo con ellas.

  40. Pedro hizo salir a todos, se puso de rodillas y oró; después se volvió al cadáver y dijo: «Tabitá, levántate.» Ella abrió sus ojos y al ver a Pedro se incorporó.

  41. Pedro le dio la mano y la levantó. Llamó a los santos y a las viudas y se la presentó viva.

  42. Esto se supo por todo Joppe y muchos creyeron en el Señor.

  43. Pedro permaneció en Joppe bastante tiempo en casa de un tal Simón, curtidor."

Hechos 10

  1. Había en Cesarea un hombre, llamado Cornelio, centurión de la cohorte Itálica,

  2. piadoso y temeroso de Elohim, como toda su familia, daba muchas limosnas al pueblo y continuamente oraba a Elohim.

  3. Vio claramente en visión, hacia la hora nona del día, que el Ángel de Elohim entraba en su casa y le decía: «Cornelio.»

  4. El le miró fijamente y lleno de espanto dijo: «¿Qué pasa, señor?» Le respondió: «Tus oraciones y tus limosnas han subido como memorial ante la presencia de Elohim.

  5. Ahora envía hombres a Joppe y haz venir a un tal Simón, a quien llaman Pedro.

  6. Este se hospeda en casa de un tal Simón, curtidor, que tiene la casa junto al mar.»

  7. Apenas se fue el ángel que le hablaba, llamó a dos criados y a un soldado piadoso, de entre sus asistentes,

  8. les contó todo y los envió a Joppe.

  9. Al día siguiente, mientras ellos iban de camino y se acercaban a la ciudad, subió Pedro al terrado, sobre la hora sexta, para hacer oración.

  10. Sintió hambre y quiso comer. Mientras se lo preparaban le sobrevino un éxtasis,

  11. y vio los cielos abiertos y que bajaba hacia la tierra una cosa así como un gran lienzo, atado por las cuatro puntas.

  12. Dentro de él había toda suerte de cuadrúpedos, reptiles de la tierra y aves del cielo.

  13. Y una voz le dijo: «Levántate, Pedro, sacrifica y come.»

  14. Pedro contestó: «De ninguna manera, Señor; jamás he comido nada profano e impuro.»

  15. La voz le dijo por segunda vez: «Lo que Elohim ha purificado no lo llames tú profano.»

  16. Esto se repitió tres veces, e inmediatamente la cosa aquella fue elevada hacia el cielo.

  17. Estaba Pedro perplejo pensando qué podría significar la visión que había visto, cuando los hombres enviados por Cornelio, después de preguntar por la casa de Simón, se presentaron en la puerta;

  18. llamaron y preguntaron si se hospedaba allí Simón, llamado Pedro.

  19. Estando Pedro pensando en la visión, le dijo el Ruaj: «Ahí tienes unos hombres que te buscan.

  20. Baja, pues, al momento y vete con ellos sin vacilar, pues yo los he enviado.»

  21. Pedro bajó donde ellos y les dijo: «Yo soy el que buscáis; ¿por qué motivo habéis venido?»

  22. Ellos respondieron: «El centurión Cornelio, hombre justo y temeroso de Elohim, reconocido como tal por el testimonio de toda la nación judía, ha recibido de un ángel santo el aviso de hacerte venir a su casa y de escuchar lo que tú digas.»

  23. Entonces les invitó a entrar y les dio hospedaje. Al día siguiente se levantó y se fue con ellos; le acompañaron algunos hermanos de Joppe.

  24. Al siguiente día entró en Cesarea. Cornelio los estaba esperando. Había reunido a sus parientes y a los amigos íntimos.

  25. Cuando Pedro entraba salió Cornelio a su encuentro y cayó postrado a sus pies.

  26. Pedro le levantó diciéndole: «Levántate, que también yo soy un hombre.»

  27. Y conversando con él entró y encontró a muchos reunidos.

  28. Y les dijo: «Vosotros sabéis que no le está permitido a un judío juntarse con un extranjero ni entrar en su casa; pero a mí me ha mostrado Elohim que no hay que llamar profano o impuro a ningún hombre.

  29. Por eso al ser llamado he venido sin dudar. Os pregunto, pues, por qué motivo me habéis enviado a llamar.»

  30. Cornelio contestó: «Hace cuatro días, a esta misma hora, estaba yo haciendo la oración de nona en mi casa, y de pronto se presentó delante de mí un varón con vestidos resplandecientes,

  31. y me dijo: "Cornelio, tu oración ha sido oída y se han recordado tus limosnas ante Elohim;

  32. envía, pues, a Joppe y haz llamar a Simón, llamado Pedro, que se hospeda en casa de Simón el curtidor, junto al mar."

  33. Al instante mandé enviados donde ti, y tú has hecho bien en venir. Ahora, pues, todos nosotros, en la presencia de Elohim, estamos dispuestos para escuchar todo lo que te ha sido ordenado por el Señor.»

  34. Entonces Pedro tomó la palabra y dijo: «Verdaderamente comprendo que Elohim no hace acepción de personas,

  35. sino que en cualquier nación el que le teme y practica la justicia le es grato.

  36. «El ha enviado su Palabra a los hijos de Israel, anunciándoles la Buena Nueva de la paz por medio de Jesucristo que es el Señor de todos.

  37. Vosotros sabéis lo sucedido en toda Judea, comenzando por Galilea, después que Juan predicó el bautismo;

  38. cómo Elohim a Yeshúa de Nazaret le ungió con el Ruaj HaKodesh y con poder, y cómo él pasó haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el Diablo, porque Elohim estaba con él;

  39. y nosotros somos testigos de todo lo que hizo en la región de los judíos y en Jerusalén; a quien llegaron a matar colgándole de un madero;

  40. a éste, Elohim le resucitó al tercer día y le concedió la gracia de aparecerse,

  41. no a todo el pueblo, sino a los testigos que Elohim había escogido de antemano, a nosotros que comimos y bebimos con él después que resucitó de entre los muertos.

  42. Y nos mandó que predicásemos al Pueblo, y que diésemos testimonio de que él está constituido por Elohim juez de vivos y muertos.

  43. De éste todos los profetas dan testimonio de que todo el que cree en él alcanza, por su nombre, el perdón de los pecados.»

  44. Estaba Pedro diciendo estas cosas cuando el Ruaj HaKodesh cayó sobre todos los que escuchaban la Palabra.

  45. Y los fieles circuncisos que habían venido con Pedro quedaron atónitos al ver que el don del Ruaj HaKodesh había sido derramado también sobre los gentiles,

  46. pues les oían hablar en lenguas y glorificar a Elohim. Entonces Pedro dijo:

  47. «¿Acaso puede alguno negar el agua del bautismo a éstos que han recibido el Ruaj HaKodesh como nosotros?»

  48. Y mandó que fueran bautizados en el nombre de Yeshúa HaMashiaj. Entonces le pidieron que se quedase algunos días."

Tehilim 95

  1. Venid, cantemos gozosos a Yahweh, aclamemos a la Roca de nuestra salvación;

  2. con acciones de gracias vayamos ante él, aclamémosle con salmos.

  3. Porque es Yahweh un Elohim grande, Rey grande sobre todos los dioses;

  4. en sus manos están las honduras de la tierra, y suyas son las cumbres de los montes;

  5. suyo el mar, pues él mismo lo hizo, y la tierra firme que sus manos formaron.

  6. Entrad, adoremos, prosternémonos, ¡de rodillas ante Yahweh que nos ha hecho!

  7. Porque él es nuestro Elohim, y nosotros el pueblo de su pasto, el rebaño de su mano. ¡Oh, si escucharais hoy su voz!:

  8. «No endurezcáis vuestro corazón como en Meribá, como el día de Massá en el desierto,

  9. donde me pusieron a prueba vuestros padres, me tentaron aunque habían visto mi obra.

  10. «Cuarenta años me asqueó aquella generación, y dije: Pueblo son de corazón torcido, que mis caminos no conocen.

  11. Y por eso en mi cólera juré: ¡No han de entrar en mi reposo!»"